La evolución histórica de los concentrados de marihuana

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Concentrados de marihuana


Los extractos de cannabis se usaban con fines terapéuticos y rituales desde épocas prehistóricas. ¿Qué nos espera con los aceites, ceras y dabs de THC, CBD o terpenos?

La acumulación de pruebas clínicas sobre los beneficios de la marihuana en los últimos años ha contribuido a acelerar el imparable fin del prohibicionismo y ha incentivado el desarrollo de las técnicas extractivas de cannabinoides. La promesa de un mercado legal del cannabis llevó a los investigadores y emprendedores a la creación de una gran variedad de derivados de la marihuana en formas puras, concentradas y personalizadas. Estas nuevas resinas, tinturas, aceites y comestibles con fundamentos científicos, probablemente representen el futuro del cannabis espiritual y medicinal. Sin embargo, sabemos que los compuestos de la planta de la marihuana eran usados con fines terapéuticos y rituales desde la llegada del ser humano a la Tierra.

EXTRACTOS CANNÁBICOS ANCESTRALES

Brebajes infusionados, aceites y ungüentos con preparados botánicos se usaban desde hace miles de años, pero el problema con la marihuana siempre fue cómo conseguir disolver su resina lipofílica sin deteriorar algunos de sus preciados fitocomplejos.

Existen yacimientos arqueológicos que demuestran que planta de la marihuana y sus distintas partes eran usadas como medicina en diferentes regiones y culturas a lo largo de los siglos. Los documentos escritos más antiguos sobre el cannabis nos indican que los baños de vapor fueron las primeras formas rudimentarias de extracción de principios activos, echando cogollos sobre piedras calientes. Si en lugar de inhalar hablamos de ingerir, el "bhang" es el alimento cannábico tradicional más conocido. Esta bebida con marihuana se lleva utilizando en el subcontinente indio desde hace siglos.

El hash o hachís es el resultado de un procedimiento mecánico para extraer los tricomas de la planta. Poblaciones de los valles entre India, Pakistán y Nepal dieron origen al método más primitivo, aunque nada fácil, para la extracción de la resina de las flores de la marihuana y su transformación en una bola fumable. Las Charas, un oro negro de la cordillera del Himalaya moldeado a mano, son una forma natural, que sobrevivirá a las extracciones más avanzadas del futuro.

Hashmaker Shake Me

Las extracciones secas en tamiz son la segunda forma ancestral de producción de hachís. Tamizar cogollos a mano (o con un filtro automatizado), calentar y comprimir las glándulas de resina resultantes (kief) en prácticos bloques de hachís ha sido, y todavía es, la forma más discreta y efectiva de manejar cannabis. La separación mediante agua y hielo es un método reciente para la extracción de tricomas, que requiere algo de esfuerzo. Se están desarrollando nuevas técnicas continuamente, con calor, presión, electricidad estática o incluso con tamizado acústico en seco. Muchos de los métodos ancestrales o los más modernos, se pueden poner en práctica fácilmente en casa. ¡A pasarlo bien!

CLASIFICACIÓN DE UNA MEDICINA ANCESTRAL

Alrededor de 1830, el doctor irlandés William Brooke O'Shaughnessy publicó el primer documento de medicina moderno de Occidente sobre el cannabis terapéutico, reconociendo los usos medicinales tradicionales de ciertas regiones de la India y recomendando extractos de cannabis como tratamiento para una serie de enfermedades.

Desde entonces, muchas recetas de extractos de marihuana han poblado las estanterías de farmacias americanas y europeas. Estos concentrados eran fundamentalmente tinturas líquidas producidas mediante extracción con alcohol. En realidad simplemente eran una evolución de técnicas ancestrales de extracción botánica, finalmente aprobadas por las farmacopedias oficiales hasta la época de la prohibición de la marihuana a finales de los años 30. Estas tinturas se elaboraban simplemente empapando las flores secas en etanol u otros alcoholes y evaporando el disolvente.

EXPERIMENTOS POST-GUERRA NO ESTRICTAMENTE SECRETOS

Hoy en día no es ningún descubrimiento decir que los departamentos de inteligencia de los Estados Unidos y otros países experimentaron con concentrados de cannabis. En Norteamérica, se desclasificaron algunos documentos de la Primera Guerra Mundial que demostraban que algunos preparados con base cannábica fueron usados como suero de la verdad en los interrogatorios. Dado que el efecto del THC podría no ser lo suficientemente potente para que un espía desvelase toda la verdad a sus torturadores, también se utilizaba LSD para estimular la imaginación de los prisioneros durante su estancia en las prisiones subterráneas americanas de la Guerra Fría. Según esta serie de archivos desclasificados, esas técnicas bioquímicas se usaron hasta finales de los 60 bajo el programa MK Ultra de la CIA.

EL RENACIMIENTO DE LOS CONCENTRADOS DE CANNABIS

Los movimientos juveniles de finales de los 60 dieron lugar a una nueva generación de científicos de la marihuana. En 1973, el libro “Cannabis Alchemy: The Art of Modern Hashmaking” intentaba resumir las técnicas de extracción conocidas hasta la fecha en un sólo método para preparar una "miel" cannábica color ámbar cristalino. El alcohol y el carbón activo eran los disolventes utilizados para extraer la resina de las hojas y los cogollos de las plantas.

Unos años después, otro libro titulado “Marijuana Chemistry: Genetics Processing and Potency” ofrecía un completo análisis de varias preparaciones de aceites cannábicos. Se examinaban diversos disolventes y procesos de extracción en esta primera recopilación de técnicas conocidas. Esto dio origen a los primeros experimentos caseros con disolventes químicos volátiles. El proceso de extracción de aceite de hachís con butano se llevó la palma y se fue extendiendo gracias a un nuevo canal de comunicación llamado internet. El butano es un gas bastante volátil e inflamable, así que empezaron a explotar las casas de algún que otro fumeta.

EL BOOM DEL BHO

La invención del sistema de circuito cerrado mejoró el método de extracción del BHO y lo hizo más seguro. Este aceite de hachís es un concentrado extremadamente potente consumido normalmente usando vaporizadores o rigs. Las extracciones cannábicas con butano suelen producir ceras traslúcidas y pegajosas, que pueden llegar a volverse más duras en láminas o cristales. El BHO puede contener hasta un 80% de THC, lo que convierte a este tipo de extractos en tratamientos efectivos contra dolores crónicos o incluso enfermedades graves. Se recomienda realizar tests de pureza en laboratorio, porque el BHO puede contener trazas de butano.

Otra técnica que utiliza hidrocarburos para extraer cannabinoides es el método de Rick Simpson. Su aceite se hizo popular entre pacientes que buscaban un remedio casero cómodo pero potente a partir de cannabis. Con este método, los cannabinoides se extraen de la materia vegetal con nafta pura o alcohol isopropílico, resultando en un líquido espeso apto para ser ingerido o aplicado por vía tópica.

CERAS EN LA RED

cannabis wax

A finales de los 90, el movimiento global por la legalización, empezó a estar más y más conectado, creando ruido en la red con todo lo relacionado con el cannabis, incluyendo técnicas de extracción. A finales de la primera década de este siglo, los aceites, mieles y ceras hicieron su aparición en ferias y concursos como la High Times Cannabis Cup. En estados americanos donde la marihuana es legal, los dispensarios empezaron a vender concentrados además del cogollo de siempre. El éxito actual de líquidos, aceites y dabs extremadamente refinados está alimentando el sector de los extractos concentrados como líder del mercado legal de la marihuana.

Desde 2010, nuevas empresas americanas están invirtiendo seriamente en mejorar sus aparatos y métodos de extracción. Ahora mismo, el proceso de extracción del CO2 supercrítico se está convirtiendo en un nuevo estándar para el sector de los concentrados cannábicos. Este costoso método de extracción industrial está abriendo camino en el desarrollo de aceites de cannabis puros, seguros y efectivos, gracias a su capacidad para separar compuestos con precisión máxima y residuos mínimos. El método de extracción con CO2 supercrítico usa dióxido de carbono a alta presión para separar el material vegetal, sin dejar restos perjudiciales.

EL FUTURO MÁS ALLÁ DEL "FLOWER POWER"

Cristales, shatters, aceites y todos esos preparados ultra refinados ya no son tan caros, sobre todo si tenemos en cuenta la gran concentración de principios activos por gramo. Estos nuevos productos pueden ofrecer al paciente una mayor variedad en cuanto a diferentes composiciones de cannabinoides y perfiles de terpenos. Los métodos tradicionales no eran capaces de extraer todos los fitocomponentes beneficiosos de la planta del cannabis y/o dejaban residuos tóxicos en el producto final. El hachís o los aceites clásicos sólo deberían considerarse como material seguro cuando su origen sea conocido. A mayores del cultivo doméstico de cannabis, que todo el mundo debería tener permitido, el sector de la marihuana satisface ahora cualquier necesidad según gustos, estado de ánimo o tipo de enfermedad con un abanico de extractos con sabores potenciados. Digamos adiós a las flores de skunk.

 

         
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