Cómo Hacer una Pomada de Cannabis para el Cuidado de la Piel

Published :
Categories : BlogCannabis Medicinal

Cómo Hacer una Pomada de Cannabis para el Cuidado de la Piel

Los cannabinoides son un gran tratamiento para la piel y pueden incluso beneficiar a los que sufren de ciertas enfermedades cutáneas. Una pomada de cannabis es bastante fácil de hacer y es una manera perfecta de usar los recortes.

Como se ha demostrado recientemente, los cannabinoides pueden ser útiles para prevenir el acné y tratar una variedad de afecciones de la piel. Los cannabinoides parecen regular la producción de lípidos, e incluso al aplicarlos tópicamente sobre la piel, pueden tener un efecto beneficioso.

La pomada de cannabis es una crema práctica y discreta que se puede aplicar en distintas situaciones. No te colocará, o al menos, no lo hará al mismo nivel de un porro; pero la crema puede ser muy beneficiosa para ciertas enfermedades cutáneas, además de ser altamente hidratante para la piel.

Varios estudios han demostrado que la aplicación externa del cannabis podría ser utilizada para el tratamiento de la artritis, el dolor de articulaciones, los espasmos musculares y enfermedades de la piel como la psoriasis; también actúa como un estupendo bálsamo curativo, mejorando la sanación de lesiones, como cortes y quemaduras.

(Por favor, ten en cuenta que no tenemos formación médica ni estamos capacitados para dar consejos médicos. Lo anterior se basa en estudios de investigación e informes anecdóticos)

La siguiente receta te explica cómo puedes aprovechar los recortes para hacer la tuya propia.

Lo que necesitas:

500 gramos de aceite de coco

25 - 30 gramos de recortes de cannabis, como tallos, restos y/o brotes.

25 - 45 gramos de cera de abeja

1 - 2 cucharadas de aceite de vitamina E

Aceites adicionales (opcional para obtener más propiedades curativas)
Aceite de aromaterapia (opcional para el aroma y efecto)

Una olla de cocción lenta

Una estopilla

Una cazuela grande

Un embudo

Un recipiente con tapa

Advertencia: Esta receta implica el cocinar con aceites calientes, asegúrate de protegerte y trabajar con cuidado. Las quemaduras causadas por el aceite pueden ser muy graves y no aceptamos ninguna responsabilidad.

1. El primer paso es asegurarse de que el cannabis esté decarboxilado. El cannabis crudo contiene THCA y se necesita calor para convertirlo en THC, la sustancia psicoactiva. La descarboxilación es el proceso de calentar el cannabis para lograr esta conversión.

Para decarboxilar el cannabis, pon la temperatura del horno lo más cerca que puedas a 115 grados Celsius.

Coloca el cannabis en el horno durante 15-20 minutos. Cabe señalar que se pueden usar todos los restos y recortes, hasta los tallos, ya que contienen una pequeña cantidad de cannabinoides.

2. Pon el aceite de coco en la olla de cocción lenta, a un bajo nivel de calor.

3. Mientras el aceite de coco se derrite, muele el cannabis lo más fino que puedas, preferiblemente a la consistencia del café molido.

4. Una vez que el aceite de coco está completamente derretido, añade la marihuana triturada y remueve. Ten cuidado de no echarte encima el aceite caliente, y mantén la temperatura a fuego lento. Es importante que el aceite no hierva, aunque probablemente verás algunas burbujas. Esto es debido al resto del agua que escapa en el cannabis.

5. Mantén el aceite cocinando durante 2-4 días, a ratos, pero no dejes la olla al fuego cuando salgas o estés durmiendo, por razones de seguridad. El tiempo de cocción total deberá ser de unas 48 horas, por lo que lo mejore es trabajar con una olla de cocción lenta electrónica.

6. Después de este período de tiempo, apaga el fuego y deja que el aceite se enfríe completamente.

7. Cuela el aceite de coco para separarlo de la materia vegetal. Para ello, toma una cazuela grande y coloca el embudo en ella.

8. Coloca la estopilla en el embudo para filtrar toda materia verde al vertir el aceite.

9. Con cuidado, coge la olla y vierte la mezcla de cannabis por el embudo. La material vegetal se deberá quedar en el embudo, detenida por la estopilla.

10. Una vez que hayas vertido todo el aceite, quita con cuidado la estopilla y escurre el exceso de aceite. Te sorprenderá cuánto se queda ahí - lo ideal sería utilizar una prensa de alimentos, si tienes una. Si no, con la mano es suficiente.

Si ves que hay materia vegetal en el aceite, solo tienes que coger otra estopilla y repetir el proceso para eliminar los últimos trozos.

11. Lava la olla de cocción lenta y pon 25 gramos de cera de abeja para que se derrita, a fuego lento.

12. Una vez que la cera de abeja se ha derretido, vierte con cuidado el aceite de coco de cannabis y mezcla bien hasta que se conviertan en un solo líquido. Cuando estén completamente mezclados, apaga el fuego.

13. Coge una cucharada de la mezcla y ponla en una taza, como muestra. Deja que se enfríe por completo y comprueba su consistencia.

14. Si la muestra está líquida cuando está completamente fría, enciende de nuevo el fuego y añade más cera de abeja. Continuúa con este proceso de ensayo hasta que se haya alcanzado una consistencia que sea conveniente y fácil de aplicar.

15. Una vez que tengas la combinación ideal, puedes añadir el aceite de Vitamina E, que actuará como un conservante, además de aumentar las propiedades hidratantes del cannabis.

16. También se puede agregar una cucharada de cualquier otro aceite curativo o aromaterapia que desees.

17. Apaga el fuego y deja que la mezcla se enfríe hasta que sea segura para verter.

18. Vierte la mezcla en un recipientes de vidrio y deja que se endurezca completamente.

19. Asegúrate de que la tapa sea hermética y guárdalo en un lugar fresco y oscuro.

Nota: A lo largo de toda la receta se ha mantenido una temperatura baja de manera sistemática, esto es para que el aceite no se queme; no caigas en la tentación de subir el fuego.

¡Ahí lo tienes! Ya tienes un bálsamo para el cuidado de la piel diario.

Cómo aplicarlo

Toma una pequeña cantidad de la pomada y aplícala en la zona afectada. Sentirás unos efectos inmediatos. Evitar el contacto con los ojos y no ingerir. Aplicar tan a menudo como sea necesario.

Esta pomada, a veces, puede dejar una película de grasa sobre la piel. Si es así, usa una toalla de papel o un paño húmedo para limpiarte - algunas personas prefieren utilizarla justo antes de darse una ducha. Cualquier olor creado por la pomada se disipará en cuestión de minutos.

Por favor, ten en cuenta que, aunque la pomada no te va a colocar, aún puedes dar positivo en pruebas de detección de drogas.

comments powered by Disqus