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Información sobre setas alucinógenas

Para ser una criatura tan estupenda, en muchos sentidos, a la seta mágica se le ha tratado en los último tiempos con una falta de respeto que roza la blasfemia.

Para empezar, está el nombre: seta mágica. suena como un personaje secundario cursi de una película de Harry Potter. Hongos, champiñones, cucumelos, monguis, calvos (kaalkopjes, Holanda) y setas de tontos (narrenzwann, Alemania) – ninguno de estos términos se equipara al grandor y reverencia del de los Incas: teonanáctl (Carne de los Dioses), los antiguos griegos: ambrosía (Alimento de los Dioses) o el soma de los Vedas en sanscrito.

Quizás sea parte de un desprecio por los hongos en general; crecen en lugares corrompidos, con putrefacción o mierda de vaca, y se nos avisa de su peligro desde muy temprana edad; la micofobia parece estar arraigada en muchas culturas.

O a lo mejor es culpa de la cachonda asociación que hacen los medios de comunicación entre setas y los excesos de los hippies en los 60. Qué sicóticos,

CIENCIA

Comencemos nuestro repaso del más popular de los alucinógenos, enteógenos o como quieras llamarlos, con los crudos hechos científicos y botánicos.

Casi 150 especies del Reino del Fungi se han identificado como agentes de efectos psicológicos, la mayoría de ellas del género Psilocybe, del griego ‘psilos’ (descubierto) y ‘kub’ (cabeza).

Únicamente gracias a los relatos de las ceremonias (veladas) de hongos celebradas en la región de Oaxaca, México, en los años 50, los laboratorios farmacéuticos se interesaron por ellas. Descubrieron los principales agentes psicoactivos de la seta mágica y sus análogos fueron sintetizados. Los ingredientes principales de todo hongo Psilocybe son la psilocibina y la psilocina (y en menor medida la baeocistina, la norbaeocistina y al menos otras 30 complejas moléculas orgánicas encontradas en cantidades ínfimas). La psilocina es inestable y se descompone cuando la seta se seca, mientras que la psilocibina dura mucho más (ha sido encontrada en una seta de 115 años). Aún no se tiene claro cómo funcionan estas substancias. Las pilocibina y la psilocina forman parte de la familia de las triptaminas y presentan un gran parecido a el neurotransmisor serotonina, y su principal efecto, como ocurre con el LSD, parece implicar su inhibición.

El Dr. Franz Vollenweider, del Hospital Psiquiátrico Universitario de Zurich, en Suiza, fue galardonado con el premio Heffter por su destacada investigación clínica en 1997, con sus innovadores estudios sobre el uso de Tomografía por Emisión de Positrones (PET) para observar las funciones cerebrales en sujetos bajo la influencia de psilocibina. Averiguó que ciertas estructuras cerebrales se activan o suprimen durante estados alterados de consciencia.

USO TRADICIONAL

La mayor parte de la sabiduría sobre el uso de las setas mágicas proviene del Nuevo Mundo. En Centro y Sudamérica, el uso de la seta psilocibiana (y otros alucinógenos) fue común desde el Paleolítico hasta la llegada de los españoles, quienes en nombre de la fe católica y por medio del uso liberal de la espada, prohibieron su utilización. La "piedras hongo" de México - figuras danzantes que llevan tocados en forma de seta - datan de los años 1.000-500 AC. Más tarde, los Aztecas tendrían un dios de los enteógenos, o "plantas liberadoras del dios interno” - Xochipilli, Príncipe de las FLores. Era el patrón divino del "sueño florido" nombre que daban los Aztecas a su ritual de trance alucinógeno. En el manuscrito del Código Vienna Mixtec (siglos XIII-XV) se representa el uso ritual de teonanácatl por los dioses Mixtec. El dios conocido como 7 Flor (su nombre escrito en lenguaje pictórico como siete círculos y una flor) era el dios Mixtec de las plantas alucinógenas, sobre todo del hongo divino, y se le representa con un par de setas en la mano. Algunos exploradores etnobotánicos de la época Victoriana, como Richard Evan Schultes, escribieron sobre el uso de pociones y rapés sicodélicos por parte de los nativos americanos, y la mescalina se hizo famosa entre la étile intelectual europea, a principios del siglo XX.

Pero no fue hasta 1957 cuando el banquero de Wall Street, Gordon Wasson y su esposa rusa Valentina, documentaron en la revista Life la existencia de cultos a hongos supervivientes en México, inaugurándo así la moderna búsqueda de referencias de su uso ritual en otros lugares.

Existe la evidencia física de un pasado de consumición de hongos en el Viejo Mundo, en pinturas rupestres de cuevas, que datan de 10.000 años AC, en la Meseta de Tassili, en el Sahara argelino, donde se representan hongos antropomórficos danzantes. Cierto arte rupestre del norte de Europa también representa varios temas relacionados con los hongos y se han encontrado algunas vasijas de la Edad del Bronce, decoradas con aspectos relativos a las setas.

EL PASADO PAGANO EUROPEO PERDIDO O ELIMINADO

Uno de los más destacados estudiosos de setas europeos, Jochen Gartz, de la Universidad de Leipzig, comenta en su libro Magic Mushrooms Around the World, que es muy poco probable que las culturas autóctonas de América conocieran más substancias naturales alteradoras de la conciencia, que los habitantes de Europa y Asia.

La evidencia botánica demuestra que existe un número parecido de cultivos de plantas alucinógenas y fungi, y que es poco probable que las culturas europeas supieran menos de plantas locales y setas que en otras partes del mundo. Posiblemente esta sabiduría se perdió o fue destruída varios siglos atrás, concluye Gartz. También sostiene que hay huellas de este pasado en relatos de usos rituales de hongos que se han convertido en mitos y leyendas. El caso más conocido: el uso por parte de los chamanes siberianos de las setas fly agaric (rojas y blancas) para acceder al mundo de los espíritus, posible orígen del mito de Papá Noel. Gartz además menciona la Bwyd Ellyon, un hongo mágico considerado una exquisitez en los cuentos de hadas galeses, y la costumbre sueca, que ha llegado hastas nuestros días, de lanzar un tipo de seta venenosa al fuego, durante las celebraciones del solsticio de verano, con el fin de debilitar el poder de los espíritus malignos. Existen escritos procedentes de la Edad Media, en los que se describen las setas psico activas como inductoras de locura. Clusius (1525-1609), médico y botánico, descubrió la ‘bolond gomba’, un hongo conocido en Alemania como Narrenschwamm, o la seta de los tontos, que se usaba en areas rurales para preparar una pocción de amor. También se documentó esta seta, por las mismas fechas, en Eslovaquia, Polonia e Inglaterra. Wasson también apunta cómo la utilización de setas tiende sistemáticamente a enmascararse, codificarse y enterrarse en etimologías. La sabiduría siempre fue transmitida oralmente, hasta la aparición de los escribas cristianos, quienes podían haber censurado sus transcripciones de mitos y leyendas. Wasson está convencido de que hay indicios que se escaparon a la atención de estos hombres.

LAS SETAS Y LOS COMIENZOS DE LA RELIGIÓN

Apoyándose en el análisis literario de los textos sobrevivientes, sostiene que el Soma de la civilización védica de la India incluía setas mágicas. En su libro Persephone’s Quest, llega a afirmar que la civilización Micénica comenzó con un viaje sicodélico, siendo un ingrediente de la Ambrosía de Dionisio. Porfírio, poeta del siglo IV, se refería a las setas mágicas como ‘hijos de los dioses’, siendo su consumo un acto de cuasi-canibalismo que otorgaba el poder de experimentar lo divino. Se dio una lucha de ideologías entre los vestigios del paganismo y la Cristiandad, que resultó en una represión violenta y la erradicación de las costumbres pre-cristianas.

En los años 70, John Allegro, miembro de la investigación original de los Manuscritos del Mar Muerto, se vio confinado al olvido académico por sugerir que el origen de la Cristiandad radica en el culto a las setas de Oriente Próximo.

Más recientemente, el respetado etnobotanista Terrence McKenna, ha expresado el supuesto que las esporas de las setas flotaron a través del espacio interestelar hasta llegar a la Tierra, donde evolucionaron a la vez que los humanos, hasta el extremo de afectar nuestra inteligencia, sobre todo nuestro desarrollo linguistico y espiritual.

Las setas han sido temidas y odiadas desde la antiguedad, al crecer de manera misteriosa entre la madera descompuesta y putrefacta y pilas de excremento de vaca. Pero en algún momento se convirtieron en algo no solamente para los tontos, sino en engendros del demonio, actitud que ha existido hasta tiempos modernos.

En la actualidad, nos podríamos encontrar al término de un clima histórico y sociopolítico predispuesto contra los alucinógenos, en el que las substancias que alteran la conciencia se han metido en un mismo saco y se han declarado ilegales, ya sea con motivo de la investigación científica, esiritual o por placer "irracional".

¿CUALES SON SUS EFECTOS?

Hablando de placer irracional… La mayor parte de las experiencias con setas son inefables, es decir, dificil de explicar con palabras, pero allá vamos. Suelen pasar entre 15 y 30 minutos para poder sentir los primeros indicios tras la consumición de las setas: una sensación cálida, de derretirse, estallidos súbitos de extrema risa que, a veces, pueden acercarse a la histeria.

Una fascinación infantil puede apoderarse de ti a medida que tu percepción visual se vuelve pura, sentirás los movimientos del cuerpo más elásticos, es fácil visualizar por detrás de tus ojos, las líneas rectas parecen ondear y puede darse una intensa identificación emocional con gente, animales y plantas. Mayor sensitividad al ritmo, la música y el baile.

Los pensamientos parecen discurrir en más de un "nivel", instantáneamente. La naturaleza linear del pensamiento es sustituida por una actitud "holográfica" más holística e intuitiva, enfocada al entendimiento de la realidad; mucha gente lo compara al estado de los sueños o de otras funciones cerebrales.

Las setas son más visionarias y metafísicas que el LSD; según algunos, más profundas y sombrías, según otros, más cordiales, no tan intensas a la hora de exponer posibles traumas ocultos.

Debido a estas razones emocionales, es recomendable crear un ambiente protegido y moderado, además de una disposición interna positiva acompañada de una cuidadosa preparación (lugar y ambiente).

En la década de los 50, Stanislav Grof analizó 5.000 protocolos de LSD para tratar de indentificar los síntomas absolutos que se mencionaban constantemente - no lo consiguió. Según dijo, las substancias alucinógenas son "desencadenantes no-específicos que causan una secuencia de estados alterados de conciencia, que no conforman el síndrome etiquetado como psicosis tóxica. Sino que es la personalidad del individuo, junto con el entorno, lo que da forma a la naturaleza de la experiencia.”

Una dosis alta de psilocibina puede provocar un doloroso delirio inicial, con una resistencia a enfrentarse a conflictos emergentes, que son resueltos por medio de una intensa catarsis psicolítica. Dicha experiencia puede ser calificada como un mal viaje por un observador, pero es a menudo esclarecedora e iluminadora para el sujeto. La experiencia produce reacciones similares a la terapia de LSD de Grof - ir al infierno, previa reintegración de la personalidad a un nivel más alto de consciencia, a la vez que se experimentan imágenes visuales de claras luces brillantes e iluminación.

Jochen Gartz concluye que todavía "carecemos de un firme marco teórico capaz de explicar la relación entre compuestos químicos y la manifestación de su psicoactividad." Aunque la investigación básica es importante, el enfoque unilateral de la farmacología es demasiado restringido para tratar la naturaleza extremadamente insólita de estas substancias y sus efectos.

POPULARIZACIÓN: RECOLECTORES HIPPIES

En el pasado, la única forma de conseguir setas mágicas (sin viajar a México) era salir al campo con un cosechador experimentado que te enseñara su aspecto, y recolectar las tuyas propias.

En Europa, estas eran las pequeñas y potentes Psilocybe semilanceata; conocidas como Liberty Caps (gorras de la libertad) en el Reino Unido (por su aspecto picudo parecido a las gorras de los revolucionarios franceses). No fue hasta 1963 cuando Albert Hofman y R. Heim probaron que la P. semilanceata contiene psilocibina, al igual que las setas mexicanas.

La Liberty Cap pronto se estableció como la especie psicotrópica más popular de Europa, puede que inlcuso del mundo. Crece desde Finlandia y Escandinavia hasta Europa del Este, en las Islas Británicas, Italia y España. Es sumamente fácil de identificar, sin necesidad de un exámen microscópico, gracias a su distintiva cabeza acampanada.

Esta especie florece más abundantemente en pastos húmedos rodeados de bosque, dando sus frutos desde finales de septiembre y durante todo el mes de octubre, prefiriendo los suelos ácidos y el terreno herboso, y apiñadas en grupos pequeños. Se suelen encontrar cerca de excrementos animales, pero no crecen en ellos ni en áreas donde se haya usado un fertilizante artificial.

Existen páginas web que proporcionan a sus usuarios la información necesaria para identificar setas naturales (ej: www.shroommap.tk , www.shroomery.org) y sitios donde compartir detalles sobre lugares conocidos de crecimiento de setas, principalmente en el Reino Unido, Polonia, Irlanda y la República Checha.

Aunque la psilocina y la psilocibina estaban consideradas como drogas duras en Gran Bretaña, bajo la Ley sobre el uso indebido de drogas de 1971 (promulgada para ajustarse a la Convención sobre Substancias Psicotrópicas de 1971 de las Naciones Unidas), la recolección y posesión de setas frescas nunca ha sido un delito. La cultura hippie era lo bastante reducida y discreta como para que el uso moderno de las setas despegará poco a poco por medio del boca a boca.

FIN DE LA EDAD DE LA INOCIENCIA

Las setas mágicas salieron a la luz pública británica por primera vez en 1976, cuando el juez Blomefield del Tribunal Supremo declaró No Culpable a un hombre detenido por posesión de liberty caps frescas. El tribunal había dictaminado que las setas secas o "alteradas por la mano del hombre" eran consideradas drogas duras, pero el juez Blomefield señaló acertadamente que: "La psilocibina es un elemento químico y las setas son setas."

En septiembre del mismo año, la revista New Scientist publicó su primera entrada sobre las setas mágicas, en el European journal científico, y en 1978, el investigador C. Hyde et al, informó de varios casos de intoxicación voluntaria, afirmando que el uso de setas era "muy conocido entre la subcultura hippie de Manchester”.

Otras subculturas hippies del continente europeo captaron esta promoción libre y ecológica del regalo de la naturaleza y la utilizaron para su propia intoxicación voluntaria. Pero el uso de las setas mágicas nunca fue más que una actividad minoritaria, que permaneció más o menos estática entre los 50 y los 90, según un informe del Observatorio Europeo de la Droga y las Toxicomanías.(Hallucinogenic Mushrooms, 2006).

LA ERA MODERNA – CULTIVO Y PROHIBICIÓN

Y así se quedaron las cosas hasta mediados de los 90, cuando en Holanda se desarrollaron métodos fiables y economicamente viables de producción masiva de varias cepas de Psilocybe cubensis mexicana.

Quizás porque las liberty caps son muy difíciles de encontrar en los exhaustivamente cultivados y fertilizados pastos holandeses, pero gracias a la pericia hortícola y del cultivo de setas del pais, éste se ha convertido en el centro de una nueva industria mexicana.

Empezando en Amsterdam, los ‘psychedelicatessens’ o grow shops comenzaron a vender setas cultivadas; mexicanas, hawaianas, etc, y más adelante Piedras Filosofales, los esclerocios nudosos que crecen bajo la especie P. tampanensis. Durante algún tiempo comerciaron sin problemas, registrándose como tiendas de verduras sujetas a la ley de vegetales frescos, y se desarrolló un próspero mercado para la exportación, en especial el Reino Unido.

En su momento más boyante, durante los primeros años del nuevo siglo, en Holanda había entre 120 y 150 tiendas de setas, la mitad de ellas en Amsterdam. El Reino Unido contaba con 300 puestos de mercado y tiendas. Tarde o temprano, la prensa sensacionalista metió baza con sus historias de miedo, unos estúpidos adolescentes se meten en líos y, bingo, se acabó la fiesta.

Uno a uno, los países de la Unión Europea comenzaron a prohibir la venta de setas cultivadas y la recolección de setas mágicas silvestres; Dinamarca (2001), Holanda (2002), Alemania, Estonia y el Reino Unido (2005) e Irlanda (2006). Japón, que tiene su propia historia de espiritualidad influenciada por la tradición Shinto, también prohibió su uso (2002).

En algunos sitios es todavía legal vender trufas frescas (esclerocios) y la compra y el uso de esporas y kits de cultivo de setas, y la recolección silvestre discreta, aunque también ilegal, no está penada, en su mayor parte. Aún así, es difícil no opinar que la respuesta prohibitiva fue, en el mejor de los casos, exagerada, y en el peor, llevada a cabo por razones más oscuras.

SALUD

No hay nada mejor que ir con un experto recolector que conozca su aspecto, durante las primeras salidas. Aunque no hay setas venenosas que se parezcan a la P. semilanceata, existen varias semejantes que, aunque no son letales, pueden ser muy desagradables. Las setas de psilocibina tienen una toxicidad baja - en experimentos llevados a cabo durante los años 50, se inyectaron dosis de hasta 200 mg de psilocibina/kg en ratones, sin resultados mortales. La dosis letal (LD50) es de 280mg/kg, mientras que los efectos en humanos aparecen con 0,02 mg/kg. Para llegar a experimentar problemas de toxicidad, necesitarías comerte tu propio peso en setas, según el investigador Jonathan Ott. En cuanto a problemas mentales, el pionero sicodélico Stanislav Grof, se topó con dos episodios sicóticos en más de 3.000 sesiones, y estos volvieron a la normalidad en un par de días. Si, pueden darse y se dan problemas existenciales creados por experiencias primerizas provocados por el uso de setas, pero es precisamente este efecto catalítico lo que buscan los siconáutas comprometidos.

Además de sus escáneres PET, el Dr. Franz Vollenweider realizó un estudio de 'dosis-efecto' de la psilocibina y estableció el riesgo mínimo para la salud humana y el bienestar psicológico.

Según el Dr. Charles Schuster, antiguo director del Instituto Nacional contra el Abuso de Drogas y actual jefe de la Clínica de Investigación sobre el Abuso de Substancias de la Universidad de Wayne State, el gobierno federal de los Estados Unidos a veces se opone a los estudios, no porque no se preocupen por el paciente, sino por el "ánimo del país" en general.

"Si se demuestra que la psilocibina tiene algún valor médico, la posición contra ella como droga de abuso por parte del gobierno puede verse debilitada,” dijo. “Entiendo su preocupación y la comparto, pero si se prueba que la psilocibina, MDMA o cualquiera de estos agentes tienen un valor terapéutico único para algo que en la actualidad no somos capaces de tratar, tenemos una responsabilidad ética de continuar con ello."

LA VERDADERA AMENAZA DE LAS SETAS

Mucha gente piensa que el problema con las setas mágicas desde el punto de vista de la autoridad no tiene que ver con la salud pública, sino que el disfrute de la experiencia mística es inconsistente con los conceptos religiosos y seculares del pensamiento occidental. Además, las experiencias místicas suelen resultar en actitudes amenazadoras ante la autoridad, no solamente en iglesias establecidas, sino también en la sociedad secular.

“Sin miedo a la muerte y escaso de ambiciones mundanas,” dijo el pionero psicodélico Alan Watts hace 40 años, “aquellos que se han sometido a experiencias místicas son inmunes a promesas y amenazas. Además, su sentido de la relatividad en cuanto al bien y el mal levanta la sospecha de que carecen de conciencia y respeto por la ley. “La incapacidad para aceptar la experiencia mística es mucho más que un hándicap intelectual,” concluyó. “Para una civilización equipada con tal inmenso poder tecnológico, la falta de conciencia de unidad básica de organismo y entorno es una seria y peligrosa alucinación.” El sentimiento de alienación entre el hombre y la naturaleza, argumentó, conduce al uso de la tecnología en un espítitu hostil - a la "conquista" de la naturaleza en vez de una cooperación inteligente. En todo el mundo occidental, la explosión del interés por el yoga, vedanta, zen, budismo y hism y el misticismo químico de las drogas psicodélicas, llevaron a Watt a creer que “la totalidad de la subcultura ‘hip’, por muy equivocada que esté en algunas de sus manifestaciones, es el sincero y responsable esfuerzo de los jovenes para corregir en curso autodestructivo de la civilización industrial.”

Pero claro, los que tienen en sus manos el timón de la civilización industrial no quieren que se corrija su curso, por lo que es mucho más fácil prohibir el uso de setas mágicas.

PROMESA PARA EL FUTURO

Puede que jamás se esclarezca por completo la extraña y oscura historia de estos misterios botánicos. En sus aspectos más dramáticos, las teoría que explican el papel de las setas mágicas en el desarrollo humano, suenan más fantásticas que la misma ciencia ficción.

La psilocibina, la mescalina e incluso el LSD formaron una vez parte respetable de la vida intelectual de la clase alta; antropólogos y cinetíficos, artistas y escritores como Aldous Huxley y Timothy Leary, escribieron relatos apasionados sobre el maravilloso potencial de estos "viajes"; los medios de comunicación ofrecieron su cobertura simpatizante de estas recién descubiertas curas milagrosas (wondermiddellen).

Pero cuando los estirados 50 dieron paso a los dinámicos 60, la psicodelia jugó un importante papel en el auge del movimiento medioambiental y en la oposición a las consecuencias del crecimiento económico; un feminismo moderno y un masivo antagonismo a la guerra librada en el sureste de Asia.

Los eruditos caballeros observaban como sus nuevas herramientas para la autorealización y exploración de la mente, se usaban casualmente en conciertos de rock por cualquiera al que le apetecía; Ángeles del Infierno y Pacifistas, estudiantes y sofisticados hombres de negocios. Los gobiernos prohibieron el uso de psicodélicos en cualquier contexto, calle y universidad.

El tema de la Conferencia Bridge en 1991, con el objetivo de enlazar l pasado, presente y futuro de la investigación psicodélica, fue cómo el creciente laberíntico obstáculo entre investigadores y licencias significó que muy pocos protocolos fueran aprobados y puestos en marcha, la investigación cientifica formal estaba casi extinta.

Sería una tragedia si la investigación de “estas fascinantes substancias,” dijo David Nichols de la Universidad de Química Medicinal de Purdue, “vinculadas con el proceso de soñar, la consciencia y la revelación espiritual, y la manera en la que percibimos el entorno en el que vivimos y quiénes somos - las preguntas básicas de "¿qué es el hombre?" fueran a dejarse evaporar. Estos hechos, de por sí, deberían estimular a la investigación, dijo, y alentar a colaborar a la psicología, la química orgánica y medicinal, la farmacología y otros campos.

LAS SETAS COMO HERRAMIENTAS DE LO SAGRADO

Por los motivos que sean, 20 años más tarde hay indicios de un cambio positivo. Vuelve a haber actividad en el campo de la investigación académica, con permisos siendo discretamente concedidos para trabajar con el éxtasis, la psilocibina, la ayahuasca y la psicodelia africana, Ibogaine, hasta el punto de hablarse de un Renacimiento Enteogénico’.

Hay proyectos dedicados al potencial de la psilocibina para tratar el miedo a la muerte de los enfermos de cáncer, como cura para la depresión, por sus efectos sobre los síntomas del trastorno obsesivo-compulsivo, varias adicciones y TEPT (trastorno por estrés postraumático), además de para la evolución ecológica y espiritual del individuo y la sociedad. Además, el vínculo apenas reconocido entre el auge de Silicon Valley y la escena psicodélica de la Costa Oeste, ha significado que el aumento de la cyberultura haya sacado del armario también al interés por la psicodelia, sobre todo con Timothy Leary proclamando una resonancia natural entre los dos (admitámoslo, si quisieras diseñar algo tan complejo como el microchip, ¿no te sería provechosa una experiencia en las vastas dimensiones del espacio psicodélico?).

La concienciación sobre las setas creció considerablemten durante los años 90. Terrence McKenna es probablemente la persona que más ha hecho por impulsar esta concienciación con su ideas en “Food of the Gods” - estableciendo el vínculo entre las tribus antiguas para las que las setas eran fundamentales en su existencia nómada - y el neo-tribalismo actual de los ravers, eco-activistas y chamanes urbanos. La "brecha"entre la "correcta" investigación académica y el uso público impuesta por la Adminsitración Federal de Medicamentos de EEUU a principios de los 70, está sanando gracias, en parte, al reconocimiento gradual del enorme valor teórico y práctico de la investigación "clandestina".

Ha surgido una nueva generación de escritores que se encuentran entre lo clandestino y lo respetable, como Jonathan Ott, Christian Ratsch o Daniel Pinchbeck, además de las experiencias de usuarios recopiladas en la Cripta de Erowid, en internet, donde hay kits de cultivo y esporas que eluden la prohibición de la venta, y minoristas online apareciendo como, bueno, setas.

Otros cambios positivos se han ido produciendo en el entorno de las setas y otros enteógenos durante los últimos 10-15 años,incluyendo la masiva expansión en la investigación del cerebro. La neurociencia tradicional, a medida que aparecen nuevas y sofisticadas sondas y escáneres, está descubriendo numerosas "drogas" o sunstancias similares producidas de manera natural en el cerebro humano. Es un hecho que las "herramientas" de las drogas aportan una importante pieza al puzzle mente-cerebro que ha ocupado a científicos y filófosos durante siglos, y muchos investigadores serios son conscientes de ello, y hasta puede que las hayan utilizados ellos mismos.

SETAS Y EL GAIAN MIND

Dejémsole la última palabra sobre el potencial de las setas a Paul Stamets, posiblemente el mejor micólogo de nuestra era. “Sobre la mayor parte de las masas continentales del planeta, y ciertamente flotando en los océanos, se encuentran enormes masas de finos filamentos de células vivas de Fungi, un entero reino de vida apenas explorado” dice.

“Más de una milla de estos filamentos (llamados micelios) pueden impregnar una sola pulgada cúbica de tierra. Las esteras fúngicas han sido identificadas como las entidades biológicas más grandes de la tierra, con algunas esteras individuales ocupando más de 20.000 acres. En pleno desarrollo, las esteras pueden crecer hacia afuera hasta dos pulgadas por día. Cada onza de suelo forestal contiene miles de especies de fungi. De las 6.000.000 de especies estimadas, apenas se han catalogado 50.000.”

Con sus densas interconexiones, Stammets cree que los micelios son “el intenet natural de la tierra, la instalación eléctrica esencial de la consciencia Gaian.” ¡Algo sobre lo que reflexionar la próxima vez que estes "seteando"!