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DabbingHay 30 productos

En pocas palabras, el dabbing se define como fumar el vapor de una mezcla de alta concentración con un porcentaje cannabinoide del 75 (supuestamente sobrepasando el 90) y una pureza con la que concentrados “regulares” como el hachís solo pueden soñar. ¿Qué se necesita para el dabbing? Necesitas un concentrado, un "dabber", un soplete y lo que comúnmente se conoce como un "aparejo de aceite" o simplemente "aparejo". Un aparejo de aceite no es más que el nombre de una pipa hecha especialmente para el dabbing. Estas pipas vienen en dos estilos principales: sartén y clavo. Una sartén consiste en un pequeño plato de metal acoplado a un brazo basculante y a un domo superior, que se conecta con el tallo del “bong del dab”. El clavo utiliza un clavo hecho de cuarzo, titanio o vidrio y un tubo o esfera de vidrio que reviste el clavo y el vapor. El "dabber" es una pequeña varilla hecha de metal o vidrio que se usa para untar el concentrado en la sartén o el calvo, que ya has calentado con el soplete.

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Dabbing: ¡Lea Todo Sobre Eso!

¿Qué Es Dabbing?

¿QUÉ ES DABBING?

En resumen, dabbing es la inhalación del vapor de brebajes de alta concentración con unos niveles cannabinoides del 75% (supuestamente superando el 90% en algunos casos) y una pureza con la que concentrados “normales” como el hachís solo pueden soñar. El uso de concentrados no es algo nuevo, pero hay un nuevo revuelo alrededor de los nuevos concentrados – los Dabs.

Comúnmente se llaman aceite, cera, budder, BHO o shatter. El interés en el dabbing aumenta con rapidez entre la comunidad del cannabis y si vives en un país o estado en el que el uso de la marihuana medicinal es legal, probablemente ya te habrás dado cuenta de que cada vez más dispensarios ofrecen más y más concentrados.

En el 2012 la popularidad de los concentrados se disparó y los usuarios de la marihuana medicinal comenzaron a ver aparecer en las farmacias shatters, budders, ceras y aceites. Algunos opinan que es un paso adelante en la evolución del fumeta o una medicina milagro, y afirman que el dabbing es una alternativa más sana a fumar un bol o un canuto, porque no inhalas el butano del encendedor ni el humo del material de la hoja ni el tabaco, sino solo el vapor del concentrado.

Pero con cada mes que pasa, la polémica sobre el dabbing también aumenta. Algunos amonestadores mencionan los peligros en potencia de los nuevos concentrados y los riesgos que conlleva tanto el hacerlos (algunos métodos incluyen ciertos solventes químicos altamente inflamables, como el butano) como el ingerirlos, además de posibles efectos negativos en la creciente actitud favorable del público (en la actualidad) hacia la marihuana, lo que podría volverse una actitud negativa debido al dabbing (el uso de los concentrados junto con el mechero hace pensar a algunas personas que es parecido al crack).

Otros advierten de los óxidos de los clavos de metal o de las sartenes, pero éstas suelen estar hechas de titanio, producto que se encuentra con facilidad en multitud de artículos de alimentación y cosméticos y que aunque también se oxida, no es un peligro, porque el agua del aparato filtra casi el 100%.

¿Qué Se Necesita Para El Dabbing?

¿Qué se necesita para el dabbing? Lo que es comúnmente conocido como una “Torre de Aceite” o “Torre” (Rig), un "dabber", un soplete y un concentrado. La torre es simplemente el nombre del aparato para fumar que se ha hecho especialmente para el dabbing. Estas torres vienen en dos modelos principales: clavo (nail) y sartén (skillet). Un rig de clavo utiliza un clavo hecho de titanio, cuarzo o vidrio, y una esfera o tubo de vidrio para cubrir el clavo y el vapor. Un rig de sartén consiste en una pequeña placa de metal acoplada a un brazo basculante con una bóveda por encima, que conduce al tallo inferior del rig de aceite.

El "dabber" es una pequeña varilla hecha de metal o vidrio que se usa para aplicar el concentrado en el clavo o sartén calientes gracias al soplete. Tan pronto como el aceite o el concentrado tocan la superficie caliente, se vaporizan rápidamente y se inhala el vapor resultante. Dependiendo del concentrado, una sola calada puede hacer el mismo efecto que si te hubieras fumado CINCO porros a la vez, lo que significa que el dabbing no es para novatos y se debe abordar con precaución.

Un extracto predominantemente Sativa, provocará un increíble subidón cerebral y te puede preparar para enfrentarte a tu día, mientras que un extracto fuerte de Indica te puede enviar de vuelta a la cama y hacer que duermas profundamente en cuestión de segundos.

LA HISTORIA DEL DABBING

La Historia Del Dabbing

El hachís es una versión arcaica del “cannabis concentrado” y es tan antiguo como el mismo uso del cannabis, pero su nivel de THC y potencia no se pueden comparar con los concentrados que se usan hoy en día. Aparte de cómo ha llegado a ser un fenómeno sub-cultural de este alcance en tan poco tiempo, es un misterio dónde, cuándo y quién inventó el "dab".

Ay, el primer artículo archivado que hablaba sobre ello fue publicado por Cannabis Culture en el 2005, y según él, los primeros "dabs" se fumaron tan temprano como en los años 60:

En aquellos tiempos, los métodos modernos para extraer los cannabinoides conllevaban alcohol, cloroformo, butano y otros solventes, y el resultado se comercializaba como "aceite de miel", "aceite rojo", "hachís de gelatina-butano” o nombres parecidos – los primeros dabs. La pureza y niveles de cannabinoides eran más elevados que los del hachís, pero los concentrados solían estar contaminados con residuos de solventes y el proceso de la producción de extractos con productos químicos era peligroso.

Según BudderKing, "Budder" es el resultado de diez años de investigaciones y sus raíces se encuentran en la producción de aceite liquido de cannabis – el aceite de miel. Él y sus colegas de Surrey, British Columbia, llevaron la fabricación del aceite de miel a un nuevo nivel, cuando crearon un producto llamado “glass". BudderKing explicó que "Era un aceite refinado fabricado con un proceso de múltiples pasos que usa alcohol" y que "lo llevamos más allá y se endureció formando un elemento con el tacto y el aspecto del ámbar. Nos gustó porque era muy resistente y mucho más fácil de fumar que el aceite”.

Ciertos personajes importantes de la industria de la marihuana medicinal, afirman que la primera vez que oyeron hablar de estos altos concentrados fue en el verano del 2010. También suponen que estos concentrados aparecieron primero en Estados Unidos, o en California del norte o en Colorado. Desde allí, los dabs comenzaron a extenderse como un reguero y cobraron mayor impulso sobre todo en zonas de Denver y Boulder.

En el 2012, el proceso de la fabricación de concentrados se hizo mucho más industrializado e importante entre los cultivadores, y en la High Times Cup del año siguiente, había más gente fumando concentrados que marihuana – y en una cantidad que se podría tachar de próxima al abuso.

La voz sobre esta forma de fumar más sana, o según los escépticos que creen que es una “droga” mucho más seria que el cannabis, peligrosa y abusiva, se está expandiendo rápidamente, y solo el tiempo dirá cual será el siguiente nivel del cannabis.

¿CÓMO SE HACEN LOS DABS?

¿Cómo Se Hacen Los Dabs?

Primero, tengamos una cosa clara: en sentido estricto, el hachís es un "dab" – pero uno con un porcentaje de cannabinoides mucho más bajo que los dabs de la nueva generación y se producen de maneras completamente distintas.

Básicamente, el proceso para producir budder o shatter o BHO o como quieras llamarlo, es: los brotes (preferiblemente resinosos, pero sobre todo de gran calidad) son introducidos en un tubo en el que se mete un solvente liquido. También se pueden usar fragmentos de planta, pero, por razones obvias, el resultado tendrá un menor porcentaje de cannabinoides y acabarás con menos budder (en cuanto al ratio peso del material vegetal/producto final).

El solvente “lava” los cannabinoides del material vegetal y gotea fuera del tubo, donde forma un flujo de liquido del color de, bueno, la orina. Ese líquido se recoge en un recipiente de vidrio (el mejor material para una fácil limpieza – y para quitar el producto de sus paredes) y se calienta cuidadosamente para eliminar el exceso de solvente. El resultado es un dab. La calidad del dab depende de varias cosas, pero lo más importante es la materia prima y la calidad (¡la pureza es la clave! No seas rácano si quieres obtener un producto de gran calidad) del solvente usado.

¡NO HAGAS ESTO EN CASA!

Estamos hablando de producir dabs. Antes de que ni siquiera pienses en ello, lee sobre el tema, habla con gente que ya lo haya hecho (con éxito) y ¡ten cuidado! ¡Los productos químicos usados pueden tener efectos fatales! El butano es muy combustible y su uso descuidado pude causar una explosión, mientras que el CO2 en altas concentraciones puede provocar la muerte por asfixia. La cuestión principal: Infórmate antes de intentarlo y limítate a fumar dabs en lugar de hacerte los tuyos si no cuentas con un entorno 100% seguro.