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DE SEMILLA A CACTUS: CÓMO CULTIVAR PEYOTE (LOPHOPHORA WILLIAMSII)

CÓMO CULTIVAR PEYOTE

El ingrediente fundamental para cultivar peyote es la paciencia. Recuerda que Lophophora Williamsii es un cactus y los cactus crecen lentamente. El peyote quizás sea aún más lento. Por suerte, un cultivador diligente podrá acelerar su crecimiento bastante más que la naturaleza. En plantas cultivadas con mimo las flores aparecerán en tres años, en lugar de los diez que tardan en la naturaleza.

Originario de México y el suroeste de Texas, el peyote prospera en condiciones duras, rodeado de maleza y en suelo de baja calidad. Imitar estas condiciones lo más fidedignamente posible es el objetivo del cultivador de peyote. El sustrato es una mezcla ideal y se puede hacer uno especial. El clima podría ser un reto en partes del mundo más frías, y quizás sea necesario usar terrarios, invernaderos o alfombrillas calefactoras. El peyote adora la exposición máxima a la luz solar directa, para simular su hogar en el aire enrarecido de las alturas del desierto de Chihuahua.

¿QUÉ ES EL PEYOTE?

¿QUÉ ES EL PEYOTE?

El peyote es un pequeño cactus sin espinas que contiene el compuesto psicotrópico mescalina. El consumo de mescalina por parte de los indígenas americanos se puede remontar a al menos 5.500 años atrás, posiblemente más. Como enteógeno medicinal, la mescalina era una parte incuestionable de la salud espiritual, mental y física de una serie de culturas ancestrales de América.

La mescalina es un alucinógeno que puede producir estados de consciencia radicalmente alterados. Normalmente agradable, a menudo reveladora, con intensas experiencias visuales que eran una parte importante de su consumo con fines chamánicos y rituales. A nivel recreativo, la mescalina no es adictiva y de hecho se considera efectiva para combatir adicciones. En las semanas posteriores a las experiencias alucinógenas, las mescalina deja una gran sensación muy agradable, un optimismo libre de ansiedades.

Existe una serie de subespecies que varían en color, pero que comparten ciertas características comunes. Hay una especie compacta y bulbosa que no crece más que unos siete centímetros. Presentan una estructura esférica achatada con nervios prominentes, que alcanzan los quince centímetros de diámetro. Si se les permite crecer, pueden desarrollar unos cúmulos que recuerdan al coral. No tienen las típicas espinas de los cactus, sino areolas ligeramente elevadas de las que brota una especie de mechón de pelo blanquecino.

El peyote florece esporádicamente. Enseguida emergerá una flor blanca o rosada. Pasará de ser una pequeña imperfección en su piel a una vaina que florecerá en cuestión de unos días. Cuando se fertiliza, la flor se cierra, luego se seca y con el tiempo se convierte en un fruto rosa alargado. Cuando se le permite secar, este fruto recuerda a una vaina de semillas roja. Dentro encontraremos unas semillas negras listas para dar vida a un nuevo cactus peyote.

Los botones o coronas esféricas se recogen cortando de forma limpia la esfera por su base, donde se encuentra con el cuerpo radicular. El corte cicatrizará y se convertirá en un callo desde el que nacerá un nuevo botón. Luego se secan. El secado potencia el contenido de mescalina desde menos de un 1% a un 3-6%. Los trozos secos se pueden ingerir o transformar en un té amargo. Como con cualquier alcaloide, los caprichos de la naturaleza hacen que el peyote tenga un sabor horrible y cause náuseas antes de ofrecernos sus estados mentales alterados.

CÓMO GERMINAR SEMILLAS DE PEYOTE

CÓMO GERMINAR SEMILLAS DE PEYOTE

El mejor momento para sembrar tus semillas de peyote es a principios de la primavera. Lo primero que tendrás que hacer es preparar una mezcla de sustrato idónea para el peyote. Las colonias de peyote que se suelen encontrar en sus hábitats naturales escogen lugares en terrenos áridos y con caliza, casi pedregosos. Las mezclas comerciales para cactus facilitan mucho la tarea de ofrecer a tu peyote un medio de cultivo donde pueda desarrollarse perfectamente. Si quieres una mezcla más específica para esta especie, puedes mezclar una parte de arena, una de gravilla y otra de sustrato estándar para macetas.

Llena tus macetas con la mezcla escogida y compáctala bien, dejando espacio en la parte superior para regar. Empapa bien el sustrato y deja las macetas reposando a la sombra durante un día, para que drene perfectamente. Ahora estarás listo para sembrar. Simplemente echa las semillas en la superficie del sustrato, no es necesario cubrirlas. En la naturaleza, caen al suelo y se las apañan sin ningún problema.

Cubre las macetas con un trozo de plástico transparente y fíjalo en posición con cinta de embalar o gomas elásticas. No uses film de cocina, ya que no será lo suficientemente fuerte para lo que viene a continuación. La temperatura ideal del sustrato para un peyote sano es de 22ºC. Será feliz en la repisa de una ventana enfocada al sur o tomando el sol en el suelo cerca de una fuente de calor. Las esterillas calefactoras son ideales y con un consumo asequible. Dan temperaturas precisas y no corres el riesgo de incendiar tu casa usando una manta eléctrica.

Este tipo de humedad puede parecer extraño para una especie del desierto, pero responde muy bien. No necesitará riego en todas estas fases iniciales. Tras dos o tres semanas, en el lugar donde dejamos las semillas surgirán unas pequeñas bolas verdes. Es la plántula del peyote. Tras cuatro semanas, haz unos pequeños agujeros en el plástico, porque es momento de empezar a deshumidificar y endurecer las condiciones.

Tras una semana, haz unos cuantos agujeros más. Luego, después de otra semana, haz los agujeros más grandes. Al final de un plazo de diez semanas, el plástico estará tan agujereado que la humedad se habrá igualado. Pero ten cuidado porque tus bebés todavía son delicados. Retira el plástico y, una vez la capa superficial de la tierra se haya secado, riega con mucho cuidado. Al peyote le gusta tener los pies secos, así que intenta no regar demasiado porque te arriesgarías a que las raíces se pudran. Usar un pulverizador para humedecer la capa superior de la tierra es lo ideal.

CÓMO CUIDAR EL PEYOTE

CÓMO CUIDAR EL PEYOTE

Tus pequeñas plantas todavía son muy vulnerables. Pasarán meses hasta que se desarrolle un sistema radicular suficiente para que la planta resista cualquier contratiempo. Ahora es donde es necesaria la paciencia del cultivador psiconauta.

Durante los primeros dos años, mantener el medio a la temperatura adecuada acelerará el crecimiento de los peyotes jóvenes. Enseguida pasarán de verde vivo a su color específico y se irán achatando para coger la forma típica del peyote. Riega las plantas jóvenes sólo ocasionalmente, ya que en la naturaleza pasan largas temporadas sin recibir agua. No riegues las plantas jamás entre mediados de otoño y el final del invierno, para evitar hongos en las raíces. A medida que la primavera se acerca, vuelve a regar con cierta frecuencia. Tendrás que sumergir las macetas en un cubo la primera vez, ya que el suelo excesivamente seco se vuelve hidrófugo.

Tras el primer año, habrá suficiente desarrollo radicular para trasplantar tus pequeños ejemplares de peyote. En primavera, a medida que las temperaturas suben, tendrás que pasar cada uno a su propia maceta. Compacta bien el sustrato alrededor de las plantas jóvenes antes de regar bien. Asegúrate de que las partes verdes de la planta queden por encima de la superficie. En caso contrario el cuerpo del cactus se podría pudrir.

Ahora que ya tienes unas plantas bien arraigadas, les gustará un ambiente cálido. Cálido al nivel del desierto. En el hemisferio norte, por encima del paralelo 30, el peyote agradece un invernadero durante todo el año. Una pecera al revés constituye un buen terrario, una función que también puede cumplir una modesta botella de plástico con el extremo inferior cortado. Simplemente proporciónale a cada maceta o a cada planta su propio invernadero. Esta especie soporta hasta cuatro o cinco grados en invierno o cincuenta en verano sin grandes problemas.

Cada dos años añade una capa de medio fresco o un fertilizante específico para cactus. Aporta siempre la mitad de la dosis recomendada. El peyote se puede hinchar y reventar si se abona en exceso. Esto no mata la planta pero puede ralentizar el crecimiento mientras cura sus heridas. Un trozo de caliza en la maceta aporta un toque decorativo e imita a la tierra originaria del peyote, con los mismos elementos y minerales.

¿QUÉ SON LOS INJERTOS?

¿QUÉ SON LOS INJERTOS?

Injertar peyote en especies con crecimiento más rápido, como el Trichocereus, puede incrementar la velocidad de su desarrollo. El proceso no es complicado, sólo tienes que ser limpio. Cortar el peyote por debajo revela un anillo de material fibroso. Este anillo contiene todos los capilares que la planta usa para transportar agua y nutrientes. Al cortar la punta de un echinopsis se aprecia un anillo similar que realiza la misma función.

Lo ideal es que estos dos anillos tengan el mismo diámetro, pero esto nunca será fácil de conseguir porque dependerá del tamaño de las plantas que tengas a tu disposición. Coloca la parte por donde has cortado el peyote sobre la punta del echinopsis. Asegúrate de que los anillos encajen perfectamente. Si el tamaño de los anillos es diferente, al menos haz que se crucen en dos puntos.

El injerto de peyote tendrá que asegurarse en esa posición. Usa gomas elásticas por la parte inferior y entre las espinas del echinopsis. Enseguida se formará una cicatriz y el injerto de peyote empezará a alimentarse de su pie en poco tiempo.

Cuando prepares una nueva planta de peyote, corta la parte inferior del cuerpo principal con un cuchillo limpio y afilado. Deja la planta mutilada resultante en un lugar cálido y seco hasta que se forme una costra sobre el corte. En este momento, coloca el corte cicatrizado hacia abajo en un medio para cactus bien compactado. Con paciencia, una nueva planta habrá enraizado perfectamente en seis meses.

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