Deja los Cigarros con Setas Mágicas?

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Deja los Cigarros con Setas Mágicas?

La magia de las setas: Unos estudios muestran que este alucinógeno tiene la capacidad de ayudar a dejar de fumar.

Los investigadores de la Universidad John Hopkins de Baltimore (EEUU) llevaron a cabo recientemente un estudio piloto en el que se utilizó la psilocibina (el compuesto psicodélico de las setas) para ayudar a fumadores empedernidos a dejar de fumar. Y publicaron sus hallazgos en el Diario de Psicofarmacología, donde resumen los detalles de su investigación y su increíblemente alta tasa de éxito: De entre los 15 voluntarios que tomaron parte en la psicoterapia a base de psilocibina, un total de 12 seguían sin fumar después de seis meses.

Todos los participantes fumaban alrededor de un paquete diario, y habían sido fumadores durante un promedio de más de 30 años. Sólo hicieron falta tres de estas "sesiones psicodélicas" para producir las humeantes revelaciones (por decirlo así) - lo que supone una tasa de éxito del 80%. El logro de un porcentaje tan alto en relación a la adicción al tabaco, es toda una novedad; junto al hecho de que se obtuvo mediante el uso de medios psicodélicos. Según time.com: "El tratamiento actual de más éxito —el medicamento varenicline, que reduce las ansias de nicotina—sólo tiene un 35% de éxito".

Durante varias décadas, médicos e investigadores han trabajado incansablemente para descubrir y demostrar los beneficios medicinales de las drogas psicodélicas. Los pioneros de los años 50, Humphry Osmond y Abram Hoffer, fueron de los primeros en usar los psicodélicos clásicos, como el LSD y la mescalina, para el tratamiento de la adicción al alcohol. Sus altas tasas de recuperación de alcoholismo prepararon el terreno para que otros institutos hicieran lo propio - alentando nuevas investigaciones clínicas en el tratamiento de otras adicciones. Sin embargo, justo cuando el estudio de los psicodélicos comenzaba a hacerse un hueco en los años 70, la financiación para estas prometedoras sustancias químicas fue restringida de forma importante. Las fuentes federales que estaban a favor con anterioridad, retiraron rápidamente su financiación, y como resultado, la investigación profesional fue totalmente marginada. Esta reacción adversa (por decirlo así), no se produjo como consecuencia de los propios ensayos clínicos, sino como respuesta al uso recreativo de estas drogas y a los movimientos sociales asociados con ellas.

En los últimos años, hemos visto la reaceleración de la investigación psicodélica, y este estudio (se podría decir) es un testamento a este renovado esfuerzo. También arroja una luz más positiva sobre las drogas psicodélicas como un todo.

El nuevo estudio John Hopkins con fumadores, preparó a sus 15 participantes en varios aspectos, antes de tomar la psilocibina. Inicialmente, se les administró cuatro semanas de terapia cognitivo-conductual estandarizada - enfocada en la visualización, en llevar un diario y en el refuerzo de intentos y razones para dejar de fumar. Una vez realizada esa parte del estudio, ya se pudo comenzar con la de la psilocibina. Todo los voluntarios recibieron tres sesiones de psilocibina, la primera de las cuales empezó con una dosis moderada, mientras que las dos últimas eran más altas. Se alentó a los sujetos a reforzar su resolución antes de cada sesión, centrándose en su intención antitabaco - simplemente llevando gafas oscuras y auriculares e "interiorizando".

A los 13 participantes que lograron dejar de fumar, y siguieron sin hacerlo durante seis meses, se les pidió que identificaran las razones de su éxito. La respuesta más elegida fue: "cambiar la forma en la que te orientas hacia el futuro, para obtener un beneficio holístico a largo plazo, en vez de actuar en respuesta a un deseo inmediato".

La respuesta elegida como la más importante fue: "cambiar la manera en la que se priorizan los valores fundamentales de la vida, de forma que las razones para fumar ya no tengan más peso que las razones para dejar de fumar".

Estas preguntas, junto con otras, fueron ideadas para identificar si la actitud y el enfoque de los participantes habían cambiado como consecuencia del estudio con psilocibina. Lo más significativo fueron las resonancias espirituales del grupo. Cuando se les preguntó, sorprendentemente todos menos dos participantes, calificaron al menos una de las sesiones con psilocibina, como una de las diez experiencias más significativas de sus vidas.