Cómo dejé de beber diariamente (y abusivamente) gracias a las setas

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Cómo dejé de beber diariamente (y abusivamente) gracias a las setas

Primero, deja que me presente, me llamo Ralph y soy un verdadero veterano en lo que respecta a viajes con setas mágicas – comencé mis visitas al “mundo interior” o al “otro lado” con apenas 17 [...]

Primero, deja que me presente, me llamo Ralph y soy un verdadero veterano en lo que respecta a viajes con setas mágicas – comencé mis visitas al “mundo interior” o al “otro lado” con apenas 17 años (hace 30 años) y aprecié de verdad la magia de estas setas. Soy un bromista nato, un payaso, una persona feliz, y siempre he intentado tener un viaje “malo” o de “miedo”, pero independientemente de lo mucho que lo intentaba (me encanta ver películas de terror/psicópatas/sangre cuando estoy colocado con Psylos – pero en la vida real soy una persona muy amable y divertida - ¿suena a loco? Bien, entonces soy un loco feliz y exitoso con un gran trabajo creativo), jamás me ha pasado nada aterrorizador durante un viaje – más bien todo lo contrario. Siempre me sentí bien y lleno de energía después de un buen viaje los fines de semana (una manera genial de desconectar del estrés de la rutina diaria, sin hablar de las alucinaciones).

Un día, simplemente dejé de tener viajes... Me había convertido en una persona muy estable y con claros objetivos en todos los aspectos, la vida era genial y un camino de rosas. Hasta cierto día…

Poco después de cumplir los 35 la vida tomó un giro inesperado y la Huesuda se llevó a mi preciosa alma gemela con ella. Me quedé… sin vida – devastado, petrificado, paralizado y sin ninguna expectativa… el alcohol se convirtió en mi compañero habitual durante mucho tiempo (¡casi una década!) y lo único que quería hacer... era acabar con mi vida. Mi trabajo se fue por el desagüe, lo mismo que yo...

Y llegó el día en el que estaba parado en la calle, miré a la izquierda, miré a la derecha – y me di cuenta de que ya me había olvidado lo que había visto (o no) al mirar a la izquierda. Me quedé estupefacto. Pero de alguna manera, esa extraña sensación...

Recordé mis días de setas y ácido… tengo que decir que mi consumo diario de cerveza estaba en ¡CINCO litros por día, en aquel entonces! Bueno, encargué 2 kits de cultivo de B+ (porque quería BE POSITIVE (ser positivo) otra vez) para ver si podía volver a ponerme en contacto con mis camaradas espirituales...

En unas pocas semanas ya tenía una pila de setitas secas y esperé al momento adecuado… Cuando mi ánimo no fuera TAN malo, me comería 3.5-4 gramos (¡sobrio!). El inicio del primer viaje fue un poco incómodo, eso si, estaba muy deprimido, pero siguió bien, aunque no tuve alucinaciones y las setas me hicieron “concentrar” en mi mayor problema – pensamientos malos (y autodestructivos). Desde luego, no fue un viaje “divertido”, sino más bien una digresión de pensamientos desordenados – pero después de unas dos horas, parecía que había alcanzado una orilla para descansar. Recordé momentos preciosos con mi alma gemela (debo admitir que estuve llorando en alto y de malas maneras, porque en el pasado hubo momentos en los que lo había ahogado en cerveza). En fin, lo que parece un mal viaje, tuvo un efecto muy positivo – esos viejos recuerdos eran como trofeos de oro, y con cada nuevo viaje me sentía mejor, recogiendo más y más energía positiva. Además, como el alcohol no tiene efecto mientras se está en un viaje, no bebía nada durante mis “sesiones”. Tras 5-6 viajes, me animé a dejar de beber del todo (abstinencia 100%, con 0% de apoyo o supervisión médica) y para mi sorpresa, NO me temblaron los dedos, ni las rodillas, ¡no tuve NINGÚN síntoma de abstinencia! Cuando le pregunté a mi médico por los inexistentes síntomas, me dijo: “Bueno, una, o puede que dos personas de cada 100.000, no tienen ningún síntoma". Uf, que suerte la mía – pasaron los días y tras seis semanas sin tomar una gota de alcohol (y dos viajes más), ya estaba de vuelta. Sin horribles pensamientos de quitarme la vida, sino unas nuevas ansias y ¡alegría de vivir!

¿Y ahora? Aún bebo alcohol, pero he reducido el consumo de cerveza a un nivel “normal” (del alcohol en general)- Trabajo toda la semana, me siento genial, tengo dinero y solo tomo unas cuantas cervezas (un máximo de 6) los fines de semana (y a veces algunas setas por recreación mental).

Con esto dicho, deja que haga una pregunta... ¿Quién dijo que las setas mágicas son una droga peligrosa? Seguramente los que no tienen ni p**a idea de cómo medicarse para ser feliz otra vez. ¡YO SOY FELIZ OTRA VEZ! Aunque sigo soltero.

Ralph, 47, Alemania

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