Cannabinoides Combaten VIH— ¿Nueva Cura en Potencia?

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Cannabinoides Combaten VIH— ¿Nueva Cura en Potencia?

El cannabis y la investigación que rodea su uso como medicina, está en continua expansión a lo largo y ancho de la industria farmacéutica y la cultura popular actual. Telediarios y revistas presentan

El cannabis y la investigación que rodea su uso como medicina, está en continua expansión a lo largo y ancho de la industria farmacéutica y la cultura popular actual. Telediarios y revistas presentan ahora largos artículos sobre el THC y los diversos efectos medicinales del cannabis, incluyendo su capacidad para frenar y matar células cancerígenas, tratar la leucemia y la anorexia, y su uso como prevención de pérdida de oxigeno durante y después de la cirugía en pacientes con daños cerebrales.

Ahora, un estudio publicado en el Journal of Leukocyte Biology por un equipo de investigación de la Temple University School of Medicine de Filadelfia, ha descubierto que el THC ayudó a combatir el virus VIH en las pruebas, convirtiéndolo en un posible tratamiento eficaz para el VIH.

Ciencia médica a partir de aquí.

Los macrófagos son un tipo de glóbulos blancos de los humanos, que se encuentran en menor cantidad que los linfocitos, y que se especializan en células enfermas o agonizantes. El virus HIV ataca a los macrófagos rápidamente tras infectar un huésped humano, y puede sobrevivir dentro del macrófago durante periodos de varios meses.

Al vivir en el macrófago, viaja por el torrente sanguíneo y con el tiempo infecta otras células del cuerpo. Por ello, muchos investigadores tratan de encontrar la forma de impedir que el virus HIV infecte a los macrófagos, ya que esto frenaría la infección y podría detenerla o hasta destruirla por completo.

Da la casualidad de que los macrófagos tienen receptores cannabinoides. Los receptores CB2 son muy comunes por todo el sistema inmunológico y digestivo de los humanos.

El equipo realizó pruebas con los macrófagos, infectándolos con VIH-1. VIH-1 es la cepa más común del virus VIH, que forma más del noventa por ciento de todos los tipos de virus VIH. Y aunque el THC es un compuesto natural, el equipo utilizó una forma sintética para sus pruebas, con el fin de asegurarse de su pureza clínica y de que los receptores CB2 serian las únicas variables con efectos cambiantes durante los experimentos.

Primero, infectaron a los macrófagos con VIH-1. Dejando un grupo de control, el equipo probó tres tipos diferentes de cannabinoides sintéticos que tienen afinidades particularmente elevadas con los receptores CB2. Tras solo una semana, compararon los grupos con el de control. Vieron que los macrófagos que habían estado expuestos a los cannabinoides habían desarrollado una resistencia mucho mayor al virus VIH-1, y que sus tasas de infección habían descendido drásticamente. Básicamente, la estimulación de los receptores CB2 de los macrófagos había aumentado su resistencia general a la infección. Como ventaja del uso de cannabinoides específicos, apenas se produjo actividad en el receptor CB1, indicando que su uso en humanos conllevaría unos efectos psicoactivos muy reducidos; efectos que muchos usuarios medicinales encuentran debilitantes y demasiado intensos.

Uno de los autores del estudio que trabaja como patólogo en la Temple University, Yuri Persidsky, dice que los efectos de los cannabinoides especificos-CB2 en el virus VIH no son el límite de su potencial en el tratamiento y cura de trastornos letales. “A medida que estos compuestos se vayan mejorando y estén disponibles de manera más amplia, continuaremos explorando su potencial para combatir otras enfermedades víricas difíciles de tratar”.

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