Cactus Psicodélico: Una Guía Para El San Pedro

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Cactus Psicodélico: Una Guía Para El San Pedro

Con su larga y abundante historia de prácticas chamánicas, el San Pedro es una estupenda adición para el jardín alucinógeno de todo psiconauta.

En lo que respecta a los psicodélicos, hay todo un alucinante mundo ahí fuera. Un ejemplo es el cactus San Pedro, un alucinógeno tradicional de América del Sur, que se ha utilizado durante miles de años en rituales chamánicos. Este cactus de mescalina ha ocupado un lugar en el corazón de muchos psiconautas experimentados durante mucho tiempo, así que hemos pensado en elaborar una breve guía sobre todo lo que hay que saber de él.

HISTORIA DEL CACTUS SAN PEDRO

Sacred Valley, Peru

Valle Sagrado de los Incas, Peru

El cactus San Pedro lleva mucho tiempo entre nosotros. Al ser originario de la cordillera de Los Andes, se cree que ha sido usado de forma continua por los chamanes peruanos durante más de 3.000 años. La representación más antigua del cactus San Pedro se encuentra en el antiguo templo de Chavín, al norte de Perú, y muestra a una criatura mítica con el cactus - según los arqueólogos, esta pintura data del ¡1.300 a.C.! Esta estimación viene respaldada por el descubrimiento de un vertedero en Chavín, en el que se encontraron restos arqueológicos de puros hechos con el San Pedro.

Además de utilizarse en prácticas chamánicas visionarias, el cactus San Pedro también se usaba como una medicina tradicional, que hasta los misioneros católicos aceptaron de mala gana, por tener propiedades curativas. Christian Rätsch hizo el siguiente comentario en sus escritos:

"Se trata de una planta que con ayuda del diablo es capaz de fortalecer a los indios en su idolatría; aquellos que beben su jugo, pierden el sentido y se quedan como muertos; casi se dejan llevar por la bebida y sueñan con mil cosas extraordinarias que creen que son verdad. Este jugo es bueno contra el ardor de riñones y, en pequeñas cantidades, también es bueno para la fiebre alta, la hepatitis y el ardor de la vejiga".

A pesar de este menosprecio, el cactus San Pedro fue bautizado con el nombre de un santo cristiano, y muchos creen que San Pedro utilizó las visiones inducidas por este cactus ¡para encontrar las llaves del cielo!

Por suerte, a diferencia de otros alucinógenos, la práctica de consumir el cactus San Pedro por su contenido psicoactivo sigue siendo hoy en día tan importante como siempre - por alguna razón, esta planta logró eludir la atención de los colonos católicos, que casi acabaron con el consumo de otros alucinógenos de la zona. En muchos países su posesión es legal, siempre que no esté destinado al consumo humano (¡compruébalo siempre primero!). En Perú, y en otros pueblos tradicionales de América del Sur, su uso ha ido evolucionando con los tiempos, y ahora también se utiliza para tratar enfermedades como el alcoholismo y la adicción.

EFECTOS DEL CACTUS SAN PEDRO

Para muchos, su verdadero interés es el viaje que induce. Así que vamos a verlo. El San Pedro es un cactus que contiene mescalina, su principal alcaloide psicoactivo. Sin embargo, se ha averiguado que el San Pedro también contiene otros alcaloides psicoactivos en menor cantidad, lo que provoca que la experiencia sea única para esta planta.

La ingesta de un preparado del San Pedro causa unas alucinaciones intensas, así como la expansión de la conciencia. Como resultado, la experiencia puede ser a la vez visual y de introspección. Además, el San Pedro también es capaz de inducir sentimientos de euforia, y una sensación de unidad con la naturaleza. Esto hace que la experiencia sea en general muy espiritual y reveladora. Un viaje con el San Pedro dura entre 7 y 15 horas, ¡así que prepárate para ello!

El San Pedro puede provocar náuseas e incluso vómitos antes del viaje. Esto se considera tradicionalmente como una limpieza: para asegurarte de que tu cuerpo y alma estén "limpios" para el viaje que está a punto de comenzar. Si experimentas esto, no te preocupes, es normal.

QUÍMICA DEL CACTUS SAN PEDRO

Mescaline

Sin duda alguna, el principal alcaloide activo del San Pedro es la mescalina - que compone hasta el 10% de la materia seca. Sin embargo, se han aislado muchos otros alcaloides de este cactus, de los que algunos también se cree que son psicoactivos. Lamentablemente no se sabe mucho sobre estos alcaloides, y solo están presentes en cantidades ínfimas.

Algunos de estos alcaloides son la tiramina, hordenina, 3,4-dimetoxi-4-hidroxi-B-fenetilamina, 3-metoxitiramina, anhalaninina y anhalonidina - por nombrar unos pocos.

INFORMACIÓN BOTÁNICA SOBRE EL CACTUS SAN PEDRO

El cactus San Pedro crece con unas columnas altas y verdes, con 4-9 bandas cada una. Crece con relativa rapidez (para un cactus), y continúa creciendo hasta que se cae por su propio peso. Una vez derrocado, vuelve a enraizar sus columnas y comienza a crecer otra vez - a menudo con más ramas y una raíz más profunda que antes. Esta adaptabilidad y facilidad de crecimiento, es la razón por la que el San Pedro es muy popular para injertar otros cactus.

La mayor parte de su contenido de mescalina se encuentra directamente debajo de su piel, y su abundancia aumenta con la edad y la exposición al calor del sol.

CÓMO PREPARAR EL SAN PEDRO

Para aquellos de vosotros que tengáis un cactus San Pedro y queráis hacer buen uso de él, aquí tenéis cómo hacerlo.

Tradicionalmente, el San Pedro se corta en trozos pequeños, que se cuecen y reducen durante unas 10-12 horas. Pero si se utiliza una batidora, este proceso puede ser mucho más eficiente.

1. Corta el cactus en rodajas. Deberás acabar con trozos en forma de estrella.

2. Corta las rodajas en cuartos.

3. Coloca los trozos del San Pedro en una batidora con una cantidad igual de agua. (Es decir, si las porciones del San Pedro llegan a la mitad del recipiente, llena la otra mitad con agua).

4. Bate la mezcla de agua y cactus. Si tienes mucho, hazlo en varios lotes, ya que es posible que la mezcla cree espuma de forma muy rápida.

5. Vierte la mezcla en una cazuela grande. Cuando lo tengas todo junto, enciende el fuego a temperatura baja.

6. Al principio, el cactus comenzará a separarse del agua, pero a medida que cueza, se volverán a unir de nuevo. Durante este proceso, vigílalo de cerca, ya que la espuma podría crear burbujas y salirse del recipiente.

7. Cuando el cactus forme un puré y el agua comience a separarse una vez más, hay que removerlo. Es importante mantener el fuego bajo y remover durante esta primera fase de cocción (que suele tardar 30-60 minutos).

8. Al final, la consistencia de la mezcla será un ungüento espumoso, al unirse por completo el agua y el puré.

9. Aumenta el calor ligeramente para que se cueza a fuego lento, pero no dejes que hierva.

10. Deja la mezcla en el fuego de 2 a 4 horas. Echa un vistazo de vez en cuando. Si se reduce demasiado rápido, añade un poco de agua. Deberás acabar con una sustancia parecida al almíbar o al pegamento.

11. Coloca un trozo de muselina o una estameña sobre un recipiente.

12. Vierte la mezcla de cactus a través de la muselina.

13. Cierra el paño alrededor de la mezcla y déjalo suspendido sobre el recipiente.

14. Deja que se enfríe y que escurra a través de la muselina en el recipiente.

15. Una vez hecho, abre la muselina para ver la masa. Ésta se puede exprimir y tirar a la basura, ya que la sustancia psicoactiva ya se ha extraído.

16. El líquido del recipiente está ahora listo para beber. ¡Disfruta del viaje!