Brasil Ha Comenzado a Tratar a los Presos con Ayahuasca

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Brasil Ha Comenzado a Tratar a los Presos con Ayahuasca

La capacidad de la ayahuasca para ayudarnos a reflexionar sobre lo que somos, es bien conocida. Esta capacidad está siendo ahora aprovechada en Brasil para ayudar en la rehabilitación de presos de máx

La comunidad científica está atravesando un renacimiento psicodélico, gracias al uso de varias sustancias prohibidas, cuyo uso ahora se permite con fines de investigación médica. Hasta ahora, los resultados han sido excelentes, con una serie de estudios que sugieren que varios alucinógenos pueden utilizarse para combatir y tratar numerosos trastornos psicológicos - sobre todo los que tienen una base de patrones de pensamiento negativo.

Parece ser que el uso médico de los psicodélicos no es la única aplicación que se está estudiando, ya que se está administrando ayahuasca a presos en Brasil, como parte de las terapias de reforma. Y no hablamos de delincuentes de poca monta, sino de presos de máxima seguridad, condenados por secuestros, asesinatos y violaciones.

Para aquellos que no hayan oído hablar antes de ella, la Ayahuasca es un brebaje alucinógeno tradicional, hecho con varias plantas de la selva amazónica. Contiene DMT, uno de los alucinógenos más potentes conocidos por el hombre, y que ha sido utilizado durante siglos por parte de las tribus indígenas. En los últimos años, la popularidad de la Ayahuasca ha ido en aumento, ya que tanto su potencial médico como recreativo es apreciado por mucha más gente.

TRATAMIENTO DE PRESOS CON AYAHUASCA

Esta nueva incursión en la rehabilitación de presos nos llega de la mano de Acuda, un grupo para la defensa de los derechos de los reclusos, de Porto Velho. La idea es que si se les administra una terapia asistida con ayahuasca, los prisioneros tienen muchas menos probabilidades de reincidir; y además, alivia la tensión y el agobio de una larga sentencia. Esta terapia se está llevando a cabo por parte de Acuda de forma totalmente voluntaria, y no cuenta con ningún respaldo oficial. Por ello, ha resultado bastante difícil encontrar un sitio para aplicarla, pero al final ha sido aceptada por un templo al aire libre en Ji-Paraná, donde los presos suelen tomar parte en los rituales de ayahuasca con los residentes locales.

Para la gente más conservadora, la idea de enviar a presos de máxima seguridad al medio de la selva para que tomen parte en una terapia de forma pacífica y abierta, podría parecer benévolo y muy poco punitivo. Sin embargo, la naturaleza de los alucinógenos nos permite observarnos a nosotros mismos y contemplar nuestras acciones y quiénes somos, bajo una nueva perspectiva. Si un preso quiere reformarse de verdad, es razonable pensar que la ayahuasca podría desempeñar un papel importante en ello.

Euza Beloti, una psicóloga involucrada en la terapia, dice: "Mucha gente en Brasil, cree que los presos deben sufrir, pasar hambre y privaciones. Este pensamiento refuerza un sistema donde los prisioneros regresan a la sociedad aún más violentos que cuando ingresaron en prisión". Y añade: "Nosotros vemos a los reclusos como seres humanos, con capacidad para cambiar".

"Nos consideran la escoria de Brasil, pero en este lugar nos aceptan", dice Darci Altair Santos da Silva, un hombre condenado por abusar sexualmente de una persona menor de 14 años. "Sé que lo que hice fue muy cruel. El té me ayuda a reflexionar sobre ello, y en la posibilidad de que algún día pueda encontrar redención."

El intento de rehabilitar, en lugar de castigar, a los presos, tiene un precio, y muchos de los psicólogos que participan en el proyecto han perdido clientes privados, que no están de acuerdo con el trato que se les da a personas que han cometido actos tan atroces. Pero el odio solo genera más odio; para que alguien cambie y se arrepienta, debe entender por qué lo que hizo está mal, y desear redimirse a los ojos de la sociedad. Los castigos sin posibilidad de redención, solo sirven para alienar más a los involucrados. Los alucinógenos, como la ayahuasca, parecen facilitar este camino hacia la expiación, y podrían cambiar vidas. Esto ha sido respaldado por una investigación estadounidense, que indica que los psicodélicos reducen en gran medida las probabilidades de reincidencia.

Es curioso pensar que una droga que te puede enviar a la cárcel, está siendo utilizada para tratar a presos. Pero en todo caso, pone de manifiesto las deficiencias de un sistema de justicia anticuado. Sí, la cárcel es un castigo, pero también es rehabilitación, y parece que la ayahuasca puede hacer eso.