La Agencia de Alimentos y Drogas americana aprueba el primer aceite de THC sintético

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La Agencia de Alimentos y Drogas americana aprueba el primer aceite de THC sintético

Los EEUU han aprobado el primer aceite de THC artificial como tratamiento para enfermedades graves como el SIDA y el cáncer. Sin embargo, siguen clasificando la marihuana como droga de Clase I, es decir "sin valor medicinal y con gran riesgo de abuso", a pesar de las pruebas que demuestran lo contrario.

Contradiciendo la postura oficial americana de que el cannabis no produce ningún beneficio medicinal real, las agencias federales de sanidad de los Estados Unidos han aprobado versiones sintéticas de los componentes activos de la marihuana para el tratamiento de varios trastornos de salud en los últimos años.

Uno no puede evitar reparar en la ironía de que la US Food and Drug Administration (FDA), la organización que impone uno de los obstáculos en la vía de la legalización del cannabis, acabe de aprobar una variedad líquida de THC sintético que estará disponible como tratamiento para el SIDA y pacientes con cáncer.

Insys Therapeutics, basada en Phoenix, Arizona, se encuentra entre las compañías que quieren entrar en el multimillonario mercado de la marihuana medicinal con su Dronabinol, un THC líquido sintético aprobado por la FDA. El medicamento, que será vendido bajo la marca Syndros, ha sido aprobado para el tratamiento de "la anorexia asociada con la pérdida de peso en pacientes con SIDA, y las náuseas y vómitos asociados con la quimioterapia en pacientes de cáncer que no han respondido adecuadamente a tratamientos antieméticos convencionales".

Se espera que Syndros sea clasificado como Clase III bajo la Ley de Sustancias Controladas, aceptando su consumo medicinal y un potencial de abuso de bajo a moderado. Por el contrario, la marihuana sigue estando considerada como una droga de Clase I, lo que significa que es ilegal a nivel federal, al mismo nivel que la heroína. Según la FDA, medicinas sintéticas con THC como el Syndros ofrecen un tratamiento más directo y preciso que su equivalente natural, la hierba.

EL DRONABINOL NO ES PRECISAMENTE NUEVO

Ya que se menciona el Dronabinol, podemos aclarar que éste es el nombre genérico del Marinol, que es una pastilla cannabinoide sintética que ya lleva en el mercado más de tres décadas. El Marinol está clasificada como Clase III pero nunca fue demasiado popular debido a su efecto secundario disfórico y a su acción retardada.

La última versión del Dronabinol, aunque no sea nueva en absoluto cuando hablamos variantes sintéticas de THC, ahora se ofrece en forma de líquido "fácil de tragar", que se supone que ayuda a una asimilación más rápida que su predecesor.

Insys ya ha anunciado que planea convertir la mayoría de su línea de negocio de Dronabinol en Syndros. La compañía está reuniéndose con casi 8.000 doctores para hablar de los beneficios de su producto renovado.

Mientras la droga sintética obviamente tiene la ventaja de que se vende conjuntamente con programas estatales de marihuana medicinal clasificados como Clase III en la Ley de Sustancias Controladas (admitiendo tanto su valor medicinal como su bajo riesgo de adicción), esto resalta la hipocresía de que la propia marihuana siga clasificada como droga de Clase I, "sin valor medicinal y con gran riesgo de abuso".

LAS PRUEBAS PONEN EN ENTREDICHO LA EFECTIVIDAD DEL THC SINTÉTICO CREADO EN LABORATORIO

Es más, hay evidencias de que las medicaciones extraídas de plantas son superiores a los equivalentes de las grandes farmacéuticas debido al "efecto séquito", la forma natural en la que los cannabinoides y los terpenos se complementan. Cuando un compuesto se extrae de la planta (en el caso del Dronabinol sólo el THC está presente) el efecto medicinal es más débil. Medicamentos producidos en laboratorio, como el Syndros, carecen de cientos de otros compuestos que trabajan juntos para proporcionar el efecto deseado que ofrecen sus equivalentes naturales, las plantas.

Ésta también es la razón por la que muchos pacientes a los que se les recetó Dronabinol en el pasado declararon que el medicamento distaba mucho de ser tan efectivo como el cannabis.

En una entrevista en la CNN en 2014, el experto en marihuana medicinal Dr. Sanjay Gupta fue realmente crítico con el Marinol. Llegó a declarar que " Cuando la droga se lanzó al mercado a mediados de los 80, los científicos creyeron que tendría el mismo efecto que la planta de cannabis completa. Pero pronto quedó claro que la mayoría de los pacientes preferían consumir la planta en lugar del Marinol. Los investigadores empezaron a entender que otros compuestos, como el CBD, podrían tener un papel más importante de lo que habían estimado".

Es inevitable preguntarnos cómo empresas como Insys pueden lanzar y comercializar sus productos con éxito a pesar de estos y otros descubrimientos similares. La respuesta es que ellos hablan el mismo idioma que el gobierno americano. Lo que ocurre es que para presentar medicamentos "seguros y efectivos" en el mercado, la marihuana es "diseccionada" y se crea una distinción artificial entre sus componentes "beneficiosos" y sus componentes "malvados". Un mito que todavía sostienen los agentes de la DEA (la Agencia Antidroga americana). Como resultado, los oficiales antidroga pueden tener este producto controlado mientras el mercado negro sigue funcionando, permitiendo que continúen los procesos penales y la elevada fiscalidad en el sector de la marihuana legal.

 

         
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