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Afrodita - La Diosa del Amor

Afrodita, la diosa griega del amor, ha inspirado muchas historias románticas a lo largo de la historia humana. Es bien conocida por el amor que compartió con aquellos que entraron en contacto con ella, encantándoles con su lujuria. Es lógico entonces que las sustancias utilizadas por los humanos para llenarse de esta lujuria llevan su nombre.

Hay dos principales historias teológicas de cómo apareció Afrodita. La más famosa fue retratada en la Teogonía de Hesíodo, en la que se dice que nació cuando Cronos le cortó los genitales a Urano y los arrojó al mar. La espuma creada por los genitales dio a luz a Afrodita (su nombre se traduce como surgida de espuma). Hesíodo escribió cómo los genitales "fueron arrastrados por el mar durante un largo tiempo, y una espuma blanca surgió de la carne inmortal, con ella creció una niña. Esta escena fue retratada en el famoso cuadro "Nacimiento de Venus" en la que se ilustra el viaje hacia la orilla de Afrodita, montada en una concha gigantesca.

AphroditeTal vez un poco menos épica es la segunda narración que dice simplemente que era la hija de Zeus, rey de los dioses, y Dione, a quien algunos consideran su esposa.

Se dice que Afrodita es la imagen de una mujer perfecta, su belleza y lujuria eran insoportables - hasta el punto de que muchos otros dioses temían enamorarse de ella y entrar en guerra entre ellos para ganarla para sí mismos. Por esta razón, la leyenda cuenta que Zeus la casó con Hefesto, el dios de la artesanía, el fuego y los volcanes, porque era feo y deforme - y de esta manera neutralizaba cualquier amenaza. Sin embargo, esto no detuvo a Afrodita de compartir su lujuria. Se dijo que había tenido muchos amantes, tanto dioses como hombres. Como resultado, se pensaba que otros seres habían nacido de su amor.

Como símbolo de la pasión, amor y lujuria, es la patrona perfecta para aquellas personas que buscan obtener un estímulo de su libido, y es la razón por la cual alimentos, bebidas y medicamentos estimulantes del sexo se llaman así - afrodisíacos.

La historia de los afrodisíacos

OysterPara muchos, la palabra afrodisíaco está inequívocamente vinculada a las ostras. Aunque no hay duda de lo que se dice de que estimula nuestra pasión, que es ni mucho menos el único alimentos que lo hace. De hecho, muchos alimentos y hierbas de todo el mundo tienen un efecto sobre nuestra libido. Teniendo en cuenta la gran cantidad de hierbas estimulantes, repartidas por todo el mundo, es seguro suponer que los afrodisíacos han sido utilizados desde los albores de la humanidad.

¿Alguna vez te has sentido atraído por el aroma natural de una persona? o ¿alguna vez has olido una camisa vieja y te has acordado de una persona? Es muy probable que sean las feromonas lo que te puso en marcha.
Antes de la sociedad moderna, habría sido nuestro aroma natural el que actuaba como un afrodisíaco, que es también uno de los fines de los perfumes. Antes de la invención de los jabones y los perfumes, los extractos y los aceites naturales, el olor corporal de una persona sería una forma de evaluar el potencial sexual de un compañero. Nuestros olores naturales contienen feromonas, que son sustancias químicas que activan respuestas primarias en los miembros de la misma especie que las inhalan. Son las feromonas sexuales presentes en nuestro almizcle natural lo que nuestros antepasados habrían usado para estimular a su pareja.

Vale la pena apuntar que no hay que ir sin lavarse, pensando que conseguiremos una cita; tendrás un éxito limitado, por decir algo. Hoy en día, se anuncian sobremanera los perfumes y la limpieza, y por ello se ven como deseables. También vale la pena mencionar que las feromonas son inodoras y no son detectables por el sentido del olfato; lo que hueles en una persona sin lavar es el sudor y la suciedad. Pero por desgracia, las feromonas se van cuando se lava el cuerpo, por lo que es difícil tener uno sin lo otro. Dicho esto, también se pueden producir feromonas cuando se está limpio, simplemente no estarán presentes en las cantidades que tenían nuestros antepasados sin lavar.

La magia de los perfumes

PerfumePor lo que sabemos, fue en la época del Antiguo Egipto cuando los seres humanos comenzaron a llevar este concepto del olor como atractivo un paso más allá - con el desarrollo de los perfumes. Se dice que Cleopatra, la gobernante egipcia, usaba perfumes hechos de grasa de oso y otros ingredientes para seducir a sus amantes. Los antiguos romanos eran tan aficionados al uso del perfume para atraer el deseo sexual, que gastaban 2.800 toneladas de incienso y 550 de mirra en un año. Otros ingredientes que usaban era la médula seca de los huesos del cuerpo humano, la sangre menstrual y partes de otros animales - no suena muy bien, la verdad. Estos son, por supuesto, apenas unos pocos ejemplos, afrodisíacos similares se podrían encontrar en el resto del mundo, a medida que se desarrollaba la civilización y el entendimiento.

Fue también alrededor de esta época cuando empezaron a formarse las teorías acerca de cómo los alimentos pueden actuar como un afrodisíaco. El médico romano Galeno escribió cómo las erecciones, la fecundidad, la lujuria y la potencia son causadas por "viento", y que si se comen alimentos gaseosos, (alimentos que provocan flatulencia), se puede devolver el viento al cuerpo y arreglar todos tus problemas sexuales. Hoy en día, los afrodisíacos son vistos, por la mayoría, como algo que inspira lujuria, pero en aquel entonces, tanto el deseo como la función sexual iban juntos - un gas lo resolvería todo. Esta creencia se sostuvo hasta el siglo XVIII.

La noción de que el olor actúa como un afrodisíaco es algo que está muy comercializado por nuestra sociedad capitalista. La industria captó la noción por primera vez en el año 1882, cuando se lanzó el perfume llamado "Fougere Royal". Se suponía que los hombres tenían que usarlo para atraer a las mujeres, y la noción de que los perfumes son sexys persiste hasta nuestros días.

 
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