El regreso de Terapia Psicodélica

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El regreso de Terapia Psicodélica

El regreso de los psicodélicos a la atención popular ha sido ayudado por los avances en la tecnología médica, los descubrimientos de la neurociencia y los cambios en la forma en la que el campo de la medicina observa los mecanismos de la mente consciente

Los Alucinógenos Tienen Una Vez Más un Interés Médico y Profesional

Todos habéis oído hablar de AA, Alcohólicos Anónimos (o al menos la mayoría). Probablemente también sabrás que los alcohólicos, como su nombre indica, asisten a las reuniones de AA y siguen un modo de vida, llamado el programa de los 12 pasos, en busca de la mejorar de su bienestar y de permanecer libres de drogas y alcohol.

Lo que puede que no sepas es que Bill W. (Wilson), que co-fundó Alcohólicos Anónimos junto con el Dr. Bob Smith, tenía una gran fascinación con las substancias psicodélicas, que comenzó con su primera alucinación con el ácido.

"La habitación se iluminó al instante con un deslumbrante resplandor de luz blanca, blanca. Me arrebató un éxtasis como nunca había conocido", relató dijo Bill W. Había tomado una dosis de la dietilamida de ácido lisérgico, también conocido como LSD, como parte de un estudio clínico realizado por el Dr. Smith. Por aquel entonces, buscaban un "remedio espiritual" para el alcoholismo, después de que Bill encontrara al Dr. Smith tras mirar en guías de teléfonos de iglesias; Bill ya conocía la peor cara de su propia adicción.

Bill dejó el alcohol tras su viaje de LSD . Y algún tiempo después, el Dr. Smith también dejó el alcohol después de sus experiencias con Bill y el LSD. Volvió a recaer una vez, durante un corto tiempo. Aparte de esa vez, permaneció alejado del alcohol "hasta el momento de su muerte en 1950", recordaba Bill.

De hecho, Bill estaba tan alucinado por su experiencia psicodélica y las recuperaciones de las que había sido testigo, que incluso trató de incorporar las substancias psicodélicas y el LSD como parte de los consejos de AA a los alcohólicos del programa. "No creo que tenga ninguna propiedad milagrosa para transformar... enfermos en individuos sanos de la noche a la mañana... [pero] puede establecer un brillante objetivo del lado positivo y ser un gran incentivo para la recuperación [] ", señaló. Uno de los 12 pasos del programa ya era el de reconocer un "poder superior a uno mismo", y si bien por lo general se toma como una referencia a Dios, Bill señala que los alcohólicos ateos y agnósticos también necesitan una motivación espiritual que los mueva a la recuperación. Vio el LSD como una posible solución.

El resto de AA nunca aceptó sus ideas de incorporar substancias psicodélicas. Pero en la última década, unos setenta años después de que Bill viera la "luz blanca" que acabó con su alcoholismo para siempre, las drogas alucinógenas han hecho una reaparición en la industria médica general. Y en la actualidad, sus beneficios potenciales en la recuperación de las adicciones están a la vanguardia.

El regreso de los psicodélicos a la atención popular ha sido ayudado por los avances en la tecnología médica, los descubrimientos de la neurociencia y los cambios en la forma en la que el campo de la medicina observa y comprende los mecanismos de la mente consciente. El descubrimiento de las neuronas y de los neurotransmisores químicos que transmiten información entre ellas ha cambiado el modelo aceptado de la psicología humana; se cree que el movimiento de impulsos eléctricos y de información a través de estas neuronas es la propia base, o "esqueleto", de la conciencia misma, incluyendo todas sus percepciones, inteligencia, emoción y "conciencia del yo" humana.

Los alucinógenos alteran profundamente la forma en la que las neuronas envían y reciben la información, actuando dentro de los sistemas neurotransmisores del cerebro, incluyendo aquellos responsables de interpretar la serotonina y la dopamina. Mientras una substancia psicodélica o alucinógena está activa en uno de estos sistemas, tal vez vinculando y activando un receptor dentro de uno, la experiencia consciente del usuario se verá profundamente afectada (como se supone que se deseaba). Pero también se producirán cambios físicos en la química del cerebro del usuario y en la forma en la que la neuronas del sistema afectado interactúan entre sí. Estos efectos físicos se pueden visualizar en un dispositivo moderno de imágenes cerebrales. Las imágenes de resonancia magnética funcional o fMRI, y otras formas de observar la farmacocinética del cerebro, han arrojado nueva luz sobre las insólitas acciones fisiológicas de los compuestos psicodélico del cerebro.

Pero la pregunta que investigadores como Rick Doblin, fundador y actualmente Presidente de la Asociación Multidisciplinaria de Estudios Psicodélicos, o MAPS, tratan de responder hoy en día es si estos efectos físicos y psicológicos tendrán un impacto psicológico duradero o no. Y si así es, el objetivo es identificar a los que sean médicamente beneficiosos. Doblin cree que hasta el momento las pruebas son prometedoras. "La adicción implica cosas del pasado, mucha negación y huida. Las substancias psicodélicas saca el material a la superficie de manera que las personas se rinden a él, es difícil esconderte de tí mismo bajo ellas... La otra parte es más positiva. Con frecuencia la gente tiene un sentido espiritual de unión de la que puedan sacar fuerza más adelante", explica.

En estos momentos, un total de doce o más estudios clínicos que se llevan a cabo en los Estados Unidos, Israel, Suiza y el Reino Unido están evaluando los efectos de tres psicodélicos: MDMA o éxtasis, la dietilamida de ácido lisérgico (LSD), o ácido, y la psilocibina o el compuesto activo de las setas alucinógenas. Otros estudios en curso acaban de publicar sus resultados y conclusiones de sus últimos años de investigación. En todo el mundo, el interés por el uso de las drogas psicoactivas en la terapia y la medicina está aumentando.

Dos publicaciones que recientemente han captado la atención del público. En una de ellas se dicen que cuando se administra a los pacientes que sufren de estrés postraumático MDMA, sus síntomas se reducen drásticamente. En la otra, unos médicos administran MDMA, LSD y psilocibina a sus pacientes terminales de cáncer y descubren que todos ellos son eficaces a la hora de frenar o incluso eliminar completamente el "miedo a la muerte" común en personas que padecen de esta enfermedad.

Los profundos efectos de los psicodélicos en el estado de ánimo también se han utilizado para curar la adicción a substancias que producen dependencia, desde combatir los duros síntomas de abstinencia de drogas duras hasta ayudar a los enfermos de adicción al alcohol y al tabaco. El Dr. Matthew Johnson, un investigador de adicciones a substancias de la Universidad Johns Hopkins, está actualmente estudiando las setas alucinógenas y la capacidad de su ingrediente principal, la psilocibina, para luchar contra el deseo de nicotina. Como promedio, de una a dos de cada cinco personas que tratan de dejar de fumar lo consiguen (de acuerdo a los estudios y estadísticas). En los ensayos clínicos de Johnson, de los cuatro fumadores que siguieron la terapia de psilocibina durante un año o más, tres dejaron de fumar. El cuarto pasó de ventilarse un paquete al día a fumar un solo cigarrillo a la semana.

En otro estudio reciente, el investigador Dr. Bogenschutz probó la combinación de la terapia de la psilocibina y la TEM o Terapia de Estimulo Motivacional, en participantes que sufrían de alcoholismo. Durante el primer mes del estudio, cuando solo se proporcionaba la MET y no se había introducido aún la psilocibina, el alcoholismo de los participantes permaneció relativamente inamovible. Una vez que se introdujo la psilocibina en la ecuación, Bogenschutz vio como las pautas de consumo de los alcohólicos disminuían drásticamente; en un estudio de seguimiento realizado apenas un mes después, los cinco participantes dijeron que habían reducido significativamente su consumo de alcohol o que había dejado de beber por completo.

David Nutt (el mismo David Nutt que hizo el anuncio público de que el LSD, el THC, y la MDMA son todos menos nocivos fisiológicamente que el alcohol y el tabaco, cuando era presidente de un grupo de profesionales de la medicina que asesoraba al gobierno británico, y al que le quitaron el puesto por esta declaración), explica que el LSD tiene propiedades para la lucha contra el alcoholismo. "La cura de la dependencia del alcohol requiere grandes cambios en la manera en la que te ves a ti mismo. Eso es lo que hace el LSD", dice. Un meta-estudio que abarca seis pruebas separadas con LSD en décadas anteriores, apoya la conclusión de Nutt, descubriendo que en un grupo de más de 500 participantes alcohólicos que tomaron LSD, aunque sólo fuera una vez, los pacientes alcanzaron una media de un 11% de reducción en la bebida - el 49 %, en comparación con el 38% en pacientes que se sometieron a una terapia sin substancias psicoactivas.

Parece que hay una conexión significativa entre el éxito de la terapia psicodélica administrada para el abuso de sustancias, y la intensidad de las experiencias expansoras de conciencia que acarrean los psicodélicos. Después de probar la psilocibina en adictos a la nicotina, Johnson dijo: "parece que, por ahora, los que tienen más éxito en dejar de fumar tienen una mayor puntuación en sus [ Phanke-Richards ] "experiencias místicas", consistente con el hecho de que algunos de nuestros estudios anteriores muestran que la naturaleza mística de la experiencia, y no la potencia de la droga per se, está ligada al beneficio persistente". Los fumadores que dejaron de fumar tras la prueba de Johnson dijeron que habían renovado su manera de pensar en los cigarrillos y sus efectos, y que se habían dado más cuenta de la gravedad de las consecuencias de sus adicciones. Además, se sintieron menos conectados con la forma de vida que habían construido en torno a la nicotina, y con una mayor capacidad para cambiar y pasar página.

Los tres psicodélicos que actualmente captan mayor atención como posibles tratamientos para el abuso de sustancias son: la psilocibina, el LSD y la MDMA, todos ellos fuertes enteógenos, o sustancias que conducen a experiencias espirituales profundas. Un estudio publicado un poco antes de las pruebas de Johnoson con la psilocibina, concluyó que el noventa y cuatro por ciento de las personas que tomaron psilocibina en el estudio, dicen que la experiencia alucinatoria está entre las "cinco más significativas" de sus vidas. El treinta y nueve por ciento calificó su viaje con psilocibina como su única experiencia más profunda.

Pero comprender cómo estos efectos profundos producen un cambio psicológico duradero, sobre todo cuando se trata del uso indebido de substancias, no es fácil para los investigadores, incluso con la tecnología médica disponible hoy en día. Además, determinar la correlación de estas experiencia con lo que ocurre físicamente en el interior del cerebro, es aún más difícil.

Las drogas más adictivas afectan a diferentes receptores del cerebro y el cuerpo. La heroína, por ejemplo, se vincula y activa los receptores humanos de los opiáceos, la cocaína interfiere con el sistema de recaptación de la serotonina, deteniendo el ciclo natural de reciclado y causando una acumulación de serotonina en el sistema y alterando los receptores de serotonina. Sabiendo esto, los investigadores han comenzado a ver una relación entre las interacciones de los receptores de drogas y la forma en la que la adicción a substancias se apodera químicamente del cerebro . Con distintos métodos para ver imágenes cerebrales, una importante disminución en el flujo sanguíneo de las zonas del cerebro encargadas del procesamiento de las emociones y la ansiedad, se puede observar en pacientes que han tomado psicodélicos.

Incluso con este conocimiento, los médicos no tienen la suficiente información para comenzar a experimentar con los sistemas del cerebro que interaccionan con los psicodélicos. En este punto de la tecnología médica, las imágenes del cerebro han revelado zonas del cerebro afectadas por una reducción o un aumento del flujo de sangre al mismo tiempo que los psicodélicos se encuentran en el sistema, junto con ciertas áreas del cerebro que experimentan cambios en su actividad eléctrica. Los estudios farmacológicos también han demostrado que muchos psicodélicos son directos agonistas o antagonistas de receptores neurotransmisores; tanto el LSD como la psilocibina han sido observados vinculándose a diferentes receptores 5-HT, que son los encargados de recibir e interpretar la serotonina. Además, estas partes del cerebro con el aumento del flujo sanguíneo están vinculadas a la gestión ejecutiva del cerebro en los estados de vigilia, introspección y pensamiento "auto-referencial". Estas zonas también funcionan de manera muy distinta en pacientes toxicómanos; los pensamientos pesimistas y los destructivos círculos viciosos típicos de adicciones a las drogas, se atribuyen a la actividad de la droga en estas áreas del cerebro, y se ha comprobado cómo varios psicodélicos dan marcha atrás a los síntomas de estos efectos.

Pero aún así, la complejidad del cerebro humano hace beneficioso el uso de medicamentos psicodélicos en un entorno "neuroquímicamente desordenado", dice el psicólogo A. C. Parrott y otros como él. En su debate sobre la decisión de la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos de aprobar los estudios recientes sobre el Estrés Postraumático con pruebas de MDMA en pacientes, Parrott se refirió a las substancias psicodélicas como "muy poderosas... y potencialmente perjudiciales". El uso crónico y prolongado del éxtasis se ha relacionado con la neurodegeneración en usuarios recreativos, aunque otros estudios han concluido que la MDMA no muestra ninguna evidencia de neurotoxicidad.

Y los viajes psicodélicos siempre pueden acarrear un mal viaje. Las personas que utilizarían los psicodélicos con fines terapéuticos no tendrían necesariamente que haber tenido experiencias anteriores con estados alterados de consciencia. Patrones de pensamiento anormal, confusión, paranoia y distorsiones sensoriales pueden conducir a una sensación de impotencia y falta de control en algunas personas, y es necesario que los médicos informen a sus pacientes de los extraordinarios efectos psicológicos de estas substancias. Los investigadores aún están buscando la mejor manera de evitar estos malos viajes, asegurándose de que el entorno del paciente sea cómodo y seguro, y controlando detalladamente cualquier posible reacción cruzada entre los alucinógenos y cualquier otro tipo de suplementos que la persona pueda estar tomando. Todo esto es especialmente importante cuando el paciente tiene antecedentes de inestabilidad psicológica o simplemente un historial familiar con esas condiciones. Los casos de esquizofrenia latente, que antes no tenían ningún síntoma, se han observado que aparecen después de dosis de LSD, MDMA, mescalina, psilocibina y otros psicodélicos, aunque rara vez ocurre sin una dosis crónica o repetitiva.

Hoy en día, los hospitales siguen un protocolo estándar cuando un paciente o participante en una prueba tiene un mal viaje o empieza a perder el control. Se pueden usar una serie de técnicas. "Calmado" al paciente con palabras de consuelo, atenuando las luces y tumbando al paciente en un leve ángulo, e incluso administrándole fármacos que inhiban los efectos del viaje psicodélico, son todas formas eficaces de ayudar a un paciente en un mal viaje, una vez que ya ha comenzado. Antes de las pruebas, se recomienda a los pacientes seguir unas sesiones de terapia preparatoria con el médico que estará con ellos durante la experiencia, de modo que el paciente conozca y confíe en él. La prueba en sí se lleva a cabo en una habitación poco iluminada, mientras el paciente se acuesta en la cama con piernas y brazos descruzados, libre de distracciones. A veces, el paciente se coloca unos auriculares con reducción de ruido o lleva una venda en los ojos. El médico responsable se queda con el paciente durante todo el proceso, ayudándole en su experiencia psicodélica. (Ten en cuenta que los pacientes con trastorno de estrés postraumático, cáncer y otras enfermedades que se sometan a la terapia psicodélica, probablemente no vayan a tener mucha experiencia previa con esta substancia. Por lo que la capacidad de un médico para evitar que su paciente se asuste y tenga un mal viaje, es clave para que la terapia tenga éxito.)

Pero incluso con estas medidas, algunos pacientes no se sienten cómodos al meterse en un mundo desconocido de substancias psicodélicas por primera vez. Y a pesar de todas los estudios que se están efectuando, algunos médicos no se siente cómodos recetando substancias alucinógenas a sus pacientes. Los estereotipos siguen conectando los psicodélicos y sus efectos como nocivos y adictivos. Entre los muchos obstáculos a los que se enfrentan los medicamentos alucinógenos hoy en día, uno de los mayores sigue siendo la falta de financiación. "No hay dinero en ello", dicho con honestidad por el jefe del Laboratorio de Psiquiatría Integrada del Hospital McLean, John Halpern. Halpern dirige su propio estudio en las instalaciones, buscando formas distintas en las que se pueda utilizar MDMA de manera efectiva contra el cáncer. Hablando con El New York Times, comenta las ideas detrás de la falta de financiación: " ¿Qué compañía farmacéutica va a invertir millones en una substancia [no] ampliamente disponible en nuestra flora y fauna? ".

Y los gobiernos de todo el mundo siguen endureciendo la reglamentación de los psicodélicos y substancias relacionadas. En los últimos años, el tráfico ilícito de drogas se ha convertido en una industria cada vez más violenta, y todas las naciones de todo el mundo luchan contra ella, promulgando unas leyes más estrictas y duras, cuando las de las legislaciones anteriores fracasan en acabar con esta guerra. La Ley de Substancias Controladas, aprobada en los Estados Unidos en 1970, sigue considerando la psilocibina, el LSD y MDMA como substancias de clase I, definiéndolas por ley como "no aceptadas en la actualidad para uso médico en los Estados Unidos" e impide que se realicen pruebas clínicas con ellas en la mayoría de los estados. Holanda, uno país de un puñado de naciones que ha legalizado el cannabis con fines recreativos, prohibió completamente las setas psicoactivas en diciembre del 2008.

Seguro que otras naciones siguen su ejemplo en los próximos años. Pero la lucha continúa. La Administración de Alimentos y Fármacos (FDA) de Estados Unidos ha dado luz verde a una serie de pruebas con alucinógenos en distintos estados. Entre ellas se incluye un estudio llevado a cabo por Doblin, en el que se investigaron los diversos efectos de un mal viaje, formando una base para los terapeutas de MAPS que planean administrar psicodélicos para ayudar y orientar a los pacientes en su experiencia. El Departamento de Asuntos para Veteranos de USA también financiará varios experimentos con MDMA, como los de Doblin, y que estudiarán su uso en la lucha contra el estrés postraumático, a juzgar por los resultados de los ensayos clínicos en curso.

El campo de batalla legal que rodea el uso clínico de los psicodélicos es feroz. Las leyes actuales frenan los estudios que podrían aportar nuevas pruebas sobre los psicodélicos, haciendo difícil para los investigadores el descubrir información valiosa. Pero mientras los gobiernos federales se mantienen en sus estrictos procedimientos y catalogación de las drogas, los gobiernos locales de todo el mundo siguen protestando, creando leyes contradictorias y apelando a los ciudadanos para obtener su apoyo y opinión.

Si te preguntas qué está por venir en cuanto a la terapia psicodélica en el futuro, no se puede saber con certeza. Pero muchas personas dirían que ven un gran potencial en sus efectos psicológicos y fisiológicos; y cada día hay más pruebas de los beneficios clínicos de alucinógenos como MDMA o LSD, o de una triptamina como DMT, o THC medicinal o cualquiera de la gran cantidad de psicodélicos que existen. El próximo beneficio revolucionario podría ser descubierto en meses o en semanas, o incluso mañana. Pero hasta entonces, los médicos y los investigadores tienen que trabajar con la información que poseen. Y los pacientes de todo el mundo se tendrán que conformar con la tradicional terapia y la medicación autorizada - por ahora.