Relatos de un Club de Cannabis 2: La Mafia De La Zampa

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Relatos de un Club de Cannabis


En esta edición de Relatos de Club de Cannabis, tenemos tres fascinantes historias de matanzas, incendios provocados y ataques armados. ¡Un auténtico thriller cómico!

Bienvenido a otro relato sobre las peculiaridades de mi club de cannabis favorito en el sur de España. La historia de la Mafia de la Zampa no va de ningún sindicato del crimen, sino de un grupo de inadaptados pero decentes fumetas que frecuentan el club. Enciéndete un canuto y disfruta de más disparatadas historias de fumetas.

EL DÍA DE LA MANTANZA Y FREDDY EL MATADOR DE CERDOS

Cannabis Cerdo

"El día de la matanza" suena un poco siniestro, pero es una tradición de esta zona española y un entretenimiento sangriento para toda la familia. Al igual que la verdadera mafia siciliana, sus miembros deben cubrirse de sangre; es el rito de iniciación de la Mafia de la Zampa.

La matanza anual del cerdo en los pueblos de las montañas del sur de España, tiene lugar a finales de verano o principios de otoño. Freddy, el dispensador de hierba, y yo, estábamos un poco cocidos después de fumar Garlic O.G. Kush, cuando me contó la siguiente historia sobre el día de la matanza.

Al igual que muchos habitantes del lugar, Freddy y su familia son del Reino Unido, pero emigraron a España hace más de una década. Sólo tiene 19 años y trabaja en un club legal de cannabis, por lo que es muy maduro para su edad y hace lo que desearía cualquier adolescente.

Al haber crecido en España, se ha adaptado a las costumbres locales y habla un español perfecto, pero le costó acostumbrarse al día de la matanza. A los 9 años y mientras jugaba tranquilamente en el jardín de su nueva casa, Freddy se sobresaltó al escuchar unos "horribles chillidos" que provenían del otro lado de la valla, y pensó que estaban matando a alguien.

Le costó un rato armarse de valor, pero no pudo resistir la curiosidad cuando el ruido se interrumpió bruscamente. Así que cogió una silla y se subió a ella para mirar por encima de la valla.

Para su sorpresa, vio a un sonriente familia española compuesta de la madre, el padre, que empuñaba un cuchillo lleno de sangre, y dos niños más o menos de su edad, que estaban alrededor de un cerdo recién sacrificado y en proceso de ser descuartizado.

Aquella tarde, la misma familia fue a casa de Freddy, "con un plato de salchichas, chuletas y morcillas; nosotros sonreímos y lo aceptamos." Hoy en día, Freddy está preparado para un estilo de vida pos apocalíptico tipo Mad Max, ya que ahora es un avezado matador de cerdos. Ha pasado de ser un niño quisquilloso a disfrutar de un carnaval sangriento. Freddy es un verdadero soldado de la Mafia de la Zampa.

YURI DABBER INCENDIA SU COCHE

Incendia Coche

Yuri Dabber es un miembro de la Mafia de la Zampa y un cliente habitual del club, igual que yo. Yuri es otro joven inmigrante británico de veintitantos años con una predilección por los concentrados. Por lo general, mientras fumo un canuto después de otro y molesto a Freddy para que me preste un bolígrafo y unos folios, Yuri está ocupado con un soplete y una torre de dabbing.

Mi torpeza ha impedido que me dedique plenamente a esta actividad; no es el concepto con lo que tengo problemas, son los encendedores al rojo vivo los que temo que me podrían enviar a urgencias.

"Mire doctor, estaba soldando en mi guarida y de repente me asé el pulgar por accidente", no es algo que quiera decir apestando a whisky y marihuana y con el estómago lleno de analgésicos en un hospital español, ni el veterinario de al lado del kebab a medianoche un sábado.  

Sin embargo, Yuri es excelente dabber con una mano firme y una asombrosa capacidad pulmonar. Ha perfeccionado una efectivísima técnica, y es capaz de dar enormes caladas que dejarían a cualquier otro ser incapacitado, sin una sola tos.

Entre calada y calada, Yuri me contó la historia de su reciente viaje a correos que le costó su preciado vaporizador-bolígrafo y casi la vida. Después de exhalar una enorme nube blanca, y mientras yo me encendía otro blunt de Banana Haze, me explicó los peligros de vapear sobre la marcha.

Yuri se dirigía a correos en su coche, y hurgando en la guantera en busca de algún porro, descubrió el vaporizador que le habían regalado en Navidad. Al llegar a su destino, encontró un cogollo suelto en el bolsillo de sus vaqueros. Parecía tenerlo todo; y rápidamente ideó un plan para vapear sobre la marcha.

Era muy sencillo: iba a "poner la hierba en el vaporizador y dejarlo en la consola central del coche, ya sabes, para que se cocinara mientras hacía fila y estuviera listo para cuando volviera”.

Cuando Yuri estaba haciendo fila, encontró un canuto en el bolsillo interior de su chaqueta, al sacar la cartera para pagar. Emocionado, lo encendió inmediatamente nada más salir de correos y regresó a casa.

De camino, por la ruta panorámica que tomó para evitar encontrarse con algún policía de tráfico, Yuri notó que el coche se estaba recalentando. Mientras se acababa el porro y se aproximaba más a su casa, el vehículo estaba tan lleno de niebla que le era difícil ver a través del parabrisas.

Al final, Yuri se detuvo a pocos metros de su destino y salió asustado del coche. La consola central estaba ardiendo y en mitad de un charco de plástico fundido, estaba el vaporizador, todavía encendido. Yuri cogió un trapo del maletero y se dispuso a apagar las llamas y el vaporizador, mientras el humo del coche se esparcía por toda la ladera.

Ese vaporizador es ahora un recordatorio permanente en forma de falo chamuscado de que no debe volver a vaporizar sobre la marcha, ya que se fundió con el interior del coche y lo ve cada vez que va a algún sitio. Nunca conduzcas colocado.

HEINRIK EL VIKINGO Y PISTOLERO VEGANO

Vikingo Cannabis

Heinrik es escandinavo, y lo que Donnie Brasco llamaría un "tipo conectado" a la Mafia de la Zampa. Tanto Heinrik como su novia Liz, también escandinava, son miembros del club, pero también desempeñan una función más práctica y contribuyen con su tiempo y trabajo.

Esta pareja es vegana y muy amante de los animales, y tienen unos treinta y pocos años. Son los fumetas más simpáticos que existen. Pero Heinrik es cultivador, y a menudo está de viaje en un coche lleno de herramientas y equipos de cultivo.

También tiene la costumbre de vestir una chaqueta estilo militar de camuflaje, lleva la barba larga, y con frecuencia va acompañado de un enorme mastín que parece peligroso pero que en realidad es un osito de peluche. Para los funcionarios encargados del cumplimiento de la ley de esta zona, este tipo de personaje cumple con demasiados requisitos del perfil de pistolero solitario como para dejarle vagar con toda tranquilidad.

Hace poco, el largo brazo de la ley aprehendió al Vikingo. Mientras compartíamos unos canutos de Northern Lights, Heinrik nos narró su encuentro con la ley. En un control policial de las afueras de la localidad, unos agentes registraron el coche de Heinrik. Como es natural, él pensó que buscaban hierba, y les aseguró que no llevaba nada, lo que era cierto.

Pero ellos no estaban interesados en tonterías hippies, ni eran de la policía local. Esos autoritarios y serios caballeros, vestidos como si fueran a invadir Polonia, buscaban a un peligroso terrorista que portaba armas de fuego y explosivos.

A Heinrik le preocupaba que le hubieran parado en una carretera solitaria, y que quizás los policías no quisieran correr el riesgo de equivocarse e iban a ejecutarle y a enterrar su cadáver donde nadie lo encontraría jamás.

¿Creerían que las botellas de abono eran explosivos líquidos? Con todos aquellos cables y alambres daba la impresión de que conducía un coche bomba. ¿Por qué me meten en su coche y me esposan con sujetacables? Heinrik estaba viviendo un episodio de COPS.

Tras media hora de un exhaustivo registro del vehículo y mucho alboroto, le dejaron ir. Puede que hubiera sido un falso aviso, o simplemente mala suerte, pero el Vikingo estaba en el lugar equivocado en el momento equivocado, y tuvo suerte de mantener la calma. Si hubiera acelerado al pasar por el control, se le habrían echado encima como si hubiera bloqueado la carretera de la embajada en Bagdad.

Y eso es todo para este episodio. Top Shelf Grower se va de viaje. Pero no te preocupes, voy a visitar un montón de clubs de cannabis. Tendrás más relatos de fumetas muy pronto.

 

         
  Top Shelf Grower  

Escrito por: Top Shelf Grower
Veterano cultivador de marihuana natural de Dublín, Irlanda, que actualmente anda suelto en el sur de España. 100% comprometido en ofrecer los mejores informes sobre el cultivo de marihuana.

 
 
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