¿Qué Hace el Cannabis a Tu Cerebro?

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¿Qué Hace el Cannabis a Tu Cerebro?

El cannabis tiene una compleja relación con nuestro cuerpo, e interactúa con nosotros de muchas formas. Esto es exactamente lo que hace en el cerebro.

Aunque el cannabis lleva siendo utilizado por los seres humanos durante miles de años, hemos empezado a entender cómo nos afecta, en los últimos 20 años. Es cierto que el cannabis ha sido utilizado por lo que llamamos la sociedad moderna durante décadas, pero la codicia y el miedo político han prohibido las investigaciones sobre sus efectos durante mucho tiempo.

Para los que no os apetezca buscar los numerosos estudios que explican con exactitud cómo nos afectan los compuestos del cannabis, hemos hecho un resúmen general explicando, de forma sencilla, cómo interactúa el cannabis con nuestro cerebro.

TODO TIENE QUE VER CON LOS RECEPTORES

Los compuestos del cannabis son capaces de interactuar con nuestro cuerpo gracias al sistema endocannabinoide. Un sistema de receptores dentro de nuestros cuerpos que está diseñado para vincularse a los cannabinoides, como los hallados en el cannabis. De hecho, aparte de las pocas sustancias químicas semejantes que producimos naturalmente, el cannabis es la única fuente de cannabinoides que se conoce – de ahí el nombre de sistema endocannabinoide. Todos y cada uno de nosotros tenemos este sistema – ¡es como si hubieramos evolucionado especialmente para usar cannabis!

Aunque nos centremos en el cerebro, el sistema endocannabinoide se expande por todo el cuerpo, y sus receptores se encuentran en, prácticamente, todo el sistema nervioso central. Esto explica por qué los distintos cannabinoides del cannabis tienen efectos distintos sobre el cuerpo. Los receptores se dividen en dos categorías diferentes: los receptores CB1, que se encuentran en el cerebro, y los CB2, en el resto del cuerpo.

DE LA SANGRE Al CEREBRO

Ahora que ya hemos hablado de cómo interactúan los compuestos del cannabis con el cerebro, es el momento de ver qué hacen exactamente. Digamos que estás fumando un porro; al inhalar su humo, los cannabinoides, como el THC, pasan al torrente sanguíneo a través de los pulmones. Y desde allí son transportados al cerebro, donde se empiezan a vincular con los receptores.

LAS "MUNCHIES": ESTÁN EN TU MENTE

Uno del los efectos más destacados, pero más agradables, del cannabis es la ilusión de tener hambre, que se conoce como 'las munchies'. El THC se une a los receptores CB1 del hipotálamo – una zona del cerebro que regula el apetito. Esto hace que el cerebro envíe señales que dicen que el cuerpo tiene hambre y necesita alimento. Lo cierto es que el cuerpo no tiene más hambre ni necesita más nutrientes de lo normal - es solo los cannabinoides que hacen que tu mente piense que la tienes. Aunque esto puede hacer que una persona sana engorde un poco, es algo excelente para aquellas persona que necesitan ganar peso – como los que padecen de falta de apetito debido a la quimioterapia o a algún desorden alimenticio.

TIEMPO: TODA UNA VIDA EN UN ABRIR Y CERRAR DE OJOS

Otro efecto del cannabis sobre el cerebro es la distorsión del tiempo. Como muchos de nosotros hemos experimentado personalmente, el cannabis puede tener un efecto estimulante del cerebro. Esto se debe a que el cannabis afecta al sistema de dopamina del cerebro; esta sustancia química que nos hace sentir bien, es una de las principales razones por las que fumar marihuana es tan agradable, pero también tiene como resultado que las cosas parezcan suceder más rápido de lo que lo hacen. Esto, junto a los efectos del cannabis sobre la memoria inmediata (ver abajo), puede hacer que las horas parezcan minutos y los minutos horas.

MEMORIA: ¿EN SERIO HA PASADO ESO?

El último mayor efecto del cannabis sobre el cerebro es su capacidad de distorsionar y erradicar la memoria. Pero no te preocupes porque, a pesar de lo que dicen los detractores, por fumarte un canuto no te vas a detruir permanentemente la memoria; pero se puede perjudicar mientras estás colocado. Esto es porque el hipocampo – una zona del cerebro asociada con la memoria a corto plazo – tiene una concentración muy alta de receptores CB1. Al unirse estos receptores con el THC y otros cannabinoides, el funcionamiento de la memoria a corto plazo, se interrumpe de forma temporal. Aunque no es un efecto a largo plazo del uso del cannabis, ya que el funcionamiento se recupera a medida que se van los efectos, nos indica de dónde procede el nombre de algunas cepas, como la Amnesia Haze.

TODO JUNTO PARA AYUDAR A LA RAZA HUMANA

Mientras que estos efectos pueden, o no, sonar como algo deseable individualmente, si se observa su alcance, tienen mucho potencial para ayudar a los que lo necesitan. Y también pueden explicar por qué el cannabis es tan agradable.

Es cierto que no hemos cubierto lo que el cannabis hace al cuerpo, como ayudar contra la inflamación, aliviar el dolor, y proporcionar un sentimiento general de tranquilidad y relajación física. Pero simplemente observando cómo interactúa el cannabis con el cerebro, nos puede aportar mucha información sobre su potencial.

Estas son 5 dolencias que se benefician de la forma en la que el cannabis afecta al cerebro:

Depresión

La marihuana no es una cura milagrosa, pero los efectos que tiene sobre el cerebro pueden proporcionar un alivio momentáneo de sus síntomas, y ciertamente ayudar en la recuperación.

Aquí puedes ver nuestro top 5 de cepas para la depresión

Migrañas

Cuando se usa, el cannabis causa una restricción en la inhibición. Que reduce la actividad neurotransmisora del cerebro – siendo a menudo los neurotransmisores hiperactivos, la causa de estos dolores de cabeza. Esto ofrece a los que padecen migrañas, una importante herramienta para el alivio de una condición que de otro modo sería debilitante.

Ansiedad

Aunque la ansiedad leve puede ser un efecto secundario del uso de ciertas cepas de cannabis, la sensación relajante que induce el cannabis la supera con creces, y reduce la ansiedad para la mayoría de usuarios.

Insomnio

Para lo que padecen de insomnio, el cannabis ofrece un alivio limpio y que no crea dependencia. Es especialmente efectivo si se ingiere antes de irse a la cama, ya que la potencia que tiene el cannabis ingerido, hace que la experiencia sea mucho más tranquila y sedante. Si además tienes en cuenta que te vas a despertar con la cabeza mucho más despejada, en lugar de un poco grogi por el somnífero de la farmacia, sales ganando de todas, todas.

Trastorno bipolar

De la misma forma en la que el cannabis puede ayudar con la depresión, también se cree que ayuda con el trastorno bipolar. Es importante entender que no se trata de una cura, sino de un suplemento para el alivio de los síntomas. Hay evidencias que indican que no solo puede estabilizar los cambios de ánimo, sino que además mejora la función cognoscitiva de aquellos que padecen este trastorno.