Cómo Consumir Un Cactus De Mescalina


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Cómo Consumir Un Cactus De Mescalina


La mescalina tiene sus raíces en las culturas tradicionales de los nativos americanos, y hoy en día se usa como psicodélico con gran potencial espiritual. Pero, ¿cómo se consume? Antes de poder viajar por el cosmos, en una experiencia alucinógena comparable a algunos de los mejores psicodélicos, hay que preparar con cuidado el cactus de mescalina.

Famosa por ser la fuente de inspiración de Walt Disney, la mescalina no es para débiles. Derivada de la familia de plantas Cactaceae, sus orígenes se remontan casi unos 5.700 años atrás. Constituyendo parte de las tradiciones religiosas de los nativos americanos, este psicodélico natural es comparable al LSD y a las setas mágicas. La dificultad, no obstante, está en encontrar estos cactus evasivos y saber cómo prepararlos.

¿Recuerdas esos sketches cómicos en que la gente caía en un campo de cactus? Pues imagina tratar de comerte uno. Sacar espinas de la boca no es del gusto de nadie. Dicho todo esto, con la correcta preparación, un viaje de mescalina puede durar entre 8 y 16 horas. Una auténtica experiencia psicodélica.

CÓMO CONSUMIR UN CACTUS DE MESCALINA

Cómo Consumir Un Cactus De Mescalina

Cómo ya hemos mencionado, se requieren una serie de pasos para preparar este extraordinario cactus para su consumo. En primer lugar, vamos a ver los 2 tipos de cactus que contienen mescalina: el peyote (Lophophora williamsii) y el San Pedro (Echinopsis pachanoi). El primer obstáculo al consumir mescalina es su sabor. De hecho, ambas plantas son tóxicas debido a su contenido en mescalina y alcaloides. Quienes la han probado, a menudo describen la experiencia como con un sabor extremadamente amargo, que llevará a nauseas y vómitos – una reacción natural a la toxicidad. Todo lo bueno hay que ganárselo, ¿no?

COMER CACTUS CRUDO

La mayoría de la mescalina se encuentra en la piel del cactus. Así que es esencial afeitar la planta (para eliminar los pequeños pelos) y extraer las espinas más grandes. A partir de aquí, es tan simple como comer la piel cruda. No obstante, como ocurre con muchos psicodélicos naturales, se obtendrán mejores resultados secando la planta primero.

El proceso de secado requiere un poco de preparación para conseguir resultados óptimos. El cactus seco contiene más mescalina, por lo que este proceso vale la pena. La mejor forma de empezar es cortando el cactus justo por encima de la base donde entra en la tierra.

A continuación, es necesario aumentar las zonas de exposición al aire de tu peyote o San Pedro: corta el cactus en finas rodajas. Para secarlas, puedes usar varios métodos: desde dejarlas al sol, secarlas en el horno, o la opción preferida, usar un deshidratador para asegurar una temperatura y humedad constante.

OTRAS SIMPLES FORMAS DE INGERIR UN CACTUS DE MESCALINA

Consumir la piel del cactus, tal cual, es una opción perfectamente viable. Existen otros métodos de consumo para hacer un poco más soportable ese sabor tan amargo. Dos métodos muy comunes son convertir la mescalina seca en polvo o en un líquido que se pueda beber. El polvo puede ser ingerido introduciéndolo en cápsulas y tragándolas como si fueran pastillas.

¡Pero no te engañes! Esto no evitará las nauseas y los vómitos. Pero esto es, por definición, parte de la experiencia cuando disfrutamos de un viaje con mescalina. La segunda opción, preparando un líquido, probablemente sea más común para aquellos que la prueben por primera vez. En cualquier caso, ambos métodos requieren preparaciones adicionales al proceso de secado que hemos explicado anteriormente.

PREPARACIÓN DEL POLVO DE CACTUS

Preparación Del Polvo De Cactus

Veamos cómo transformar el cactus en polvo:

1) Con cuidado, elimina las espinas y afeita el exterior del cactus para quitar los pequeños pelos. Pon atención en no eliminar demasiada piel, ya que en ella se concentra gran cantidad de mescalina.

2) Añade agua a la planta, y cuécela en una sartén a fuego lento durante 1-2 horas. El agua debería llenar la mitad de la sartén, y se debe ir rellenando a medida que se cocina para evitar que la planta se queme. El cactus estará listo cuando el color empiece a cambiar de un verde brillante a un tono grisáceo.

3) A continuación, separa la piel de la carne del cactus. Para esto, puedes rascar con un cuchillo la carne del cactus, que ahora estará blandita: pon el cactus con la piel sobre la encimera y usando el cuchillo, rasca en la dirección opuesta a ti. Puedes recolectar la pulpa resultante.

4) Esta pulpa se puede transformar en líquido: échala en un recipiente adecuado y usa una batidora de mano. Asegúrate de que está bien batida, para evitar grumos. Cuécela a fuego lento, en una sartén antiadherente, durante 2-3 horas.

5) Este paso se puede hacer de varias maneras, pero el objetivo final es asegurar que la pasta final esté lo más seca posible. Podrías dejar que se seque de manera natural, pero puede tardar unos días. También se puede poner la sartén con la pasta de cactus delante de un calefactor de aire durante la noche; o al menos, hasta que la mezcla esté bien seca y sea quebradiza al tacto.

6) Finalmente, hay que moler finamente la pasta seca. Para esto puedes usar cualquier aparato doméstico para moler. Sólo asegúrate de que esté bien limpio antes de usarlo. Y ya lo tienes, polvo de mescalina listo para tomar.

PREPARAR UNA BEBIDA

Para preparar el cactus como bebida, ya sea mezclado con té o como un chupito de mescalina, se siguen pasos similares a la preparación en polvo. Pero los pasos finales cambian, así que empezaremos a partir del cuarto paso:

4) Una vez tienes la pulpa batida, debes evitar que se queme durante el proceso de cocción. Para esto simplemente ve añadiendo agua, por lo que el tiempo de cocción de 2-3 horas puede incrementarse hasta 4 horas. El objetivo es obtener un líquido de consistencia similar al moco o pegamento.

5) En esta etapa nos interesa colar este líquido, una vez se haya enfriado. Usando un trapo de microfibra o una gasa súper fina, cuela la pasta para que el líquido pase a un recipiente y los restos de la planta queden retenidos en la malla o trapo.

6) Para esto tendrás que ir removiendo la pasta (ya fría) para que el líquido atraviese la tela. El líquido obtenido será de un color verde pálido: este será tu chupito de mescalina. Puedes tirar la pulpa. Tú decides cómo beber el líquido, pero preparar un té puede ayudar a mitigar algunas de las nauseas causadas al consumir la mescalina.

Lucas

Escrito por: Lucas
Lucas es un escritor a tiempo parcial y un visionario a tiempo completo. Un psiconauta anónimo camuflado con su traje de corbata, que trabaja para llevar racionalidad a las masas.

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