Cómo Cultivar Cogollos Descomunales: 10 Pasos Para El Éxito


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Cannabis Cogollos Descomunales


Todos los cultivadores de marihuana tenemos algo en común. Independientemente de nuestro nivel de experiencia, todos queremos una cosecha abundante de nuestra marihuana favorita. Si quieres cultivar enormes colas de cannabis, tienes que dedicar 5 minutos a leer este artículo.

1. LAS MEJORES SEMILLAS

Elegir las semillas de marihuana más adecuadas para el espacio de cultivo es, probablemente, la decisión más importante que debe tomar un cultivador. La cosecha entera depende de esto. Por supuesto, ya conoces la importancia de comprar semillas feminizadas de primera calidad procedentes de bancos de semillas de buena reputación. Sin embargo, tienes que ser más preciso. No todas las cepas serán adecuadas para tu plantación de marihuana en particular, por muy buenas que sean.

Las sativas de floración tardía no son una buena opción para los microcultivadores. Las variedades índica y las autoflorecientes son mejores para cultivos en armarios. Además, las cepas autóctonas son más adecuadas para las plantaciones de exterior que otras menos resistentes. El secreto del éxito del cultivo casero es la sinergia. La cepa que mejor se adapte al entorno de cultivo siempre producirá mayor cantidad de marihuana.

2. FERTILIZANTES

Cannabis Fertilizantes

Utilizar abonos específicos para plantas de marihuana es un buen comienzo. Independientemente del sustrato o el sistema que utilices, es fundamental nutrir las plantas de forma correcta. En la etiqueta de cualquier fertilizante, debes prestar especial atención a los valores de N-P-K. Para los novatos, esto se refiere a la proporción de nitrógeno, fósforo y potasio que contiene el producto.

Durante el crecimiento vegetativo, la marihuana necesita nitrógeno, y la mayoría de los cultivadores utilizarán fertilizantes con una proporción de dos o tres partes de N, una de P y una de K, es decir, 2-1-1 o 3-1-1, aproximadamente. Por el contrario, a medida que las plantas cambian a la fase de floración, la proporción cambia en la dirección contraria. El N se reduce gradualmente durante la floración, mientras que se aumenta la concentración de P y K para obtener cogollos más grandes. Demasiado N durante la floración puede desacelerar la maduración de la marihuana.

Recomendamos invertir en fertilizantes de buena calidad y específicos para marihuana. Si eliges una marca de nutrientes orgánica o química, obtendrás un producto acorde a lo que decidas pagar. Siempre recuerda utilizar una solución para eliminar fertilizantes durante al menos la semana previa a la cosecha. De lo contrario, el sabor se verá afectado por el fertilizante.

3. PH

Para que el sistema radicular de las plantas de marihuana hembra absorban eficazmente los nutrientes, el pH debe estar perfecto. No podrás obtener colas grandes y jugosas si el pH no es el correcto. Los cultivadores de hidro o coco apuntan a 5,5-6,0; el suelo es un poco más permisivo y puede tolerar un pH de hasta 6,5. Invierte en fertilizantes con el pH idóneo o en un medidor de pH. No vayas a ciegas. Mídelo continuamente.

4. ILUMINACIÓN

Iluminación

La mayoría de cultivadores caseros utilizan lámparas de descarga de alta intensidad de 400W o 600W. Una tienda de cultivo típica de 1,2m x 1,2m x 2m se suele instalar con una MH de 400W en un ciclo de 18/6 para crecimiento vegetativo. Luego, se cambia a un ciclo de 12/12 con una HPS de 600w para la floración, a excepción de las cepas autoflorecientes, que prefieren un cronograma continuo de 18/6 a lo largo de todo el ciclo de vida. Este es el estándar de referencia para el cultivo casero.

El cambio a lámparas más potentes de 1000W rara vez produce cosechas más grandes. A menudo ocurre lo contrario. Las lámparas HPS de 1000W emanan muchísimo calor. Sin tubos de refrigeración ni ventiladores adicionales, es probable que quemen el dosel en lugar de aumentar la producción.

Una solución más eficaz y moderna es invertir en sistemas de LED más fríos. Además, estas luces consumen menos energía que las lámparas HID. No son baratas, pero los mejores sistemas pueden llegar a funcionar durante 10 años. Esta es una de las pocas veces en las que menos es mejor.

5. TEMPERATURA Y HUMEDAD

Temperatura Y Humedad

Mantener condiciones ambientales óptimas y evitar fluctuaciones importantes en la temperatura es fundamental si deseas maximizar la producción. La marihuana prospera en temperaturas diurnas de entre 20-28°C. La temperatura no debe ser inferior a 15°C durante la noche. Esto es importante durante todo el ciclo de vida de la planta, con la excepción de algunas variedades adaptadas a climas fríos.

La marihuana también prospera durante las fases de plantón y de crecimiento vegetativo en climas de alta humedad. Idealmente, de 50-70% de humedad relativa. Sin embargo, apenas comienza la floración, la humedad debe disminuir gradualmente. Alcanzar un rango de 40-60% de humedad relativa ayuda a evitar moho y hongos. La alta humedad durante el ciclo de oscuridad y un flujo de aire escaso son la receta perfecta para que las flores se pudran. Instala ventiladores de forma estratégica. Principalmente, controla la temperatura y la humedad todos los días.

6. PODA Y ENTRENAMIENTO

Podar y entrenar las plantas es obligatorio si quieres cultivar cogollos gigantes. Recortar las hojas que producen sombra sobre las colas está bien si se hace con moderación. El lollipopping, que consiste en eliminar el crecimiento de la parte inferior, incluso las flores esponjosas, es la mejor manera de evitar la formación de cogollos pocos desarrollados. Esta técnica dirige toda la energía de la planta hacia la producción de cogollos enormes.

Lleva tu cultivo al siguiente nivel, y entrena a tus plantas para que crezcan a través de una ScrOG. Es una pantalla de malla de red simple que los cultivadores instalan a aproximadamente 60cm sobre la base de las plantas durante el crecimiento vegetativo. Dobla, acomoda y entreteje los brotes para ocupar el espacio de cultivo con colas. Continúa doblando las ramas para que crezcan a través de los distintos orificios de la ScrOG hasta la mitad de la floración, cuando los brotes se vuelvan demasiado gruesos como para manipularlos.

7. LST

LST son las siglas en inglés de "Low Stress Training" (entrenamiento de bajo estrés). Es un precursor del ScrOG. El método de LST se basa en doblar brotes en lugar de podarlos con tijeras. Por lo general, las plantas se recuperan más rápido, y llega más luz a las colas. Para la técnica de LST, los cultivadores solo necesitan algunos amarres suaves para plantas, varas de bambú y manos delicadas. Recomendamos combinar esta técnica con una ScrOG.

8. SUPERCROPPING

Supercropping

Esta técnica es un poco más estresante que el método de LST y requiere de un poco más de experiencia. En lugar de doblar y amarrar los brotes, se deberá aplicar presión suficiente. En el supercropping, se aprietan los brotes hasta casi quebrarlos y se manipula la estructura de la planta a mano. El tiempo de recuperación es más prolongado: por lo general, entre 2 y 3 semanas.

No obstante, en cuanto las plantas regresan a su posición y se forma un nudillo donde se había aplicado la presión, ya estarán más tupidas. Incluso los grandes expertos pueden quebrar algunos brotes ocasionalmente. No te asustes. Puedes unir las partes con cinta adhesiva. También se recomienda combinar el supercropping con el método ScrOG.

9. MÉTODO FIM Y TOPPING

El topping es una manera simple y organizada de aumentar el rendimiento. Desprende con los dedos la punta del tallo principal, o utiliza tijeras si prefieres, y observa cómo la cola se convierte en 4 o más. Por otro lado, también existe el método FIM, una manera descuidada de realizar el topping donde se quita alrededor del 75% de la punta del tallo principal.

El método FIM puede producir más colas principales, por lo general, más de 6. No es tan eficaz para desviar hormonas a las ramas inferiores, y las plantas aún pueden alcanzar grandes alturas tras aplicar el FIM. De cualquier manera, realiza el topping o el método FIM durante la etapa vegetativa y deja al menos una semana como plazo de recuperación.

10. CO₂

Co2

Está probado que añadir CO₂ al espacio de cultivo aumenta el rendimiento hasta en un 20%. En la actualidad, es muy fácil enriquecer con CO₂. Los cultivadores pueden introducir un difusor de CO₂ pasivo en el espacio de cultivo. Las temperaturas deben ser de 30-35°C con las luces encendidas para que las plantas aprovechen las ventajas de unos niveles de CO₂ más elevados. Es un experimento que vale la pena intentar en un cultivo de interior durante un verano caluroso.

Top Shelf Grower

Escrito por: Top Shelf Grower
Veterano cultivador de marihuana natural de Dublín, Irlanda, que actualmente anda suelto en el sur de España. 100% comprometido en ofrecer los mejores informes sobre el cultivo de marihuana.

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