Cómo Cultivar Salvia Divinorum

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Cómo Cultivar Salvia Divinorum

Cuando se trata de Salvia Divinorum, no hay nada más satisfactorio que cultivar la tuya propia. A continuación se proporciona una guía rápida para convertir tu recién adquirido esqueje de Zamnesia en una planta hecha y derecha.

Antes de entrar en detalles sobre la propagación y el cultivo de un esqueje de salvia, es bueno saber algunos rasgos básicos de la planta. La Salvia Divinorum es una planta semi-tropical perenne, es decir,que crece año tras año, siempre y cuando se mantengan sus condiciones óptimas de cultivo.

Al ser una planta semi-tropical, la Salvia no debe ser expuesta a temperaturas inferiores a 10 grados centígrados, en ningún momento. La temperatura ideal para la planta es de entre 15 - 27 grados centígrados. Y son más felices en un ambiente con una humedad del 50% o más.

En raras ocasiones, la planta de Salvia producirá semillas, pero éstas no suelen ser viables para la propagación. En el medio silvestre, la salvia se propaga y extiende mediante la caída y separación de brotes adicionales que se pudren al llegar al suelo, creando más plantas - por este motivo, es mejor cultivarla a partir de esquejes.

Esto nos lleva al siguiente punto; debido a la forma natural en que se propaga la Salvia, ésta crece con unos tallos bastante débiles, y probablemente necesitará apoyo en su crecimiento para evitar que se caiga y se quiebre.

Prpagación de la Salvia Divinorum con un esqueje de Zamnesia

Los esquejes que proporcionamos en Zamnesia hacen que la propagación de la Salvia sea un proceso sencillo, y es una estupenda manera de comenzar. Una vez que tengas tu planta completamente establecida, la puedes utilizar para hacer tus propios esquejes.

Salvia Divinorum

1. Para empezar, hay que abrir el envoltorio protector. Quita la tapa del tubo protector y ponlo boca abajo.

2. Golpea suavemente la parte inferior del tubo para que la planta se deslice y salga lentamente - todavía adherida al gel. Nota: ten cuidado con el tubo, es de cristal.

Durante este proceso debes asegurarte de que la planta no se seque, ni siquiera durante un momento. Si parece que el esqueje de Salvia comienza a marchitarse, rocíalo con un poco de agua con un pulverizador.

3. Una vez que la Salvia esté fuera del tubo, aclara las raíces bajo un suave chorro de agua - a una temperatura un poco fría o tibia. Haz esto hasta que se vaya todo el gel y las raíces estén totalmente expuestas.

4. Limpia la planta eliminando todo el material ennegrecido o muerto; y quita las hojas que quedarán por debajo del nivel del suelo.

5. Llena 2/3 de un tiesto pequeño con tierra para macetas. No se recomienda utilizar tierra del exterior, ya que puede contener parásitos que podrían matar al esqueje en esta vulnerable etapa. La tierra para macetas comprada en un centro de jardinería es mucho más limpia y contiene el adecuado equilibrio de nutrientes para una planta joven. Asegúrate de que el tiesto que vayas a usar tenga orificios de drenaje en la parte inferior, para que la tierra no acabe anegada en agua.

6. Con el dedo, haz un agujero en el centro de unos 5 cm de profundidad.

7. Coloca el esqueje en el orificio y añade más tierra para macetas en torno a las raíces.

8. Vierte una pequeña cantidad de agua en la tierra y rocíala con un pulverizador.

9. Coloca una bolsa de plástico transparente sobre la planta y sujétala a la base del tiesto con una banda elástica. Esto aumentará y conservará el nivel de humedad que la planta necesita para prosperar. También conviene, si tienes una, poner el tiesto en una bolsa grande con cremallera y cerrar la parte superior, lo que además hace que el riego sea mucho más fácil. Independientemente de la bolsa que utilices, asegúrate de que no restrinja ni doble la planta, (lo ideal es una bolsa de 4.5 litros).

Nota: también es buena idea colocar el tiesto sobre un espaciador, como por ejemplo un trozo de madera, para evitar que se anegue con el agua que pueda acumularse al regarla.

10. Pon el esqueje en un lugar con luz y calor. Lo mejor es la luz del sol filtrada, ya que a las plantas de Salvia no les gusta la luz directa del sol, ni tampoco la sombra total.

11. La planta de salvia deberá ahora comenzar a crecer y florecer, la humedad del interior de la bolsa significa que no hace falta regarla de manera frecuente, pero hay que asegurarse de que el esqueje de Salvia no se seque.

12. El esqueje deberá aclimatarse a los niveles naturales de humedad en el ambiente. Para ello, deja que el esqueje crezca dentro de la bolsa durante una semana, y durante las dos semanas siguientes, perfora uno o dos agujeros en la bolsa cada día. Este reducirá gradualmente la humedad de dentro de la bolsa.

13. Tras dos semanas de aclimatación del esqueje de Salvia, ya puedes quitar la bolsa. Si comienza a marchitarse, vuelve a poner la bolsa una semana más. Si permanece fuerte, se habrá aclimatado a la humedad.

14. Ya se puede trasplantar a un tiesto más grande.

¡Listo! Tu Salvia Divinorum ya está establecida. Si no tienes un esqueje o una planta de salvia a mano, lo mejor es utilizar un esqueje de Zamnesia; pero si cuentas con tu propio esqueje, sigue los pasos de arriba empezando por el 4.

Cómo obtener esquejes de tu planta de Salvia

- Asegúrate de usar una cuchilla limpia para hacer el corte

- Corta un tallo justo por debajo de un nudo, el lugar en el cual se desarrollarán las raíces. (los esquejes de Zamnesia ya vienen con raíces).

- Asegúrate de que el esqueje esté húmedo mientras lo trasplantas en la tierra.

- Al ser un esqueje completamente nuevo y sin raíces, tendrás que cubrir el esqueje, y hasta 2.5cm por encima del esqueje, con polvo o gel enraizante, para estimular el crecimiento de la raíz. Esto se hace justo antes de colocar el esqueje en el tiesto.

Consejos para el mantenimiento general de la planta de salvia una vez que está establecida

- Riega la Salvia cada vez que parezca que la tierra se está secando. Sabrás si la planta necesita agua cuando las hojas comiencen a marchitarse.

- Mantén tu planta de Salvia en un lugar iluminado y cálido, fuera de la luz directa del sol.

- La Salvia Divinorum puede llegar a ser bastante alta (hasta 2.5 metros en condiciones ideales). Se puede podar la parte superior para obligar a la planta a crecer en forma de arbusto y expandirse hacia los lados. Ten cuidado de no podarla demasiado, ya que podría dañar al crecimiento de la planta.

- Si estás cultivando tu planta en el interior, sácala fuera solo en días calurosos o de lluvia, para que se riegue con el agua de la lluvia. Esto ayudará a evitar una acumulación de minerales que podrían dañar a la planta.

- Es buena idea usar abono/nutrientes comprados en la tienda, de vez en cuando, para que la planta esté sana. Pero ten cuidado de no sobrealimentarla y provocar una acumulación de minerales.

- Mantén especial atención con respecto a plagas como babosas y pulgones, que parecen tener una atracción especial a la planta. Teniendo en cuenta que vas a utilizar la planta para uso propio, no uses toxinas dañinas para combatir las plagas - e investiga alternativas seguras. Por ejemplo, poner un bol con cerveza junto a la planta es una buena medida preventiva contra las babosas, que son atraídas por la cerveza y se ahogarán.