Reseña: Vaporizador Portátil Crafty

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Reseña: Vaporizador Portátil Crafty

Storz & Bickel son famosos por sus vaporizadores de calidad, y el Crafty hace honor a su nombre. Lo hemos puesto a prueba para comprobar lo bueno que es.

En el tema de los vaporizadores, Storz & Bickel tienen una excelente reputación. Producen vaporizadores enfocados a una vaporización de calidad, sin los adornos y parafernalias de otros vaporizadores - es un vaporizador sencillo y muy superior. Todos los vaporizadores de Storz & Bickel son grandes, con un diseño de vanguardia que permite una óptima distribución del calor. Por lo que decidí comprobar si el Crafty, uno de los vaporizadores más pequeños que hay, tiene el mismo nivel de calidad al que están acostumbrados los clientes de Storz & Bickel. Quitando un par de cosas, no me decepcionó.

TAMAÑO Y PESO

Crafty

Tanto el Crafty como su hermano el Mighty, fueron lanzados a la vez. Mientras que el Mighty es grande y potente, el Crafty es compacto y discreto. Mide 11 x 5.5 x 3.3cm. Este tamaño hace que el Crafty sea muy versátil, fácil de transportar y de ocultar. También permite una buena discreción durante su uso, ya que cabe en la palma de la mano.

El Crafty es también muy ligero, con un peso de 136g. Me esperaba un peso mayor para un vaporizador portátil, pero el Crafty cabe cómodamente en un cualquier bolsillo o bolso sin que suponga una carga. Su ligero peso no le resta calidad.

CALIDAD DE CONSTRUCCIÓN Y TACTO

Aunque está hecho de plástico duro, el Crafty tiene un tacto superior. No viene con una elegante carcasa metálica, pero no la necesita. Está claro que ha sido diseñado con precisión; construido para hacer un trabajo y hacerlo bien. Su aspecto no tiene ninguna característica especial, aparte de las ranuras de ventilación que rodean las zonas calefactoras y que ayudan a que este pequeño pero potente dispositivo permanezca fresco, además de ofrecer un mejor agarre. La boquilla del Crafty está diseñada para que oscile. En general, su diseño es sencillo pero muy funcional.

FACILIDAD DE USO

El Crafty no tiene diales ni botones, aparte del de encendido, lo que hace que su uso sea muy sencillo, y se calienta a una temperatura preestablecida de 180°C (que se puede cambiar) nada más encenderse.

Antes de calentarlo, hay que llenar la cámara de la hierba, lo que también es muy fácil. Hay que desenroscar la parte superior del Crafty para revelar la cámara, en la que caben unos 0,3-0,4g de hierba, dependiendo de cómo se haya triturado. Viene con una herramienta de relleno que se ajusta sobre la cámara, al igual que la tapa, lo que hace que su relleno sea menos complicado. No es necesario usarla, pero es una práctica herramienta si sueles tener problemas para manejar la marihuana. Una vez lleno, se vuelve a enroscar la tapa y ya está listo para usar.

Crafty

Para encenderlo, hay que presionar el botón de encendido durante unos segundos. El vaporizador vibrará y se encenderá una luz roja. Tarda unos 90 segundos a alcanzar la temperatura preestablecida de 180°C, cuando volverá a vibrar y se encenderá una luz verde que indica que está listo para vapear. También se puede poner en modo "boost" pulsando dos veces el botón de encendido. Parpadeará en rojo para que sepas que está activado. Esto aumentará la temperatura en 15°C. Aunque yo no le encontré mucha utilidad, ya que la temperatura predeterminada es suficiente.

La temperatura y el aumento se pueden ajustar con la app. del Crafty para smartphones. Se conecta al vaporizador mediante Bluetooth, lo que permite un ajuste manual de la temperatura en cualquier momento. La temperatura fijada mediante la app será la nueva temperatura predeterminada, incluso cuando la aplicación no está activada.

Además del control de la temperatura, la aplicación te informa de la duración de la batería, y te da la opción de desactivar la vibración y las luces. Mi experiencia con la app fue impecable; no dejó de funcionar, ni se congeló, ni me dio ningún tipo de problema.

Crafty

El Crafty se apaga manteniendo pulsado el botón de encendido durante unos segundos. Vibra para indicar que está apagándose y se ilumina en azul para que sepas cuánta batería queda.

Para ahorrar batería, el Crafty también se apaga de forma automática tras un minuto de inactividad. Lo que no es un inconveniente, ya que sólo hay que volver a encenderlo si se va a seguir utilizando. Sin embargo, la detección de vaporización es a veces bastante irregular; hay que dar caladas muy profundas para que se registre. No es un problema, pero tampoco es perfecto.

CALIDAD DEL VAPOR

El Crafty produce unas densas nubes que pueden competir, y hasta superar, con algunos de los vaporizadores más grandes del mercado. Con la temperatura predeterminada de 180°C, el vapor no está demasiado caliente ni es muy áspero. La primera calada es más suave que el resto, y para obtener una nube densa de vapor, hay que dar una calada durante unos 8-10 segundos. Aunque con caladas mas suaves, sigue satisfaciendo.

DURACCIÓN DE LA BATERÍA

El Crafty es muy parecido al Mighty en cuanto a su calidad, pero se diferencian bastante en la duración de sus baterías. Un menor tamaño y una mayor discreción con el mismo nivel de calidad, se consigue a expensas de la potencia. Con la batería totalmente cargada, el Crafty permite unos 45 minutos de uso continuado - suficiente para unas cuantas sesiones antes de tener que volver a recargarlo (yo obtuve unas 4 sesiones).

El Crafty se puede cargar mediante un adaptador USB estándar, y se puede usar mientras se está cargando - algo que no ocurre con la mayoría de vaporizadores portátiles. Tarda unas dos horas a cargarse del todo.

LIMPIEZA Y MANTENIMIENTO

Crafty

Para los que usan mucho su vaporizador, les alegrará saber que el Crafty es muy fácil de mantener y limpiar. Viene con un pequeño cepillo que permite eliminar los restos de menor tamaño de la cámara de hierba y su alrededor. Su boquilla también se puede extraer y desmontar.

COSTE

Como ya hemos dicho, Storz & Bickel son famosos por sus productos de calidad y, por ello, sus vaporizadores son un poco caros. El Crafty no es ninguna excepción, y si bien no cuesta tanto como algunos de los vaporizadores más grandes, es de los portátiles más caros del mercado - aunque también es de los de mejor calidad.

OTRAS OBSERVACIONES

El Crafty está diseñado para su uso con la cámara de hierba completamente llena. Pero si no te apetece una sesión completa, o no tienes mucha hierba, no hace falta que la llenes del todo. Para ayudarte con esto, el Crafty viene con un disco de embalaje que permite usar una pequeña cantidad de hierba, y el resto del espacio se ocupa con el disco - proporcionando una óptima circulación del aire. Si lo vas a llenar del todo, la herramienta de embalaje también viene con un separador de relleno, para cargarlo de forma perfecta. Algo que merece la pena mencionar.

CONCLUSIÓN

El Crafty de Storz & Bickel es el orgullo del mercado de vaporizadores. Es un ejemplar vaporizador portátil que destaca en casi todo. Su estructura de calidad junto con su nivel de discreción, hacen que sea ideal para uso personal o sobre la marcha. El único inconveniente es la duración de la batería, de 45 minutos, pero no se puede tener potencia, calidad, y discrección sin sacrificar algo; y en el caso del Crafty, se sacrifica la batería. A pesar de ello, su funcionalidad, carga USB y rápido tiempo de recarga significan que, a menos que vayas a estar en una montaña durante una semana, nunca te quedarás sin batería. En resumen, el Crafty es una impresionante herramienta que ya se ha hecho hueco entre los mejores vaporizadores portátiles.

 

         
  Josh  

Escrito por: Josh
Escritor, psiconauta y aficionado a la marihuana, Josh es el experto de Zamnesia. Se pasa todo el día en el campo, investigando todo lo que tenga naturaleza psicoactiva.

 
 
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