Mercados de cannabis regulados: un análisis de tres modelos.

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Mercados de cannabis regulados: un análisis de tres modelos.

Existen diferentes formas de regulación de la marihuana alrededor del mundo. Analizamos los casos de Portugal, Holanda y Colorado y sus planteamientos sobre normativas del cannabis.

La posesión de drogas, consumo y distribución están regulados de distinta forma alrededor del mundo. La mayoría de países diferencian entre las llamadas drogas blandas y las duras. Las drogas duras se definen ampliamente como drogas con niveles de adicción y/o daños físicos inaceptables.

La marihuana se engloba dentro de las drogas blandas, ya que el daño físico es mínimo incluso si se usa irresponsablemente y la adicción provocada en consumidores intensivos es sólo psicológica. Por tanto las normativas sobre la marihuana en el mundo suelen ser menos duras que las de la heroína o cocaína, por ejemplo.

En este artículo, echamos un vistazo a las políticas reguladoras en materia de drogas, en especial a aquellas relativas al cannabis, en tres países diferentes. Portugal, Holanda y Colorado tienen enfoques bastante progresistas, pero diferentes, sobre la regulación de la marihuana e intentaremos resumir la situación con cada una de estas estrategias.

PORTUGAL

La historia del consumo de drogas en Portugal se remonta a la Revolución de los Claveles de 1974. La revolución fue un levantamiento militar pacífico que terminó con 50 años de dictadura.

Tras la revolución, un gran número de expatriados portugueses retornó de las colonias recién independizadas, como Mozambique y Angola. Dado que en esos países, existía la tradición de consumir hachís y marihuana, se introdujo en Portugal. El cannabis se consumía en Portugal casi como un símbolo de libertad.

A pesar del uso generalizado de la marihuana, no fue hasta los años 80 cuando Portugal empezó a sufrir graves problemas de drogas, coincidiendo con la llegada a Europa de la heroína de Afganistán y Pakistán. Para luchar contra esta crisis de abuso de drogas, el consumo se criminalizó y los consumidores corrían el riesgo de ser encarcelados y marginados.

Dichas políticas no consiguieron reducir el abuso de las drogas y como resultado, a mediados y finales de los 90, casi un 1% de toda la población portuguesa era adicta a la heroína. Además, el número de muertes por SIDA relacionado con drogas era el más alto del mundo. La alarmante situación necesitaba soluciones y un panel de expertos de élite, denominado Comisión de Estrategia Nacional de Drogas, diseñó un plan que suponía cambiar el modelo en vigor hacia la despenalización, con el argumento de que las penas de cárcel eran menos efectivas en términos de costes económicos que la rehabilitación.

El plan se puso en marcha en 2001, convirtiendo a Portugal en el primer país del mundo en despenalizar el consumo de cualquier droga.

CONSUMO DE DROGAS EN LA ACTUALIDAD

El argumento de que la encarcelación es económicamente menos eficiente que la rehabilitación, y que provocaba tasas de reincidencia superiores, ya que los drogadictos eran empujados a un estilo de vida delictivo, resultó ser cierto.

Las cifras muestran que actualmente hay menos consumidores de drogas en Portugal, y el número de individuos que consumieron drogas en el último año y en el último mes disminuye rápidamente. La lucha contra la heroína centrada en la rehabilitación, llevó a una caída pronunciada de las muertes relacionadas con drogas.

Cabe subrayar que el número de personas que han probado las drogas al menos una vez en su vida ha aumentado, pero estas cifras han demostrado ser irrelevantes como indicador de adicción a las drogas y tienen poca importancia en cuanto al efecto de las drogas en la sociedad.

Debemos mencionar, que además de la revolucionaria política antidroga, Portugal también ha hecho importantes avances en cuanto a calidad de vida, lo cual puede haber contribuido al significativo descenso en el abuso de las drogas.

CONSUMO DE MARIHUANA EN LA ACTUALIDAD

No existen tabúes acerca del consumo de cannabis en Portugal, pero es importante saber que el consumo no es legal, sino completamente despenalizado, es decir, no está permitida la posesión de marihuana ni su consumo, pero si se descubre la posesión de menos de 25 gramos de hierbas de cannabis o 5 gramos de hachís no habrá consecuencias legales.

En Portugal, cultivar cualquier cantidad de marihuana, incluso para uso personal, es ilegal, pero hay que destacar que los arrestos relacionados con la marihuana son casos excepcionales, ya que las fuerzas del orden no buscan el arresto de cultivadores caseros. También es ilegal vender o poseer semillas de marihuana.

Esto quiere decir, que en Portugal no es para nada sencillo adquirir cannabis ya que las plantaciones a gran escala no son viables y quienes venden todavía son considerados delincuentes. Los turistas sólo pueden conseguir cannabis de mala calidad a precios excesivos, mientras que los residentes tienen que usar su red de contactos para hacerse con marihuana de buena calidad de cultivadores locales.

El uso medicinal del cannabis todavía no está regulado por la legislación portuguesa, así que pacientes que sufren ciertas dolencias que podría ser aliviadas con marihuana son abandonados a su suerte. Afortunadamente, a diferencia de la mayoría de países, su hábito de medicación no está criminalizado y es muy poco probable que tengan problemas legales por su consumo.

Existe una fuerte cultura de disfrute de la marihuana en Portugal, y en consecuencia, hay un creciente movimiento por la legalización del cannabis y la introducción de un mercado regulado.

PAÍSES BAJOS

Muchos países europeos fueron golpeados por la crisis de adicción a la heroína a finales de los años 70 y en los 80. Holanda no fue una excepción, y cuando la heroína afgana y pakistaní inundó Europa surgió la necesidad urgente de actuar al respecto. Amsterdam fue particularmente afectada, ya que sus calles estaban saturadas de heroína barata.

El hachís y la marihuana también se estaban haciendo más conocidos, pero el incremento del consumo de productos del cannabis no era un gran problema por su mínimo impacto social y sanitario. Se realizaron estudios que demostraron que el uso responsable del cannabis era factible y comparable al consumo de alcohol o tabaco.

Como respuesta al creciente problema de drogadicción, en 1976 se aprobó la nueva "Ley del Opio", que diferenciaba entre drogas duras y drogas blandas. El gobierno quería luchar contra el consumo de heroína dejando las drogas blandas bajo una "política de tolerancia", de forma que los cuerpos policiales se pudieran concentrar en el verdadero problema.

Con la aprobación de la "Ley del Opio" empezaron a surgir los coffee shops, como lugares donde vender y consumir cannabis. Los coffee shops pueden vender cannabis y comestibles cannábicos pero no otras drogas. También hay ciertas normas que los coffees deben cumplir para que su actividad siga siendo legal:

• La venta máxima por persona es de 5 gramos.

• Los stocks no pueden superar los 500 gramos.

• Los coffee shops no deben suponer una molestia para los vecinos.

• No pueden vender drogas duras.

• Las drogas blandas no se pueden vender a menores.

• Los coffee shops no pueden hacer publicidad de las drogas blandas.

• Los coffee shops no se pueden situar en un radio de 250 metros de los colegios.

Con la creación de los coffee shops, se comenzó un proceso conocido como "separación de mercados". Se considera que una prohibición total de las drogas genera un entorno de alto riesgo en el que se encuentran muchos tipos de consumidores de drogas distintos. Anteriormente, cuando los consumidores de cannabis adquirían su producto, estaban expuestos a muchas otras drogas, blandas y duras. Se cree que la eliminación de este acceso es lo que mantiene el abuso de las drogas en niveles tan bajos en Holanda, de hecho, los Países Bajos tienen el porcentaje de abuso de drogas más bajo de Europa.

CONSUMO DE MARIHUANA EN LA ACTUALIDAD

En Holanda se ha creado una cultura en la que el consumo de cannabis ya no se considera una toxicomanía, sino algo normal, al margen de actividades delictivas que conllevan otras drogas. Cualquier persona puede poseer hasta 5 gramos de marihuana o hachís.

El consumo en lugares públicos sólo está permitido en los coffee shops, pero es difícil meterse en problemas por esta razón, a no ser que se genere algún desorden público al hacerlo.

A pesar de que cultivar marihuana sigue siendo ilegal, se tolera la posesión de hasta 5 plantas para uso personal, es decir, si son descubiertas pueden ser confiscadas pero no habrá ninguna otra consecuencia. Pero la definición de cultivar para uso personal o profesional es un poco complicada. En el cultivo para consumo personal, el cultivador no puede poseer más de un aparato técnico como un armario hidropónico, una lámpara de cultivo o un sistema de extracción. Por desgracia, el cultivo de interior normalmente requiere más de uno de estos artilugios. A pesar de la regulación confusa es muy improbable que un cultivador de interior cuyo objetivo es únicamente el consumo personal sea perseguido por la policía independientemente del equipamiento que tenga.

Cultivar en los Países Bajos es fácil, básicamente por el hecho de que las semillas de marihuana son tratadas como cualquier otra semilla y no hay ninguna legislación específica respecto a ellas.

El cannabis medicinal es legal, pero aún muy infrautilizado y bastante desconocido tanto para pacientes como médicos, ya que está en sus inicios. Es probable que la situación mejore en los próximos años, dado que se están lanzando algunas campañas informativas.

Conseguir marihuana en Holanda no es demasiado complicado. No tienes más que dirigirte a un coffee shop y podrás escoger entre una variedad de cepas de gran calidad, aunque a un precio ligeramente superior con respecto a la media de los mercados ilegales de Europa. Teniendo en cuenta el agradable ambiente, el sobrecoste vale la pena. En los últimos años, algunas ciudades y regiones han prohibido la venta de cannabis a ciudadanos extranjeros porque perciben que el turismo de drogas crea molestias para la población. La prohibición es ignorada en la mayoría de lugares y en Amsterdam no existe.

Algo que complica la regulación aparentemente sencilla del mercado del cannabis en Holanda, es el hecho de que las ventas y el cultivo a gran escala de marihuana todavía es un delito. A pesar de que los coffee shops no están perseguidos y técnicamente pueden vender, cultivar y poseer pequeñas cantidades de hierba, esto deja mucho margen a la manipulación. Puesto que los coffees suelen vender mucha más marihuana de la que tienen permitido cultivar, surge la pregunta de cómo la consiguen. Existe un mercado negro de cultivo y venta a gran escala muy desarrollado en Holanda, pero por razones que desconocemos, es fundamentalmente ignorado.

Estas operaciones clandestinas han llevado a los políticos conservadores a demandar leyes prohibicionistas más estrictas, pero que todavía no se han redactado, puesto que tanto los holandeses como las políticas de los partidos más liberales coinciden en que un control más férreo del mercado del cannabis debería implementarse a través de la legalización total.

COLORADO

A pesar de que es ilegal a nivel federal, el consumo de marihuana está muy extendido en los EEUU.

Mientras que apenas el 20% de los europeos prueban el cannabis alguna vez, los americanos tienen el doble de posibilidades de fumarlo al menos una vez en su vida. Las cifras también son similares en el caso de los adolescentes. Teniendo en cuenta que los EEUU tienen una legislación de las más estrictas del mundo respecto a la marihuana, se convierte en un tema de debate, ya que muchos creen que se necesitan cambios.

Colorado es el primer estado que intenta un planteamiento distinto, y como resultado, tiene una de las políticas más liberales del mundo respecto al cannabis, y a diferencia de los dos ejemplos anteriores, sus políticas no han sido consecuencia de la necesidad de combatir los problemas provocados por el abuso de las drogas, sino de leyes aprobadas por los votantes. La marihuana medicinal se legalizó en el año 2000, y el uso recreativo en 2014. Otras drogas blandas aún son ilegales.

Dado que la ley sobre uso recreativo del cannabis está en sus fases iniciales, las estadísticas relacionadas con la marihuana, previas y posteriores a la ley, están bajo la lupa tanto de defensores como de detractores de todo el país.

Para algunos puede ser una sorpresa, pero desde la legalización, se ha apreciado un ligero (pero no despreciable) descenso en el consumo de hierba, especialmente entre adolescentes. Las razones de esto aún se debaten, pero ideas como que la marihuana ha dejado de ser la fruta prohibida o la mayor regulación sobre a quién se permite venderla, tienen cierta culpa en esto.

CONSUMO DE MARIHUANA EN LA ACTUALIDAD

Cualquier adulto a partir de los 21 años de edad está autorizado a poseer hasta 28 gramos de productos cannábicos en Colorado. Estos productos incluyen comestibles, concentrados, hachís y hierba. Puesto que algunos productos tienen concentraciones superiores a otros, se esperan cambios en la legislación en Octubre de 2016 para regular mejor las cantidades permitidas.

No se admite el consumo en espacios públicos y, en Colorado, esta prohibición se hace cumplir, ya que el número de personas multadas por consumo en público ha aumentado drásticamente desde la legalización. Cuando hablamos de espacios muy concurridos, no sólo se recomienda discreción, sino que es necesaria. No existe un gran número de coffee shops como en Holanda, pero cada día se abren nuevos lugares donde disfrutar la marihuana en un ambiente social. Otra opción es utilizar un vaporizador, ya que no deja olor y pasa bastante desapercibido.

Para los habitantes de Colorado, plantar para uso personal es legal y pueden tener hasta 6 plantas, pero sólo 3 pueden estar floreciendo al mismo tiempo. No hay límites en cuanto al equipamiento empleado, así que se pueden hacer instalaciones de interior bastante sofisticadas para permitir un cultivo sencillo a quienes no tengan experiencia previa. Además, las semillas son fáciles de conseguir y cualquier cultivador debería encontrar las cepas que necesita sin problemas.

El cannabis medicinal lleva disponible en Colorado desde 2000 y ahora se utiliza ampliamente como tratamiento reconocido para caquexia, cáncer, dolor crónico, trastornos crónicos del sistema nervioso, epilepsia y otras dolencias caracterizadas por ataques, glaucoma, Sida, esclerosis múltiple y otras enfermedades con rigidez muscular y náuseas.

Dado que se permite el cultivo a gran escala y la venta de marihuana, siempre que se disponga de las licencias correctas, los productores se encuentran en un mercado libre, y en consecuencia, el mercado del cannabis en Colorado está muy regulado y lleno de productos de calidad. Hay muchos dispensarios con amplios horarios de apertura y precios baratos en comparación con sus equivalentes en Europa.

Esta política respecto a la marihuana ha hecho que el turismo florezca en Colorado, puesto que cada vez más turistas americanos y extranjeros llegan para olvidar las leyes prohibicionistas de sus propios estados y poder disfrutar de un entorno de aceptación social y libre de estrés. Cada día se ofrecen más alojamientos y actividades orientados al turismo del cannabis, y mientras algunos lo comparan con los recorridos turísticos por los viñedos de Napa Valley, otros lo consideran un poco exagerado. Una cosa es cierta, el sector de la marihuana en Colorado no ha hecho más que arrancar, y está siendo un gran éxito a punto de superar la marca de los 1.000 millones de dólares.

 

         
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