Cannabis y Sexo - Cuando se juntan las cosas

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Cannabis y Sexo - Cuando se juntan las cosas

El Cannabis y el sexo tienen una larga historia conjunta, pero ¿cómo se ha visto esta importante relación desde el punto de vista cultural a través del tiempo? y ¿cómo ha cambiado la ciencia la forma en que la vemos en la actualidad?

El Cannabis y el sexo tienen una larga historia conjunta, pero ¿cómo se ha visto esta importante relación desde el punto de vista cultural a través del tiempo? y ¿cómo ha cambiado la ciencia la forma en que la vemos en la actualidad?

El cannabis se ha utilizado en conjunción con el sexo durante miles de años. Tiene una gran importancia cultural en muchos países, y se ha utilizado tanto para estimular como para reprimir el deseo sexual. La manera en la que nuestros antepasados veían el cannabis y su relación con el sexo, y cómo la considera la comunidad científica actual, es algo que nos proponemos analizar en este artículo.

Euforia compartida

Tanto el sexo como la marihuana pueden inducir sentimientos muy gratificantes para nuestro cerebro. De la misma forma en la que el sexo activa nuestro sistema de la dopamina del placer, el cannabis activa su propio sistema dentro de nuestro cuerpo: el sistema endocannabinoide.

El sistema endocanabinoide es una red de receptores que interactúan con los cannabinoides de la marihuana. La única otra fuente natural de cannabinoides que conocemos es nuestro propio cuerpo. Con la introducción de cannabinoides extra del cannabis en nuestro sistema, podemos inducir sentimientos de euforia - un sentimiento que también podemos obtener de una u otra forma con el sexo. Tiene sentido, entonces, que muchos de nuestros antepasados encontraran similitudes en las sensaciones provocadas por ambos y que trataran de combinar los dos en una sola experiencia.

importancia Histórica y Cultural

TantraUna de las culturas más célebres en abrazar el uso sexual de la marihuana es la de la antigua India. Los registros indican que el cannabis ha sido utilizado en gran medida en la India durante más de 3000 años. La India es el lugar donde ciertas cepas de cannabis se descubrieron por primera vez - de ahí el nombre de cannabis indica. El cannabis ha sido utilizado en varios elixires sexuales, todos ellos destinados a estimular y mejorar la experiencia sexual; pero lo más notable es que fue, y todavía es, usado como parte del Tantra.

Tantra: Yoga, Meditación y Sexo

El Tantra es una tradición mística Hindo-budista que cree que se puede alcanzar el entendimiento ( "Nivarna") a través del ejercicio físico y mental trascendente. Ejemplos de estos ejercicios son el yoga, la meditación y sexo tántrico. Muchos antiguos métodos del Tantra avanzado incluyen el uso de la marihuana. Se han descubierto textos sagrados donde se describe cómo estas prácticas con la marihuana eran comunes en la antigua India, y se cree que la complejidad, el rigor y la intensidad que se describe iba mucho más allá de lo que hoy en día se practica. Esto es porque la práctica del Tantra se ha propagado por todo el mundo; muchos de sus practicantes han sido sacados del lugar, la vida y las comunidades donde surgió el Tantra. Aunque el Tantra de hoy en día aún puede ayudar a obtener iluminación espiritual y sexual, no es comparable en modo alguno a la complejidad e intensidad que se describe en los textos antiguos.

Tantra y Cannabis

Una de las filosofías del Tantra es que el cuerpo humano está íntimamente vinculado con un sistema de energía que se encuentra ligado a fuentes naturales y cósmicas. Hombres y mujeres tienen distintos grados de estas energías dentro de ellos y, a través del sexo tántrico, estas energías se liberan para crear circuitos, permitiendo que ambas partes de la pareja alcancen nuevas cotas de experiencia espiritual, placer e intimidad. En esta cultura se cree que el sexo tántrico ayuda a facilitar el equilibrio en el universo, y de alguna manera absuelve los pecados del hombre contra la naturaleza y el cosmos.

Textos antiguos describen cómo se utilizaba el cannabis en los rituales sexuales tántricos, y datan de alrededor del 700 d.C. , donde el sexo, el cannabis y el Tantra se unen para crear una experiencia, exigente en lo físico pero exquisita, que trae un verdadero entendimiento, éxtasis y equilibrio a los que lo practican.

Los que practican el sexo tántrico a menudo utilizan un brebaje denominado "Bhang". Es un batido de cannabis caliente. El brote resinoso del cannabis se ponía en leche con el azúcar y otros sabores antes de calentarse para que los cannabinoides, como el THC, se catalizaran dentro de la mezcla. Luego se bebía, seguido de inhalaciones y ejercicios visuales hasata que comenzaban los efectos del cannabis. Una vez conseguido el estado de intoxicación, le seguían la meditación y el sexo tántrico.

Muchos rituales de cannabis y sexo se describen como un culto a la belleza femenina, y normalmente se centraban en torno a dos actos - las relaciones sexuales y la realización del sexo oral en la mujer por parte del hombre. A través del ejercicio y la meditación Tántrica, ambos participantes intentaban hacer durar el acto sexual tanto como podían. Algunos textos describen cómo el sexo podía durar 7 - 8 horas antes de que ambos participantes llegaran a un alucinante orgasmo pleno y espiritual, exacerbado por el cannabis - que inducía una sensación atemporal de nirvana durante toda su duración.

El cannabis en otras culturas

Mientras que el sexo tántrico de la India es profundamente espiritual y hermoso, el cannabis también tiene muchos otros usos sexuales más prácticos en todo el mundo.

Las mujeres serbias han encontrado un uso para el cannabis en los aspectos sexuales de su cultura. Al principio, se mezclaba con grasa de cordero para hacer "Nasha". Esto se les daba a las vírgenes en su noche de bodas para despertar la excitación y adormecer el dolor de la primera vez. También lo convertían en un tónico llamado "Guckand", que se supone que se usa tanto como afrodisíaco como anestésico para los muchachos que van a ser circuncidados.

Las cultiras del Medio Oriente han usado el cannabis para hacer "kif". Este se utilizaba por las mujeres de estas culturas para mantenerse ocupadas mientras los hombres estaban lejos, ya que les permitía jugar y tener fantasías sexuales.

Cannabis, Sexo y la Sociedad Moderna

Tanto el cannabis como el sexo tienen un papel complicado en la sociedad de hoy. La Prohibición y la religión muy a menudo se entrometen en el camino, aunque todavía hay culturas que mantienen su uso - como, por ejemplo, el bhang aún se usa en la India por los recién casados para reducir el dolor, y por aquellos que buscan una excitación sexual extra. La creencia de que el cannabis es perjudicial, o de que es enviado por el diablo, está ahora siendo reemplazada lentamente por la aceptación de sus efectos beneficiosos. Ignoremos las influencias políticas y religiosas por ahora; ¿qué tiene que decir la ciencia sobre el uso de la marihuana y el placer sexual que se supone que induce?

Descubrimientos Científicos - Rompiendo Mitos

Echemos un vistazo a algunos de los mitos que han surgido con la prohibición del cannabis. Un mito popular es que fumar marihuana daña al sistema reproductivo. La ciencia ha demostrado que en realidad no lo hace - disminuye el recuento de espermatozoides mientras se usa, pero estos niveles se restauran una vez que el consumo se detiene.

Otro de los mitos que tiene que ver con el sistema reproductivo es que la marihuana siempre reduce los niveles de testosterona masculina, lo que a su vez reduce su deseo sexual. Esto aún se debate, pero ha sido ampliamente desmentido por estudios recientes. Esto nos lleva al siguiente punto, ¿cómo afecta la hierba a la estimulación sexual?

THC y Testosterona

Como ya señalamos, la idea de si el cannabis actúa como un estimulante o supresor sexual es debatida en gran medida por la comunidad científica, y es un debate caliente porque técnicamente, ambas partes aportan razonamientos válidos.

Mientras que las anteriores descripciones históricas apuntan cómo la marihuana era utilizada para mejorar el sexo, también se ha utilizado a lo largo de la historia como un supresor sexual; por ejemplo, el libro médico romano antiguo, De Materia Medica (sobre cuestiones médicas), hace referencia a cómo el cannabis puede ser usado para tratar dolores, así como para eliminar deseo sexual.

Por lo tanto, ¿cómo puede ser el cannabis un estimulante y un supresor al mismo tiempo? Bueno, la ciencia moderna sugiere que tiene que ver con la dosis de THC que entra en el cuerpo. Una investigación de la Universidad de Texas averiguó que el cannabis afecta a la actividad sexual masculina en dos fases. En pruebas de laboratorio con ratones, se averiguó que la dosis inicial de THC aumentó la cantidad de testosterona en la sangre, aproximadamente, 6 veces más de lo normal. Sin embargo, después de 20 minutos, los niveles de testosterona se desplomaron, cayendo por debajo de los del grupo control.

Algo también interesante de esta investigación es que se averiguó que los ratones que recibieron una dosis baja mantuvieron niveles altos de testosterona durante una hora. Sólo los niveles de testosterona de los ratones que recibieron una dosis más alta se desplomaron rápidamente. Lo que sugiere es que tomar una pequeña cantidad de cannabis puede ciertamente excitar a los hombres, y durante una buena cantidad de tiempo; mientras que si se le da a un hombre una dosis alta, puede alcanzar el punto álgido demasiado pronto, o, incluso, evitar del todo llegar al punto álgido. Esto contribuye en cierto grado a apoyar las teorías del Tantra - los practicantes no habrían consumido grandes cantidades, ya que no tenían ninguna intención de "colocarse". Este también es respaldado por los casos anecdóticos de la actualidad, donde los usuarios dicen sentirse mucho más sexualmente excitados y más cerca de sus parejas, al igual que los practicantes tántricos, después de consumir pequeñas cantidades de cannabis.

¿Por qué ocurre esto?

Durante el acto sexual sin la ayuda de ninguna estimulación con drogas, el cuerpo produce una hormona llamada luteinizante. Tarda unos 20 minutos a ser producida por la glándula pituitaria y luego tiene que llegar a los testículos, donde ayuda a producir testosterona; la testosterona, a continuación, regresa a la glándula pituitaria, creando un circuito dentro del torrente sanguíneo. El sistema se apaga cuando el cerebro cree que hay suficiente testosterona en el cuerpo. Las dosis grandes de THC parecen interrumpir este sistema, posiblemente causando que el cerebro crea que hay suficiente testosterona demasiado pronto, lo que hace que los niveles de testosterona caigan en picado después de 20 minutos. Como ya se ha mencionado, las dosis bajas de THC no parecen tener este efecto.

Por lo tanto, como puedes ver, el cannabis puede estimular y reprimir el deseo sexual. Ha desempeñado un importante papel en la historia de las relaciones sexuales, y probablemente lo seguirán haciendo durante muchos años más. Al menos, la práctica del Tantra ha demostrado que el uso del cannabis durante el sexo puede ser una experiencia muy bonita e íntima.