Relatos Del Club De Cannabis Parte 4: Happy Days

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Te presentamos la cuarta parte de la serie Relatos del club de cannabis, en la que Top Shelf Grower prueba las delicias de los clubes catalanes de marihuana - para su deleite y el nuestro. Sigue leyendo para descubrir lo que Cataluña tiene que ofrecer y las andanzas de los visitantes habituales de sus clubes.

RELATOS DEL CLUB DE CANNABIS PARTE 4: HAPPY DAYS

A LA CAZA DEL MEJOR CANNABIS DE LA ZONA

Después de las primeras dificultades, por fin me he instalado en Tarragona. Ya estoy en tierra firme. Cataluña es un país de hierba, y me siento como en casa. Estoy muy cerca de la nueva capital europea del cannabis: Barcelona. En estos momentos, me dedico a explorar las arterias y venas que recorren los numerosos pueblos de la Costa Dorada.

Barcelona tiene unos 400 clubes y asociaciones privadas de cannabis, pero no son los únicos de España. La cultura del cannabis prospera en todo el país. Si Cataluña se separa de España como república independiente, lo más probable es que el cannabis sea uno de los primeros productos con los que se comercialice entre ambos vecinos.

Según mi experiencia personal, los cultivadores catalanes tienen algunas ventajas competitivas sobre los del sur. El cultivo exterior es la norma en el sur; el clima es perfecto, y, aunque la marihuana se debe cultivar en un espacio privado, la mayoría de la hierba sureña se sigue cultivando al aire libre.

Los cogollos de primera categoría no son muy comunes en el sur, a menos que se cultiven en un sistema hidropónico interior con luces LED. Algunos cultivadores invierten en sustrato y fertilizantes especiales para cannabis, pero la mayoría utiliza tierra barata y abono para tomates. Por el contrario, la inmensa mayoría del cannabis catalán se cultiva en interior y con unos estándares profesionales.

Barcelona Club De Cannabis

NORTE VS SUR

El suelo y el coco son los medios elegidos por los cultivadores catalanes, y sólo utilizan semillas y fertilizantes de marca; prefieren el cultivo orgánico a la hidroponía. El cultivo exterior no es muy común, ya que la mayoría de cultivadores tienen miedo de infringir la ley y/o convertirse en víctimas de robos. Algunos cultivadores caseros se arriesgan a tener una o dos plantas autoflorecientes en un balcón, pero el cultivo exterior no es tan predominante como en el sur.

Para ser sincero, la mejor marihuana que fumé en el sur de España no había sido cultivada por productores españoles. Unos pocos maestros cultivadores británicos y holandeses fueron las únicas fuentes de auténtica hierba de calidad que conseguí probar. Y en cuanto al hachís, el mejor producto se importa del norte de África y de dios sabe dónde. Los concentrados son prácticamente inexistentes, a menos que los extraigas tú mismo.

En Cataluña, los fumetas tienen de todo. Los menús de los clubes son mejores y más grandes, con todo tipo de marihuana, ceras, aceites y un sinfín de hachís. Es cierto que los precios suelen ser más caros que los típicos 3-5 euros por gramo del sur; se acercan más a unos €6-10 por cogollo, y a €10-30 por gramo de concentrado. Pero si buscas por toda la Costa Dorada, puedes encontrar perfección por 5 euros el gramo.

Norte Vs Sur

HAPPY DAYS

Tras conseguir un lugar para vivir, apenas he pasado tiempo en mi nuevo hogar. Últimamente, estoy siempre fuera durante la mayor parte de la semana, y por las tardes me relajo en el sofá. Pero cuando tengo tiempo libre, acudo a un santuario cannábico justo a la vuelta de la esquina: Happy Days.

Este club de cannabis no es el típico antro para fumar. Este sitio tiene clase. El edificio es de estilo oriental, ya que anteriormente era un restaurante chino, pero los nuevos propietarios han renovado el interior de forma ingeniosa, convirtiendo la zona del buffet en un magnífico mostrador para el menú de cannabis.

Otras incorporaciones al nuevo estilo del local son un montón de cómodos sofás, elegantes fotografías de escenas de "El Padrino", y algún que otro retrato de James Dean y Marilyn Monroe.

Happy Days es un lugar alucinante para desconectar. Tiene aire acondicionado y, cuando el termómetro pasa de los 30°C, se necesita un lugar para fumetas donde no te derritas en un charco de sudor, o al menos, yo lo necesito. El ambiente recuerda al de los coffeeshop de Ámsterdam, y no sólo porque Happy Days está dirigido por una familia de los Países Bajos.

Cuando te enciendes un canuto en los oscuros confines de este club, escuchando a Def Leppard y charlando con Mila, la dispensadora de cogollos, sobre "Wiet" y otras locuras en inglés, es muy fácil olvidarte de que estás en Cataluña. Con un cappuccino y otro porro, es como estar sentado en un café holandés. Creo que por eso me hice miembro. Vamos, estoy seguro. Además, el café también es bastante bueno. Todo contribuye a que Happy Days sea mi club de cannabis favorito donde pasar las horas.

UNA CARTA DE MARIHUANA QUE HACE LA BOCA AGUA

Carta De Marihuana

Prácticamente todos los clubes de cannabis de Cataluña tienen una Amnesia Haze y/o una Critical en su menú. Algunos tienen una carta compuesta exclusivamente de híbridos Ammo y Critical. Muy pocos pueden presumir de ofrecer una combinación de especialidades locales y leyendas internacionales. Pero Happy Days no es un club corriente; estos tíos saben lo que hacen y se esfuerzan para ofrecer a sus miembros una amplia y diversa gama de marihuana, hachís y concentrados.

Algunas variedades ganadoras de la Cannabis Cup, como la Super Lemon Haze y la Gorilla Glue, tienen un precio de 10-12€. Incluso las ofertas de 6€ por cogollo son leyendas como la O.G. Kush o la Bubblegum. La selección de hachís casero cuesta unos 10€ el gramo; y los extractos refinados, como el shatter o el wax, tienen un precio de 20-40€, dependiendo de su calidad. La marihuana de precio medio a 7/8€, es una selección de delicias locales entre las que destacan los cruces de Amnesia Haze y Critical. En general, una excelente mezcla de cannabis índica y sativa.

EXTRAÑO, ESTÚPIDO Y NADA MÁS QUE LA VERDAD

Cannabis Catalán

Esto no sería Relatos del club de cannabis sin una historia extraña y divertida que haya ocurrido en Happy Days. ¡Así que terminemos por todo lo alto! ¿Cómo sabes que sucedió de verdad? Bueno, nunca se puede estar seguro de nada, pero, a veces, las mejores historias pasan delante de las narices del escritor, cuando menos se lo espera. Y esta es una de ellas.

Una soleada mañana (creo que era martes), entré a Happy Days para disfrutar de un canuto y usar el wifi. Mi "abuso verbal al personal" había supuesto el fin de los servicios de mi proveedor de internet. No me arrepiento de nada de lo que dije, por si te picaba la curiosidad.

Como iba diciendo, era una bonita mañana, y el club está abierto desde las 10.00 hasta las 2.30, antes de que cierren a la hora de la comida. Me gusta dejarme caer por allí para inspirarme con un porro y escribir. Mientras me liaba un canuto y encendía el portátil, un par de tíos llegaron para una sesión mañanera.

Ambos son clientes habituales de Happy Days, uno catalán y otro holandés, y parece que se comunican con una mezcla de español y mimo. Se acomodaron en unos taburetes en la barra que hay junto al mostrador.

Los fumetas empezaron a tomar café y a fumar un porro de Afghani #1 para desayunar; lo que me pareció una elección bastante peculiar. Yo casi siempre fumo sativa durante el día, y si voy a escribir, preferiblemente Haze. Ese día, creo que estaba fumando Amnesia Caramel (un híbrido de Amnesia Haze y Caramel Cream).

COLEGA, ¿DÓNDE ESTÁ MI CHOCHE?

Colega, ¿Dónde Está Mi Choche?

Comencé a trabajar en los encargos de Zamnesia, con mis jugos creativos fluyendo, cuando noté que la pareja del bar estaba siendo víctima del efecto sofá. La primera pista me la dio la carcajada que lanzó Mila al ver cómo el fumeta catalán vertía el azúcar para el café en el cenicero y daba vueltas a la taza como si nada.

Mientras tanto, el holandés parecía que se iba a quedar dormido en cualquier momento. Pero se las arreglaron para fumar hasta el mediodía. Para entonces, las risas y las bromas habían terminado, y los fuertes efectos índica habían sedado por completo a ambos fumetas. Estos tíos tienen casi cuarenta años y estamos hablando de fumadores veteranos.

Como era de esperar, a las 12.30 aparecieron los "munchies". El dúo de ojos enrojecidos discutió sobre ello con su particular estilo; lo único que entendí fue algo como "vamos al restaurante (un nombre ininteligible) en la siguiente ciudad Segur de Calafell". Parecía lógico, pero ¿cómo pensaban llegar hasta allí?

Estaba claro que no era posible ir andando. Pero luego lo entendí. Iban a coger el coche, no a caminar. Cuando se bajaron de sus asientos con dificultad y se tambaleaban hacia la puerta, tuve un mal presentimiento. Aquel viaje no iba a terminar bien. Volví a ocuparme de mis asuntos y me propuse buscar una noticia sobre algún accidente de tráfico al final del día.

Después de 15 minutos, los dos amigos regresaron con aspecto desanimado y agotado. Resulta que habían estado recorriendo las calles de alrededor en busca del coche del fumeta español, cuando se acordaron de que no habían venido en coche, por lo que volvían para llamar a un taxi...

Top Shelf Grower

Escrito por: Top Shelf Grower
Veterano cultivador de marihuana natural de Dublín, Irlanda, que actualmente anda suelto en el sur de España. 100% comprometido en ofrecer los mejores informes sobre el cultivo de marihuana.

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