Qué Hacer Para Evitar Los Dedos Pegajosos

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Evitar Los Dedos Pegajosos


Aprende a controlar fácilmente el problema de que tus dedos se cubran de tricomas de los cogollos de marihuana. Descubre sencillos consejos y trucos de cocina que te ayudarán a limpiarlos en un momento.

Trucos rápidos para deshacerse del síndrome de los dedos pegajosos

A menos que seas nuevo en esto del cannabis, seguro que conoces el problema de los "dedos pegajosos". Lo cierto es que resulta muy molesto frotarte los ojos sin darte cuenta de que tus dedos están pegajosos a causa de la resina, por no hablar del picor acuciante y constante que esto produce. Y si decides rascártelos con tus nudillos, esperando que el dolor se desvanezca como por arte de magia, la cosa no hace más que empeorar.

Pero esto es solo la punta del iceberg. Si cultivas sabrás muy bien lo que supone una sesión de poda. Lo duro que es pasarte largas horas recortando con tus tijeras sin poder fumar, beber o ir al baño. Los dedos pegajosos pueden provocar todo tipo de caos, con o sin guantes de silicona puestos. Los guantes sin duda te ayudarán, ya que puedes deshacerte de unos y coger un par nuevo, pero en la práctica no solemos quitárnolos y preferimos coger lo que haya que coger.

Una Pipa De Agua Roto

Quién no ha hecho añicos una pipa de agua contra el suelo, gracias a esa especie de campo magnético que las manos pegajosas parecen proyectar sobre todo lo que agarran. O montado un desastre al volcar un vaso después de tomar un trago de tu bebida favorita, otro de los peligros habituales a los que se enfrenta el podador primerizo.

Además, los mecheros se quedan encasquillados si insistes en usarlo con tus dedos pegajosos, por no mencionar las curiosas peleas domésticas que se producen por el papel de baño. Y los que tenéis el pelo largo ya habréis comprobado que es una mala idea alisarlo inconscientemente con vuestras manos en este estado. Como veis, ¡la lista es interminable!

Los tricomas se pegan a cualquier cosa. Pero no tires la toalla todavía, existen soluciones para todo, así que a continuación te mostramos lo fácil y rápido que resulta lidiar con esta situación.

PRODUCIR HACHÍS CON LOS DEDOS

Producir Hachís Con Los Dedos

Esta es, de largo, la mejor opción. Probablemente no sea la más fácil ni la más rápida, pero es la preferida por muchos al tratarse de la única que te permitirá sacarle provecho a la resina pegajosa. Si lo haces con cuidado, está técnica es compatible con tus guantes de goma o de siliciona. De hecho, conforme vayas cogiéndole el truco, quizás te resulte más fácil hacerlo con los guantes puestos.

La idea consiste en apretar tus dedos juntos para calentar los tricomas. A continuación comienza a frotar un dedo contra el otro, realizando un movimiento circular y aplicando una ligera presión. Poco a poco comenzarás a notar cómo los pequeños grumos de resina se pegan entre sí, formando pequeños pliegues de hachís. Al principio serán bastante pequeños y dispersos, como si de minúsculos granos de arena se tratasen, y tendrás la sensación de que nunca se van a unir del todo.

Lo que debes hacer es tener un poco de paciencia, y seguir frotando. La temperatura irá en aumento, y tarde o temprano el hachís se pegará entre sí. A partir de aquí la cosa se vuelve cada vez más fácil. Presiona aún más fuerte para que la bola de hachís se compacte y preserve su integridad estructural, y de esta forma también te ayudará a seguir eliminando de tu piel incluso más tricomas.

Después de un tiempo, agradecerás que tus dedos ya no estén pegajosos, sino limpios, y que además ahora tienes un hachís de gran calidad listo para fumar.

USAR ALCOHOL

Usar Alcohol

Este es sin duda el método más rápido y eficiente. Prácticamente todos los tipos de alcohol disuelven la resina de cualquier superficie. La única limitación es la concentración del líquido, pero cualquier fuente de alcohol puro hará su trabajo de forma eficaz. Aunque lo más común es frotar alcohol convencional, también tienes a tu disposición soluciones de propanol. Otras formas de metanol también funcionan, así como el etanol. Recuerda por tanto que puedes usar vodka, ginebra o whisky, pero que no serán tan eficientes.

La cerveza también contiene alcohol, pero no te aconsejamos su uso. Y no olvides que el alcohol es una sustancia extremadamente inflamable, así que no enciendas nada cerca de él. Los que tengan una piel particularmente sensible deberían probar con otro método, ya que el alcohol es un potente deshidratador que dejará tu piel muy seca.

USAR ACEITES

Usar Aceites

Los aceites no son tan efectivos como el alcohol, pero funcionan bien. La ventaja es que harán que tus manos estén suaves y desprendan un aroma agradable. Ninguno de los aceites que te pudiéramos recomendar es remotamente peligroso o volátil, así que no hay ningún problema si te enciendes un canuto después de haberlos usado.

Puedes encontrar aceite de origen vegetal en casi cualquier cocina, pero su fragancia no es tan dulce como la del aceite de coco. Otra opción es el clásico aceite de oliva, pero puedes echar mano incluso de margarina o de mantequilla de cacahuete. Tan solo recuerda que, a diferencia del alcohol, los aceites no se evaporan, por lo que si las cosas se ponen resbaladizas, será mejor que pongas en práctica este método en el fregadero.

USAR ALGÚN ABRASIVO SUAVE

Usar Algún Abrasivo Suave

Este viejo truco de mecánico funciona, y parte de los mismos principios que utilizar papel de lija para suavizar una superficie. En el caso que nos ocupa, la idea consiste en eliminar manualmente la resina de tus manos, frontándola contra algo pequeño pero lo suficientemente abrasivo, de manera que no dañe tu piel. Algunas opciones excelentes son la arena, la sal de cocina o el bicarbonato.

Es cierto que puedes frotar tus dedos pegajosos y deshacerte de la mayor parte de la adherencia, pero combinarlos con alguno de los aceites que te acabamos de sugerir hace milagros, sobre todo la combinación de sal y aceite. Existen productos especializados con fómulas exclusivas, como el jabón microgranulado Swarfega, que se comercializan siguiendo este mismo principio. Otra buena alternativa es que uses azúcar con un lavavajillas.

CONCLUSIÓN

Es un coñazo tener que lidiar con los dedos pegajosos, pero que se encuentren en ese estado solo puede significar cosas buenas. O bien tienes entre tus manos cogollos de calidad, o estás podando una hierba fantástica, o estás recorriendo un campo lleno de plantas de marihuana con los brazos extendidos y las manos abiertas. Vamos, lo que viene siendo un "problema del primer mundo".

Dependiendo de lo pegajosos que estén tus dedos, trata siempre de hacer hachís con lo que saques de ellos. De primeras podría parecer una pesadilla, pero conforme vayas adquiriendo práctica, te sorprenderá el producto de gran calidad que podrás fumar. Las charas indias se producen utilizando inicialmente esta técnica, aunque más tarde se procesa y compacta.

De hecho, los cultivadores disfrutan tanto fumándoselo que al poco tiempo desarrollan rutinas de poda que incluyen una recolecta pormenorizada de los tricomas. Es espectacular la cantidad que se puede recolectar y lo fácil que resulta hacerlo. Tanto si compactas los tricomas en hachís como si los dejas separados en kif, te lo vas a pasar en grande disfrutando de los sabores de estas glándulas de resina pura.

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