Cannabis y la Economía: ¿Cómo le Va a Washington?

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Cannabis y la Economía: ¿Cómo le Va a Washington?

Desde hace tiempo se debate si la legalización del cannabis en los Estados Unidos podría impulsar su economía, ayudando a la nación a superar la actual recesión. Con cada vez más estados despenalizand

Desde hace tiempo se debate si la legalización del cannabis en los Estados Unidos podría impulsar su economía, ayudando a la nación a superar la actual recesión. Con cada vez más estados despenalizando el uso medicinal y recreativo del cannabis, ¿está por fin la economía impulsada por el THC asomando la cabeza?

Kim Ridgway y Kimberly Bliss, dos mujeres casadas que viven en Olympia, Washington, tienen algo que decir a este respecto. Hace dos años y medio, su empresa contratante cometió un error económico y vendió carne defectuosa en tiempo de recesión. Perdieron el trabajo.

Sobrevivieron a base de ahorros y un trabajo a tiempo parcial que Bliss consiguió. La situación era mala; hasta que el estado de Washington legalizó el cannabis y la pareja decidió abrir su “almacén minorista de marihuana”.

Con unos $20,000 o €15,000 de ahorros, producto de su arduo trabajo, en mano, Bliss y Ridgeway fueron al centro y comenzaron su propia tienda de cannabis.

Ridgeway nos cuenta los motivos detrás de la operación:

“Voy a trabajar para mi sueño americano, que es abrir una tienda minorista de marihuana. Va a ser un enorme alivio financiero. Tenemos amigos que lo están pasando mal, por lo que esto también servirá para que trabajen”.

Muchos otros también están buscando su oportunidad con las leyes de Washington. Los dispensarios han funcionado y se han expandido por todo el estado durante varios años—Seattle ya tiene más de sesenta—que eran, hasta ahora, ilegales bajo la ley estatal.

Un puñado de estos vendedores, desde dispensarios médicos hasta compañías de cannabis establecidas y nuevos cultivadores aficionados que acaban de entrar en la industria como Ridgway y Bliss, saldrán a las calles de Washington en el 2014 como el WSLCB (Washington State Liquor Control Board) junto con sus normas y regulaciones del nuevo movimiento del estado para legalizar el cannabis.

Y estos no serán andrajosos garitos de fumetas que venden cannabis a turbios clientes. Un informe sobre un dispensario de Seattle, irónicamente llamado The Joint (el porro), describe su limpia y organizada área de recepción como “parecida a una consulta dental de una localidad pequeña.”

The Joint incluso patrocina una pequeña liga de futbol y dona una parte de sus ganancias al departamento de bomberos de Seattle (y también a los Mariners de Seattle, imagínate). “también hacemos una colecta de juguetes todos los años”, explica su director, Shy Sadis.

Sadis, como muchos otros dispensarios, espera que su forma de hacer negocios con una calidad profesional y un personal competente, le ayude a obtener una licencia para The Joint. Con una licencia para la venta recreacional de cannabis, Sadis podría expandir su negocio por el estado.

Por el momento, la economía del cannabis de Washington parece bastante prometedora. “Seattle va a ser la Meca del cannabis... Y yo me alegro y me siento orgulloso de formar parte de ello”, dice Sadis con entusiasmo. Pero una de las preocupaciones de los pequeños dispensarios y los propietarios de compañías de cannabis, es la amenaza de las grandes empresas que llegan a Seattle y a otras partes de Washington.

Pero por ahora, ningún gran nombre ha invertido en la industria del cannabis de Washington. Y esto se debe al choque entre las nuevas leyes de Washington y las regulaciones federales sobre el cannabis de los Estados Unidos. El THC es una droga de clase I bajo la Ley de Substancias Controladas de 1970.

Los vendedores de cannabis y los funcionarios de Washington aún esperan respuesta del gobierno federal.

Las grandes empresas no investirán hasta que se pronuncien. Algunos pequeños inversores de Washington, como Kimberly Bliss, están preocupados. “Existen riesgos y retos para cualquiera que empieza un negocio… Este es un riesgo un poco más elevado… seguro que la prisión federal no es nada divertida. Pero si lo hacemos bien, quizás podamos abrir algunos ojos”, comenta Bliss.

Ridgway y Bliss no irán a la cárcel por su negocio, pero puede que abran algunos ojos en cuanto a la forma legítima en la que se usa el cannabis hoy en día. Un portavoz de WSLCB explica algunas de las razones tras las leyes de Washington: “Parte del motivo por el que se aprobó la ley es que ya ha estado ocurriendo durante mucho tiempo. Ya era hora de que reguláramos esto para sacar rédito para el estado de este producto.”

La nueva ley, Washington Initiative 502, fue presentada por primera vez ante el Secretario de Estado de Washington en el verano del 2011. Para finales de año, la iniciativa había recogido las 241.153 firmas requeridas para enviarla al congreso. La legislación se obtuvo de apoyar u oponerse a la iniciativa, y como resultado salió a votación en el 2012. En noviembre, los habitantes de Washington votaron con casi 350.000 más Sis que Nos, con un 55.7% contra un 44.3%, respectivamente. La asistencia a las urnas fue una de las más concurridas de la historia, llegando a casi el 80%.

Pero por ahora, el gobierno federal aún puede anular la Washington Initiative 502, ya que está en conflicto directo con la prohibición federal de toda forma de cannabis y THC. La administración Obama está pensando su respuesta, pero aún no ha tomado una decisión formal, según el Fiscal General Eric Holden.

Colorado es el otro único estado de los Estados Unidos que ha legalizado completamente el cannabis hasta la fecha. Pero, aparte de Washington y Colorado, otros veinte estados han legalizado o despenalizado la hierba para fines medicinales o recreacionales.

Todas estas leyes están en conflicto con la Ley de Substancias Controladas de USA. El gobierno federal suele hacer la vista gorda ante la despenalización recreacional y legalización medicinal del cannabis, bajo uso regulado. Pero como Washington es el segundo estado en legalizarlo por completo, no se sabe qué hará la administración Obama con la nueva ley.

Ridgway y Bliss esperan que la legalización haya llegado para quedarse, al igual que muchos otros ciudadanos. Antes de Washington y Colorado, ningún estado había aprobado la legalización de la hierba recreacional desde su prohibición en 1970. Si la compañía de estas dos mujeres va a ser un éxito o no, y cómo responderá la economía de Washington a la expansión de la industria del cannabis, aclarará mucho en términos de los efectos del cannabis en la economía. Si los efectos son buenos, otros estados de USA, y otros países, tomarán de seguro medidas parecidas.