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Cómo Abonar Las Plantas De Pimientos Picantes
11 min

Cómo Abonar Las Plantas De Pimientos Picantes

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Proporcionar a tus plantas todos los nutrientes que necesitan es un arte. Descubre por qué y cómo administrar fertilizantes para maximizar el potencial de tus plantas de pimientos. Confía en nosotros, tus guindillas te lo agradecerán. Los nutrientes adecuados en el momento apropiado hacen milagros.

Al cultivar pimientos picantes en casa, es clave darles a tus plantas todo lo que necesitan para desarrollarse bien durante toda la temporada. No basta con agua, calor y luz; las plantas del género Capsicum suelen agradecer una pequeña ayuda extra en forma de fertilizantes para rendir al máximo. Pero, ¿qué fertilizante debes elegir y cuánto debes aplicar? ¡No te preocupes! Elegir bien el abono y aplicarlo en la cantidad adecuada marca la diferencia entre una planta con mucho follaje y otra cargada de guindillas de gran calidad. Y sí, es más sencillo de lo que parece. Si quieres una visión más amplia de todo el proceso, desde la semilla hasta la cosecha, echa un vistazo a nuestra guía paso a paso sobre cómo cultivar pimientos picantes.

Cuál es el mejor fertilizante para las plantas de pimiento picante

Cuál es el mejor fertilizante para las plantas de pimiento picante

Con tantos fertilizantes disponibles hoy en día, no siempre es fácil saber cuáles les convienen más a tus pimientos. Puedes comprar fertilizante de liberación lenta para alimentar tus plantas durante todo el ciclo de cultivo. Aun así, no es una opción adecuada para todos los casos. Antes de añadir más fertilizante, conviene analizar primero el nivel de nutrientes del suelo. Al fin y al cabo, el contenido nutricional de un compost orgánico no tiene nada que ver con el de la tierra de tu jardín. A partir de ahí, podrás ajustar con precisión cuánto fertilizante usar y de qué tipo, sin dañar tus plantas.

Los fertilizantes más comunes contienen los macronutrientes nitrógeno, fósforo y potasio. Cuando se aplican correctamente, aportan casi todo lo que la planta necesita para desarrollarse con fuerza. Al mirar fertilizantes, verás a menudo tres cifras seguidas, por ejemplo, 5-10-10. Indican el porcentaje de nitrógeno, fósforo y potasio que contiene cada saco, en ese orden. Aunque estos valores cambian de un producto a otro, son una referencia clara y fácil de identificar al comparar opciones.

Fertilizante orgánico vs. sintético para pimientos comestibles

Hay una decisión que conviene tomar pronto: usar fertilizante orgánico o sintético. En pimientos picantes importa más que en un cultivo como el cannabis, porque aquí vas a comerte los frutos, y muchas veces crudos. Ambos métodos pueden sacar adelante una planta sana, pero no se comportan igual.

Los fertilizantes sintéticos o minerales aportan nutrientes de forma rápida, disponibles de inmediato y con medidas muy precisas. Actúan deprisa y te permiten ajustar con exactitud la proporción de NPK, pero alimentan a la planta más que al suelo. Además, es más fácil pasarse y acabar quemando las raíces o acumulando sales. Los fertilizantes orgánicos, como el compost, el humus de lombriz o una mezcla todo en uno, liberan sus nutrientes más despacio a medida que la vida del suelo los descompone. Son bastante más tolerantes, mejoran la estructura del suelo y la salud microbiana con el tiempo, y encajan de forma natural con un cultivo que vas a cosechar y comer directamente de la planta. Para la mayoría de quienes cultivan pimientos en casa para la cocina, una base orgánica de calidad es el punto de partida más fácil y seguro. Nuestro Monster Bud Mix, parte de la gama Monster Buds de Zamnesia, es un fertilizante granulado natural, vegano y todo en uno que funciona igual de bien con frutas y hortalizas que con cannabis y plantas ornamentales: mézclalo con la tierra antes de plantar y alimentará la planta durante meses.

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Nutrientes primarios y secundarios

Ya hemos mencionado los nutrientes clave; ahora toca ver qué necesitan realmente tus plantas de pimiento para sobrevivir y desarrollarse bien, y qué papel cumple cada uno.

Dividir los nutrientes en categorías primarias y secundarias ayuda a entender con más precisión qué les falta a tus plantas.

Nutrientes primarios

Nutrientes primarios

Empecemos por los macronutrientes, los que tus plantas necesitan en mayor cantidad.

Nitrógeno

El nitrógeno es esencial para la fotosíntesis y cumple un papel clave en la producción de follaje y en el mantenimiento de la salud general de la planta. Muchas veces, el suelo suele quedarse corto en nitrógeno, así que conviene ajustar bien sus niveles para que tus pimientos arranquen con buen pie. Un signo clásico de carencia de nitrógeno es que las hojas más viejas y bajas empiezan a amarillear primero, ya que la planta desplaza este nutriente móvil hacia los brotes nuevos.

Fósforo

El fósforo permite que tus plantas aprovechen la energía del sol para mantener un ciclo de cultivo más sano y resistente. También es especialmente importante para el desarrollo de las raíces y para la formación de flores y frutos. Una señal típica de deficiencia de fósforo es la aparición de tonos violáceos en los tallos y en el envés, o los nervios, de las hojas.

Potasio

El potasio regula el crecimiento y garantiza el movimiento de agua, nutrientes y carbohidratos por toda la planta. Sin niveles adecuados de potasio, la fotosíntesis puede verse afectada. Además, desempeña un papel protagonista durante la floración y la fructificación, cuando la demanda se dispara. La falta de este nutriente suele mostrarse como bordes marrones o quemados en las hojas más viejas.

Estos son solo los síntomas más evidentes. Si quieres una guía visual más completa sobre el aspecto de cada carencia y cómo corregirla, consulta nuestra guía específica sobre deficiencias de nutrientes.

Nutrientes secundarios

Nutrientes secundarios

Aunque se consideren «secundarios», estos nutrientes son tan importantes como los anteriores. La diferencia es que la planta los necesita en cantidades menores.

Calcio

El calcio favorece un desarrollo fuerte en las plantas de pimiento y es vital para su salud general. No es habitual que el suelo tenga carencia de calcio, pero puede corregirse con facilidad mediante harina de huesos. La falta de calcio suele mostrarse como podredumbre apical, cuando la parte inferior del fruto se hunde y se oscurece.

Magnesio

El magnesio es fundamental para la producción de clorofila, la germinación y la formación de frutos. Para mantener tus plantas en buen estado, debe usarse con moderación, ya que un exceso puede causar daños irreversibles, mientras que una cantidad insuficiente también puede frenar el crecimiento. Aquí hace falta equilibrio, no mano dura.

Una nota sobre la sal de Epsom

Una nota sobre la sal de Epsom

Algunos cultivadores recurren a la sal de Epsom para aportar una dosis alta de magnesio a sus plantas. Sin embargo, es un método muy discutido para suministrar nutrientes. Mientras que algunos creen que ayuda a mejorar la producción de pimientos y a reducir el riesgo de podredumbre apical, otros sostienen que ese aumento brusco de magnesio daña la planta, provocando problemas como hojas quemadas e incluso alterando el sabor final de los pimientos.

Dicho esto, no lo recomendamos. La razón principal es que la podredumbre apical suele deberse mucho más a un problema de calcio o de riego, que impide a la planta absorberlo, que a una falta de magnesio. Por eso, recurrir a la sal de Epsom normalmente ataca la causa equivocada. Además, un exceso repentino de magnesio puede desequilibrar el calcio y el potasio, bloquear su absorción y acabar causando más problemas que la carencia que intentabas corregir. Si tus plantas realmente necesitan magnesio, es más seguro y mucho más controlable aportarlo con un fertilizante equilibrado que ya lo incluya.

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Con qué frecuencia debes fertilizar las plantas de pimiento picante

Con qué frecuencia debes fertilizar las plantas de pimiento picante

El momento de aplicación importa tanto como la cantidad cuando fertilizas plantas de pimiento. Como ya hemos comentado, pasarte solo lleva a plantas dañadas y frutos de peor calidad. El mejor plan es más simple de lo que parece.

Como regla general, el fertilizante debe aplicarse cada semana o cada dos semanas. Esto suele depender del tipo de fertilizante que estés usando. Por suerte, el envase del producto debería darte indicaciones suficientes sobre la frecuencia adecuada. Sigue esas recomendaciones y mantén una rutina constante, y tendrás mucho terreno ganado.

Calendario de abonado según la fase de crecimiento

Más allá de la frecuencia, conviene saber qué aportar en cada etapa, porque las necesidades nutricionales de la planta cambian a medida que crece. Como guía práctica:

  • Plántula y crecimiento temprano: mantén el abonado muy suave y bien diluido. Las plantas jóvenes necesitan poco, y excederse en esta etapa hace más daño que bien.
  • Fase vegetativa (crecimiento de hojas): prioriza el nitrógeno. En este momento la planta está formando follaje y estructura, así que un fertilizante con una cifra más alta en la primera posición (N) favorece un crecimiento fuerte y frondoso. Aquí funciona bien un abonado equilibrado o con un ligero predominio de nitrógeno.
  • Floración y cuajado del fruto: cambia hacia fósforo y potasio, y reduce el nitrógeno. Cuando aparecen las flores, la planta deja de centrarse en producir hojas y pasa a formar flores y frutos, así que un abonado con valores más altos de P y K ayuda a mejorar el cuajado y a obtener vainas más sanas.

Hay una regla clave con la que muchos cultivadores tropiezan: no sigas aportando nitrógeno en exceso cuando tus plantas empiecen a florecer. Un exceso de nitrógeno durante la floración empuja a la planta a seguir produciendo hojas verdes y abundantes a costa de las flores y los frutos, y el resultado suele ser una planta grande y frondosa con menos pimientos de los que esperabas. Cuando arranca la floración, toca cambiar a un abonado centrado en esa fase.

Abonado en macetas vs. suelo directo

Abonado en macetas vs. suelo directo

El lugar donde cultivas marca una diferencia real en la forma de abonar y, como la mayoría de cultivadores domésticos crían sus chiles en macetas o recipientes, conviene dejarlo claro. Las plantas en contenedor solo disponen de un volumen pequeño y limitado de sustrato del que alimentarse, y los riegos frecuentes arrastran nutrientes de forma constante por los agujeros de drenaje. Eso significa que los pimientos en maceta dependen casi por completo de ti para su nutrición y, por lo general, necesitan aportes pequeños pero frecuentes. Las plantas cultivadas directamente en el suelo, en cambio, pueden extender las raíces en busca de nutrientes y aprovechar las reservas naturales del terreno y su capacidad de amortiguación, por lo que normalmente requieren menos abonado, aunque enriquecer el bancal con compost antes de plantar sigue siendo una muy buena idea. Elijas la opción que elijas, las plantas en maceta siempre exigen un seguimiento más atento de su calendario de abonado.

Cuándo fertilizar plántulas de pimiento picante

Abonar plantas que aún no han tenido tiempo de desarrollarse es la forma más rápida de meter la pata. Por eso, lo mejor es esperar unas dos semanas desde que brota la semilla, o hasta que haya sacado su primer par de hojas verdaderas, antes de aportar nutrientes. Esa es una señal clara de que la planta ya está lista para recibir aportes que impulsen su crecimiento.

Por supuesto, las plantas pequeñas no necesitan una gran cantidad de nutrientes, así que tenlo en cuenta al empezar tu calendario y ajusta la dosis conforme vayan desarrollándose. En otras palabras, empieza suave, diluye el fertilizante mientras las plantas sean jóvenes y aumenta poco a poco cuando empiecen a crecer con fuerza.

Abonado y picor: ¿puede el fertilizante afectar al nivel de picante?

Abonado y picor: ¿puede el fertilizante afectar al nivel de picante?

Para muchos cultivadores de chiles, el picante es justo el motivo para cultivarlos en casa, así que conviene saber cómo encaja aquí el abonado. El nivel base de picor de una variedad lo marca su genética y se mide en la escala Scoville, así que ningún fertilizante va a convertir un pimiento suave en uno superpicante. Lo que sí pueden influir son las condiciones de cultivo, y hasta qué punto se expresa ese potencial genético. Dejar que los frutos maduren por completo en la planta es el factor que más pesa en el picor, y un poco de estrés controlado al final del cultivo, con algo menos de agua y sin sobreabonar, suele concentrar el sabor y el picante en lugar de diluirlos. Ahogar a la planta en nitrógeno produce mucho follaje y frutos más acuosos y suaves, otra buena razón para reducirlo en cuanto empieza la floración. En resumen, no puedes superar a la genética a base de abono, pero un fertilizante equilibrado para la fase de floración y un poco de paciencia en la cosecha le dan a cada variedad la mejor oportunidad de alcanzar todo su potencial.

Cómo fertilizar plantas de pimiento picante

Cómo fertilizar plantas de pimiento picante

Con la base ya clara, toca la parte práctica del abonado de tus plantas de pimiento.

Aplicación: fertilizante líquido vs. granulado

Los cultivadores de pimiento pueden aportar nutrientes añadiéndolos al suelo o pulverizándolos sobre las hojas. La forma de aplicar el fertilizante dependerá en gran medida del tipo de producto concreto y de su composición.

Los fertilizantes líquidos sirven para ambas aplicaciones. Primero hay que diluirlos, y después puedes regar el suelo con ellos como de costumbre o pulverizarlos sobre las hojas. Para esto suele bastar un pulverizador sencillo. Por ejemplo, a algunos cultivadores de pimiento les gusta rociar sus plantas con una solución rica en fósforo para impulsar el crecimiento. Solo asegúrate de no pulverizar en exceso, porque acabarás haciendo más daño que bien.

El fertilizante granulado, en cambio, está pensado para aplicarse al suelo y que las raíces lo absorban. Estas fórmulas suelen ser de liberación lenta, así que puede que una sola dosis, por ejemplo, baste para alimentar tu planta durante varias semanas. Mantén un riego regular y una rutina básica de cuidados, y verás cómo la planta prospera con un esfuerzo mínimo.

¿Debes dar nutrientes a las plántulas de pimiento?

Aunque muchos optan por aportar nutrientes a las plántulas, otros prefieren dejar que crezcan por sí solas al principio y solo aplicar fertilizante una vez trasplantadas a una maceta más grande. Si decides abonar tus plantas jóvenes, extrema la precaución con la dosis e incluso reduce a la mitad la recomendación del fabricante si hace falta.

Consejos para fertilizar pimientos picantes

Consejos para fertilizar pimientos picantes

Ya hemos mencionado algunos errores habituales; estos son los problemas de abonado más comunes y cómo corregirlos. Estos son algunos problemas habituales relacionados con el abonado de las plantas de pimiento y sus soluciones.

Quemadura por nutrientes

La quemadura por nutrientes aparece cuando las plantas de pimiento reciben un exceso de nutrientes. Puedes identificar este problema fijándote en el color de las hojas. Si ves que empiezan a aparecer manchas marrones, es muy posible que tu planta esté sufriendo este tipo de quemadura. Esas manchas se producen porque los nutrientes circulan por la planta y no tienen adónde ir, lo que acaba provocando decoloración y tejido quemado. Aun así, las marcas y manchas en las hojas también pueden indicar enfermedades o plagas, así que conviene descartar esas causas antes de modificar tu calendario de abonado.

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Si al final resulta que se trata de una quemadura por nutrientes, normalmente basta con reducir la cantidad de fertilizante para que la planta empiece a recuperarse por sí sola. Si no es suficiente, pasa al siguiente punto.

Lavado de raíces

Como ya hemos comentado, abusar del fertilizante solo dañará tus plantas, y aunque reducir la dosis suele corregir el problema, existe un método más a fondo conocido como lavado de raíces. Consiste en regar tus plantas de pimiento sin añadir nutrientes, solo con agua. Al empapar el sustrato hasta que el agua empiece a salir por la parte inferior del contenedor, se arrastran y eliminan los nutrientes y las sales que quedan acumulados. En la práctica, esto «reinicia» el sustrato y te permite volver a aportar nutrientes sabiendo que no queda una acumulación escondida.

Aunque esta es la solución perfecta para quienes cultivan en contenedores, de interior o de exterior, quienes cultivan directamente en el suelo pueden hacer un lavado regando solo con agua durante un par de semanas antes de volver a aportar nutrientes.

Bloqueo de nutrientes

Otro problema con el que suelen encontrarse los cultivadores es un pH incorrecto. En lo que respecta al medio de cultivo, las plantas de pimiento picante suelen desarrollarse mejor con un pH de 5,8–6,8. Si sube o baja de ese rango, la planta puede tener dificultades para absorber los nutrientes disponibles. Este fenómeno, conocido como bloqueo de nutrientes, es tan malo como no darles nutrientes en absoluto. Así que da igual que hayas comprado el mejor fertilizante, lleno de todo lo que tu planta necesita: si el pH del suelo no es el correcto, no servirá de nada.

Comprueba el pH del suelo

Así que, antes de nada, incluso antes de la germinación de tus semillas de pimiento, comprueba el pH de tu sustrato para asegurarte de que vas por buen camino. Puedes hacerlo fácilmente con un juego de tiras de prueba de pH o, si quieres una visión más completa, con un Kit de análisis del pH y NPK de la tierra, que también mide tus niveles de nitrógeno, fósforo y potasio. Cuando llegue el momento de aportar nutrientes, asegúrate de que tu solución esté dentro del rango de pH ideal y, después de abonar, vuelve a medir el suelo para comprobar que todo está en orden.

Vigila de cerca tus plantas de pimiento picante

Mantener una rutina de cuidados regular es clave para producir chiles de gran calidad. Como ya hemos visto, muchos síntomas de problemas relacionados con el fertilizante aparecen en las hojas. Así que presta atención a cualquier cambio en tus plantas y, en la mayoría de los casos, todo irá bien.

Por supuesto, dar con el régimen de abonado ideal requiere práctica, así que si estás empezando a cultivar pimientos picantes, no te preocupes. Si das demasiado fertilizante a tus plantas, o demasiado poco, simplemente corrige el problema lo mejor que puedas, aprende del error y la próxima vez tendrás plantas aún más sanas y con mejor rendimiento.

Adam Parsons
Adam Parsons
El periodista del cannabis, redactor y autor profesional Adam Parsons forma parte del equipo de Zamnesia desde hace tiempo. Adam escribe sobre una gran variedad de temas, desde el CBD hasta los psicodélicos, crea artículos para blogs y guías, y analiza una amplia gama de productos en constante aumento.
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