5 Razones por las que el Cannabis es Más Seguro que el Alcoh

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5 Razones por las que el Cannabis es Más Seguro que el Alcoh

Existe una tendencia creciente en las investigaciones científicas a llegar a la misma conclusión: el alcohol es más peligroso que la marihuana.

Mientras persiste la prohibición del cannabis, hay otro intoxicante ampliamente disponible que hace más daño a nuestra sociedad del que jamás haría la marihuana. El alcohol. Afortunadamente, la idea de que el alcohol es más peligroso que el cannabis, comienza a estar más aceptada, pero de forma lenta. Para ayudar a extender el mensaje, aquí hay cinco razones por las que el cannabis es más seguro que el alcohol.

1. EL CANNABIS NO MATA

Todo es tóxico si se consume en grandes cantidades, incluso beber demasiada agua demasiado rápido, puede hacer que el cuerpo entre en estado de shock y que fallen los órganos. Sin embargo, la dosis letal del cannabis es tan alta que es imposible que una persona la consuma lo suficientemente rápido como para que sea tóxica. Se estima que hay que consumir unos 680kg de cannabis en 15 minutos, para sufrir una sobredosis. No mata.

No se puede decir lo mismo del alcohol. Fallecer como consecuencia del alcohol es muy fácil, y es una de las sustancias más tóxicas consumimos. En general, se estima que para sufrir una sobredosis hay que consumir 10 veces la cantidad de alcohol necesaria para emborracharse/estar alegre, y esto causa una enorme cantidad de muertes al año. La Organización Mundial de la Salud calculó que, en el 2012, hubo 3,3 millones de muertes a causa del alcohol.

2. EL ALCOHOL DAÑA EL CEREBRO, LA MARIHUANA PODRÍA PROTEGERLO.

Existe un mito que dice que el consumo de marihuana daña el cerebro y mata a las células. Pero estas afirmaciones no son respaldadas por la ciencia, y se han elaborado simplemente para demonizar el cannabis. Unos estudios recientes demuestran que, en todo caso, la marihuana tiene propiedades neuroprotectoras y de neurogénesis, es decir, protege las células del cerebro, e incluso estimula la creación de otras nuevas.

Una vez más, no se puede decir lo mismo del alcohol, del cual la ciencia sabe que causa la muerte de las células cerebrales.

3. EL ALCOHOL PROVOCA CÁNCER, LA MARIHUANA LO COMBATE

Los efectos anticáncer del cannabis han sido el centro de numerosas investigaciones recientes, y tanto a nivel científico como de informes anecdóticos, se entonan alabanzas al potencial que posee el cannabis. Incluso se ha comprobado que los fumadores de cannabis tienen menor incidencia de padecer esta enfermedad que los que no lo consumen - en uno de los mayores estudios controlados llevado a cabo sobre el tema.

Cuando se trata de alcohol y cáncer, lo hay de todo tipo. El consumo de alcohol está asociado con el desarrollo del cáncer de pulmón, esófago, estómago, páncreas, colon, hígado y próstata. Un buen repertorio.

4. LA ADICCIÓN A LA MARIHUANA ES MUY POCO PROBABLE, PERO NO SE PUEDE DECIR LO MISMO DEL ALCOHOL

Todas las investigaciones científicas sobre la adicción a la marihuana, indican que el riesgo de convertirse en adicto es insignificante, y eso si existe. Esto se remonta a 1999, cuando un estudio encargado por el congreso de los Estados Unidos averiguó que "la dependencia de la marihuana es inusual, y cuando se da, es mucho menos grave que la del alcohol o la nicotina." Esto es porque el cannabis no es adicitvo de forma fisiológica, pero en algunos casos excepcionales, puede causar una dependencia psicológica.

El alcohol, por otra parte, produce una grave adicción fisiológica y psicológica. Esta situación se acentúa por el desarrollo de la tolerancia al alcohol, lo que hace que los adictos necesiten cada vez más.

5. EL ALCOHOL PRODUCE COMPORTAMIENTOS VIOLENTOS, LA MARIHUANA RELAJA

No es ningún secreto que los que consumen marihuana suelen ser personas pacíficas y amantes de la diversión, sobre todo cuando están colocadas. Es más probable que un fumeta sufra de un caso de "munchies", o que tenga la urgencia de abrazar a alguien, que de provocar una pelea.

Por desgracia, no se puede decir lo mismo del intoxicante preferido en todo el mundo. El consumo de alcohol provoca con frecuencia (pero no siempre, y no a todas las personas), un comportamiento violento - sobre todo si se consume en exceso. Un estudio publicado en la revista Alcoholism: Clinical & Experimental Research, averiguó que el 36 por ciento de todos los ataques hospitalizados, y el 21 por ciento de todas las lesiones, son consecuencia del consumo de alcohol por parte de la persona herida. Una cifra bastante importante, y una enorme sangría para los servicios médicos.

Esto viene a demostrar que aunque los gobiernos están dispuestos a librar una guerra contra una sustancia bastante inocua, respaldan algo mucho más peligroso, pero que está fácilmente disponible. Es hora de acabar con toda esta hipocresía y locura.

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