¡Ya Está Aquí la Época del Cultivo Exterior! Averigua Cómo Empezar

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¡Ya Está Aquí la Época del Cultivo Exterior! Averigua Cómo Empezar

¡Ya es esa época del año otra vez! Si estás pensando en cultivar cannabis en el exterior, sigue leyendo para aprender cómo empezar.

Hasta hace unos pocos años, todo el cannabis crecía al aire libre. Los cultivos de interior surgieron como reacción a la prohibición, que hizo difícil cultivarlo abiertamente. Si bien el cultivo de interior es divertido y ofrece unos rendimientos fiables, hace falta muchos conocimientos y un equipo para hacer las cosas bien. Ahí es donde el cultivo exterior tiene la ventaja; es la naturaleza la que trabaja para ti. Por una pequeña parte del coste de un proyecto de interior, serás recompensado con una abundante cosecha de los mejores brotes al aire libre.

Aunque el cultivo al aire libre se puede convertir en una ciencia, no tiene porqué ser complicado. Es verdad que siempre hay algo que se puede mejorar, pero después de todo, el cannabis no se llama hierba sin motivo - con agua, luz y un buen suelo, crecerá. Pero no sólo quieres que crezca, quieres un próspero y monstruoso árbol de navidad que te recompense con los brotes más fragantes. Para cultivar tu árbol de cannabis, hay un par de cosas a tener en cuenta.

Elige una ubicación con muchísima luz solar

Antes de preocuparte por cepas, fertilizantes y suelo, piensa bien en la ubicación. El cannabis crece bien en muchos climas y entornos, así que sí, en el balcón también crecerá bien. Pero si lo que quieres es una potente reina, necesitará gran cantidad de la luz directa del sol y espacio para extender sus alas. Al elegir el sitio, hay ciertas consideraciones a tener en cuenta: luz del sol, discreción, acceso al agua y calidad del suelo.

Idealmente, el sitio deberá maximizar la exposición a la luz natural y evitar la sombra durante el día. Piensa si hay edificios altos cerca que podrían hacer sombra a la planta durante algunas horas. Además, también puedes recortar otra vegetación de la zona con el fin de impedir que le de sombra a tus plantas de cannabis. En resumen, el lugar ideal es un campo abierto sin obstrucción alguna de luz.

Si tu ubicación obtiene menos de 6 horas de sol al día, no va a funcionar. 6 horas es lo mínimo, y cuanto más, mejor. Pero si no tienes suficiente sol o discreción en tu jardín y estás pensando en cultivar en otro lugar - como en el bosque - consulta nuestra Breve Guía para el Cultivo de Guerrilla de Cannabis.

Mantén tu cultivo en secreto

No querrás, terminantemente, que tus plantas se vean - por nadie, si es posible. Evidentemente, no vas a querer una visita por parte de la policía, pero aunque el cultivo en tu zona sea legal, es muy importante que también sea discreto. Recuerda, a todo el mundo le gusta un buen brote, y no faltan los matones sin escrúpulos dispuestos a robarte las plantas justo antes de que las vayas a cosechar. ¡Maldita sea! ¡Sí que duele! Por eso es tan importante que las niñas estén seguras.

Aunque es estupendo ver crecer a una planta hasta un metro y medio de altura, puede no ser muy práctico en algunas situaciones. Si se cultiva detrás de una valla, por ejemplo, limitar la altura de las plantas puede ser la clave para no ser descubierto. Hay dos maneras de cultivar plantas cortas: elegir una cepa que no crezca mucho de manera natural - como la White Rhino - o podar la parte superior. Mientras que algunas cepas están mejor adaptadas para crecer pequeñas y tupidas - concretamente las Indicas - también es cierto que cualquier cepa se puede hacer tupida mediante la poda y el topping.
Elige la cepa adecuada

Ahora que ya tienes el lugar elegido, es el momento de pensar qué cepa vas a cultivar. En general, la mayoría de las cepas se pueden cultivar tanto en el interior como en el exterior, sin embargo, algunas cepas son más adecuadas que otras para su cultivo al aire libre. El cannabis no se llama hierba sin motivo - es una planta muy resistente que se adapta a muchos entornos.
Dicho esto, hay un par de cosas a tener en cuenta a la hora de elegir una cepa. El factor más importante es la duración del verano. En una zona con días secos y soleados hasta bien entrado el mes de octubre, el cultivo de una cepa Sativa no presenta ningún problema. Sin embargo, si tus veranos son cortos y el otoño llega rápidamente, una Sativa con un largo período de floración tendrá muchos problemas para terminar y podría desarrollar moho.
Para más información sobre cepas de exterior, echa un vistazo a "Las Mejores Semillas de Cannabis de Exterior"

El mejor suelo para las mejores plantas

Un suelo de primera clase producirá brotes de primera clase. A menudo, no se le da al suelo la debida consideración y respeto que se merece como estrato. En realidad, la tierra, como se le suele llamar, es un verdadero micro-ambiente milagroso. A la vez que ofrecen a tus plantas todos los nutrientes para un crecimiento vigoroso, las bacterias y los hongos que viven en el suelo forman una alianza con las raíces del cannabis y fomentan su inmunidad. Un suelo saludable impedirá que aparezcan hongos y bacterias, y además facilitará la absorción de los nutrientes a través de la raíz. La cooperación favorable entre hongos y raíces se llama micorrizas, y se puede encontrar en abundancia en entornos naturales. Si tu suelo carece de vida microbiana natural, se puede añadir en forma de mezclas de esporas, como Mycotrex y Bactrex, que despertarán tu suelo.

Es muy raro encontrar un sitio con un suelo perfecto. Sobre todo cuando se cultiva en el jardín de casa, la mayoría de los suelos deben ser enriquecidos. Un buen suelo es marrón oscuro y se rompe fácilmente con la mínima presión. También tiene que drenar bien, para impedir que se acumule el agua alrededor de las raíces del cultivo; por esta razón, habrá que evitar suelos densos como los de arcilla y suelos rocosos. Por otro lado, también hay que evitar los suelos arenosos, ya que estos drenarán demasiado rápido.

Lo ideal es que un buen suelo no necesite una fertilización innecesaria. Los fertilizantes líquidos son, por supuesto, muy útiles si se tiene que trabajar con suelos pobres, o si hay que corregir una deficiencia. Pero es mucho más fácil y barato contar con un suelo de alto valor nutritivo desde el comienzo, y no preocuparse por los nutrientes durante la temporada.

Se puede cultivar en tiestos o directamente en el suelo. Los tiestos tienen la ventaja de que es más fácil moverlos de sitio y esconderlos (si es que hace falta... ), pero plantar directamente en el suelo permite que el sistema de raíces se expanda mucho más, creando unas plantas más grandes. En ambos casos, es mejor crear una mezcla de tierra para obtener los mejores resultados.

Si no deseas convertirte en un experto de suelos, también es posible comprar una mezcla en un centro de jardinería y añadir algunos fertilizantes líquidos aquí y allá. Funciona, tus plantas crecerán de verdad. Pero si estás decidido a sacar el máximo provecho de tus plantas y obtener un brote de excelente calidad, no hay más remedio que hacer una mezcla del suelo perfecto. Para aprender cómo hacerlo, sigue leyendo.

A partir de las semillas

El exterior es un entorno duro, hasta tu jardín es un lugar silvetre para una pequeña semilla. Para ofrecer a las semillas la mejor oportunidad de comenzar bien su vida, es mejor germinarlas en el interior, resguardadas de las fuerzas de la naturaleza. La idea es aumentar la tasa de germinación y evitar que pequeños plantones se ahoguen con la lluvia o aplastados por una ráfaga de viento. Lee aquí cómo germinar semillas de cannabis.

En la mayoría de las zonas templadas de Europa central, el plazo ideal para comenzar la germinación es durante el mes de abril. Para cuando llegue mayo, las plantas ya estarán listas para salir al exterior y aprovechar el sol. La razón de empezar pronto con la germinación es aprovechar más el sol del verano. A medida que se aproxima septiembre, los días se hacen más cortos, fríos y húmedos. Si tus plantas no han sido cosechadas para entonces, podrían desarrollar moho.

El momento ideal para trasplantar las plántulas de cannabis en el exterior, es cuando tienen una altura aproximada de 15 cm y tres o cuatro entrenudos. Este nivel de crecimiento muestra que la planta está bien establecida y será capaz de soportar la transición a un nuevo entorno.

Cuando plantes el cannabis en un tiesto o en el suelo, haz un agujero en el centro de la tierra, lo bastante grande como para que quepa la plántula. Retira con cuidado la plántula del tiesto y colócala en el agujero nuevo. Asegúrate de que la parte superior esté cubierta y de que los laterales del agujero estén bien rellenados. Riégala bien para ayudar a que se adapte.

Ahora, las plántulas deberán empezar a establecerse en el sitio y a entrar en la fase vegetativa, en la que presentarán un vigoroso desarrollo. Es importante vigilar tu cannabis y asegurarte de que esté bien alimentado y regado.

También tendrás que proteger a las plantas de los caracoles, ya que les encanta devorar plántulas frescas de cannabis. No hay nada más frustrante que los caracoles se coman tus plantas, pero con un círculo de gránulos anti caracoles espolvoreados alrededor de la base de la planta, se mantendrán alejados.

Estos son los principios básicos para empezar un cultivo en el exterior; pero es sólo el comienzo del viaje. Como con todas las cosas, la práctica crea al maestro.