Los Paneles Solares Podrían Revolucionar el Cuarto de Cultivo

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Los Paneles Solares Podrían Revolucionar el Cuarto de Cultivo

La introducción de paneles solares en un cultivo interior reduce de forma drástica el consumo de energía y la factura eléctrica.

Un cultivo de interior es un proceso de alto consumo energético. Y más aún si se tiene en cuenta que el 1% de la electricidad total estadounidense se utiliza para cultivar plantas de interior. Es un hecho. También se calcula que esta cifra aumentará hasta el 3% en el 2035. El equipo usado para producir cogollos de calidad consume 13.000kWh de electricidad al año en un espacio de 3,5 m3. Además, ese mismo equipo que se mantiene encendido durante largos períodos de tiempo para conservar las plantas con vida y contentas, produce un montón de CO2. Para situar esto en perspectiva: el cultivo de un kilo de cogollo produce 4,3 toneladas de dióxido de carbono. La repercusión del cultivo interior sobre la capa de ozono no se había podido calcular bien hasta ahora, debido al carácter secreto de este tipo de cultivo. Sin embargo, a medida que la reforma de las leyes sobre la marihuana se extiende por el mundo, es muy fácil darse cuenta de que el cultivo interior no es una labor ecológica.

Por suerte, hay un par de formas de resolver este problema. Una es trasladar el cultivo al exterior. Volver a nuestras raíces. Dejar que el sol se ocupe de la iluminación y que el viento sea el sistema de ventilación. Lamentablemente, esta opción no es adecuada para mucha gente, ya que numerosos países aún no se han pasado a la legalización y el cultivador sigue teniendo problemas para ocultar su cultivo. La otra solución también depende del sol, pero de manera distinta. Nos referimos, naturalmente, a los paneles solares.

Experimentando con nuevos entornos

Los cuartos de cultivo con energía solar no son algo nuevo. El problema de estos entornos es la eficiencia de costes, pero a medida que los paneles solares van siendo más baratos y eficientes, este problema está desapareciendo lentamente. Otro factor por el que los cuartos de cultivo con energía solar no están más de moda, es el desconocimiento por parte del cultivador. Cualquier persona realmente interesada en cultivar, utilizará métodos comprobados, en vez de experimentar con entornos sobre los que apenas existe información. El cultivador medio no tiene mucho margen para la experimentación, ya que su fracaso podría resultar en pérdidas de cosechas y, en consecuencia, pérdidas financieras.

Durante los últimos 8 años, se ha producido un auge en la producción de energías renovables, en gran parte debido al alto nivel de producción de China. Al mismo tiempo, los avances tecnológicos han hecho que las fuentes de energía renovables sean más viables en más escenarios. Pero, debido a cómo funciona la energía solar, el funcionamiento de las lámparas de sodio de alta presión que se suelen usar en el cuarto de cultivo, podría ser un problema. Se necesitaría un montón de almacenamiento de energía, lo que se traduciría en numerosas baterías. Pasarse a las luces LEDs o CFL resolvería este problema, pero, ¿qué cultivador que se precie está dispuesto a cambiarse a estas luces de un día para otro? La creación de un entorno híbrido - que use a la vez la red eléctrica y la energía solar - es una excelente solución, con un montón de los beneficios que tienen las energías renovables. La factura de la luz caería en picado.

Para los que únicamente se conforman con un cuarto de cultivo que funcione por completo con luz solar, aún queda esperanza, gracias a la innovación en el campo del almacenamiento de electricidad. Hoy en día existen baterías que proporcionan 10kWh y que se pueden cargar con fuentes de energía renovables. También se pueden cargar con la electricidad del hogar durante los períodos más baratos del día y usarse durante las horas de más demanda, con lo que también se podrían utilizar en un entorno híbrido. La batería se puede conectar en cadena de series de hasta nueve unidades para un mayor impulso, con lo que se podría volar un Boeing durante 2 horas, aunque… no pondríamos la mano en el fuego. Un buen ejemplo de batería solar de alta gama es Tesla, una invención que se introdujo en el mercado hace cosa de un año.

Beneficios

Pasarse a la opción verde en el cuarto de cultivo no es una decisión barata. Como te puedes imaginar, una batería de 10kWh producida por Tesla no es nada barata, y no se venden en el supermercado más cercano, y aunque los paneles solares también son bastante costosos, sus precios varían dependiendo del país. Si necesitamos 2kW para nuestro cuarto de cultivo de 0,6 x 0,6 metros, y los paneles cuestan una media de 7 dólares por vatio, son $14.000. Cuanto más grande sea el cuarto de cultivo, más subirá el precio. Una batería Tesla cuesta unos $3.500, y con una sola no basta. Pero hay que señalar algo muy importante: es un coste único. Una vez que se colocan los paneles, comienzan a pagarse a sí mismos. No hay costes de mantenimiento (aparte de un poco de limpiacristales de vez en cuando) ni se necesita cambiar los paneles. Se espera un pequeño porcentaje de disminución de eficiencia al año, pero un 0,5% es bastante insignificante, sobre todo porque después de 25 años de usar energía fotovoltaica, se obtiene un 80% de eficiencia original. Lo extraño es que algunos paneles superan las especificaciones originales de fábrica tras ese período. Las baterías, por el contrario, deberán cambiarse, ya que su capacidad se degrada desde el primer día, no de forma lineal, por supuesto, pero después de 5 años, la disminución de la capacidad es cada vez más evidente. Aunque este dinero parece demasiado como para abandonar la idea, ten en cuenta que el coste de electricidad puede alcanzar estas sumas en apenas un par de años, dependiendo del tamaño de la operación.

Si se tiene en cuenta lo que cuesta montar un entorno de este tipo, la rentabilidad de la inversión podría oscilar entre 3 y 4 años, y, a medida que pasa el tiempo y surgen más avances en este campo, ese tiempo se seguirá acortando. Imagínate que no tienes que preocuparte por la factura de la luz; y que no necesitas un generador adicional para compensar el alto consumo y evitar sospechas. E imagínate no tener que preocuparte por la huella de carbono de tu cultivo. Considerando todas estas cosas, lanzarse de cabeza a la creación de un cuarto de cultivo totalmente autosostenible, requiere de una meticulosa planificación y logística, y hace falta una enorme cantidad de dinero para empezar. Los cultivadores con un entorno que les va bien y que no hace uso de ninguna fuente de energía renovable, deberían hacer el cambio poco a poco, ya que dejar de usar la red eléctrica de repente es un esfuerzo muy estresante, sobre todo para cultivos grandes. Pero para los cultivadores que vayan a diseñar una nueva configuración, la inclusión de paneles solares es algo que deberían tener en cuenta, porque, no nos engañemos, los cultivos autosostenibles van a ser el futuro del cultivo interior.

 

         
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