La diferencia entre la marihuana y el hachís

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La diferencia entre la marihuana y el hachís


¿Cuál es la diferencia entre la marihuana y el hachís? Es una pregunta que escuchamos a menudo. Cada ciudad tiene sus propios nombres y jerga cuando hablamos de cannabis. Analizamos las diferencias entre la hierba y el chocolate, hablemos de cogollos y hashish.

Las jergas sólo sirven para ponerse técnicos y aburridos, son confusas y un coñazo al mismo tiempo. Apartamos los gofres a un lado para cuando ataque el bajón y nos dedicamos a elaborar una guía para que podáis disfrutar de una buena fumada.

Colocarse no debería ser algo complicado, y no queremos que ningún principiante se sienta perdido, así que aquí tenéis nuestro completo análisis sobre las diferencias entre la marihuana y el hachís. Está repleto de pruebas prácticas y, obviamente, escrito bajo sus influencias.

ASPECTO: VERDE VS MARRÓN

Veamos, lo primero que nos llama la atención cuando comparamos la apariencia de la marihuana y el hachís salta a la vista. Los cogollos de buena calidad son "sinsemilla", la flor será verde o quizás violeta si eres lo suficientemente afortunado, mientras el hachís será normalmente un bloque o una bola compacta de material pegajoso y arcilloso, que va de colores dorados al negro.

El hachís es resina comprimida, bien sea frotada a mano directamente de las flores y moldeada en una esfera (como las charas de Nepal) o extraída de cogollos y hojas usando filtros, agua o incluso disolventes.

Existen multitud de formas de hacer muchos tipos diferentes de hachís. Puedes descubrir algunas ideas interesantes en este enlace.

Un buen cogollo, resplandeciente y bien compacto siempre será estéticamente más atractivo que el típico bloque de hachís. Pero no te fíes, recuerda que no siempre la primera impresión es lo que cuenta.

No se debe menospreciar el placer de fumar hachís. Sin embargo, la segunda ventaja evidente que tienen los cogollos respecto al hashish es que normalmente puedes identificar ciertos contaminantes si lo observas atentamente.

Esto no es tan fácil cuando se trata de hachís. Se recomienda quemarlo primero para ver si burbujea y produce un humo blanco espeso. Esto te dice si es buen material o no, un humo negro es un síntoma claro de la presencia de sustancias adulterantes.

OLOR: ALMIZCLE RICO VS FLORES AFRUTADAS

Normalmente, la típica bolsita de Chronic tendrá un aroma floral más intenso que el hachís. Sin embargo, la clave está en los detalles. Como decíamos antes, puedes descubrir mucho más sobre el hachís cuando lo quemas. Esto también libera su olor y permite un análisis más completo con más información sobre su calidad. El hachís normalmente tiene un aroma más intenso, terroso y a almizcle cuando se quema, que los espectros de olores florares más complejos de las flores de marihuana.

TACTO: PEGAJOSO

A estas alturas ya sabrás perfectamente que la hierba de la mejor calidad tiene que estar bien curada, tener un olor áspero y estar cubierta de resina y tricomas brillantes. La textura pegajosa es importante cuando hablamos de cogollos y de hachís, pero especialmente del último, porque el hachís puede estar muy comprimido según la técnica empleada en su producción, así que siempre ayuda si lo manipulamos un poco con los dedos para analizarlo. Con tu calor corporal será suficiente para poder deshacerlo ligeramente y sacar alguna conclusión sobre su consistencia. En cambio, es mejor manosear lo menos posible la marihuana porque su recubrimiento de resina es precisamente lo que nos interesa fumar. Apretando suavemente ya sabrás si el cogollo está bien curado porque crujirá si está demasiado seco y si las ramas se doblan sabrás que necesitan más tiempo. Los cogollos con la firmeza justa y bien pegajosos son los ideales.

SABOR Y CULTURA DEL TABACO

En Norteamérica, la marihuana siempre ha sido el producto preferido para fumar. Sin embargo, en el resto del mundo, especialmente en Europa, Medio Oriente y algunas partes de Asia, la forma favorita de cannabis es muchas veces el hachís, que se suele fumar en porros mezclándolo con tabaco.

Los cogollos y el hachís procedentes de la misma cepa pueden saber diferente. Esas diferencias pueden ser más importantes o más sutiles. A pesar de que dependa de muchas variables, lo que está claro es que el hachís tiene un fuerte sabor terroso característico. El hashish no contiene materia vegetal, sólo resina.

Obviamente, tanto el hachís como la marihuana se pueden fumar fácilmente en bongs o pipas, o aún mejor vaporizarse. Sin embargo, en Europa tenemos mucha cultura de porro y nos encanta liarlos, independientemente del tipo de cannabis que tengamos a mano.

A diferencia de los cogollos, los tropezones de hachís no se quemarán si liamos un canuto sólo con ellos, por lo que antiguamente la única opción de conseguir una combustión uniforme era añadir tabaco.

Hoy en día tenemos a nuestra disposición muchos sustitutivos para el tabaco, así que la única excusa que nos queda es la costumbre. Pero aún siendo poco saludable, mezclar con tabaco todavía es la norma, ya sea por estirar más nuestro material o por cuestiones de sabor.

La creciente disponibilidad de marihuana, principalmente gracias al aumento del cultivo en interior, nos ofrece la posibilidad de fumar sólo cogollo. En Europa hay muchos fiesteros empedernidos que se fuman porros gigantes repletos de hierba picada alrededor de un núcleo de hachís.

POTENCIA: ¿QUÉ ES MÁS FUERTE, EL HACHÍS O LA HIERBA?

El hachís o cualquier otro extracto salen de las flores y las hojas del cannabis, por lo que no es sorprendente que el hachís, el concentrado por excelencia, sea más potente que el material original. Pero por desgraciada, en el mundo real éste no es siempre el caso.

El hachís callejero de poca calidad, como las típicas tabletas de costo que se encontraban en muchas ciudades, no es lo que se supone que el hachís debe ser.

Afortunadamente, la revolución del cultivo clandestino ha acabado con esos productos de calidad lamentable. La marihuana y el hachís producidos en Europa hoy en día son probablemente el mejor cannabis del mundo.

El hachís tradicional afgano, también conocido como Squidgy Black es un hachís blando y maleable, negro azabache y con un sabor realmente rico. Es la fumada perfecta para la noche, con un potentísimo efecto índica pero sin ser agobiante.

El hachís de la vieja escuela y la mayor parte del hachís de fuera de Europa y Norteamérica tiene una gran cantidad de CBD, ya que se produce fundamentalmente con variedades índica de exterior. Un hachís de toda la vida, puede rondar niveles de THC del 10%.

¡Pero en Europa y Norteamérica cultivamos la crema! Cepas que pueden llegar a superar el 30% de THC en sus cogollos. No es ninguna broma, esta marihuana es realmente brutal.

Y luego vamos un paso más allá y usamos el material de estas plantas para obtener concentrados. El fenómeno del dabbing se está extendiendo de Norteamérica a Europa y cada vez se producen aceites, ceras y cristales más potentes.

No hace mucho tiempo, se consideraba que una bomba de hachís con hielo, con un nivel de THC del 50% y vaporizada producía el colocón cerebral de una calada más radical. Este año, el dabbing lo ha superado con creces. Oregrown, una nueva empresa de este sector, presentaba una forma cristalina de THC-A aislado.

Este THC-A al 99% es THC inactivo, pero cuando se calienta a 158ºC libera la madre de todos los dabs hacia los pulmones del valiente fumador. Sin duda, no es recomendable intentarlo a no ser que tengas la tolerancia al cannabis de un dinosaurio.

Hoy en día, el mejor consejo para un principiante sería limitarse a los cogollos de marihuana o el hachís de toda la vida antes de aventurarse con los modernos concentrados ultra potentes.

 

         
  Top Shelf Grower  

Escrito por: Top Shelf Grower
Veterano cultivador de marihuana natural de Dublín, Irlanda, que actualmente anda suelto en el sur de España. 100% comprometido en ofrecer los mejores informes sobre el cultivo de marihuana.

 
 
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