Cultivo de Cactus a partir de Semillas y Esquejes

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Cultivo de Cactus a partir de Semillas y Esquejes

Cultivar tu propio cactus es un proceso lento pero gratificante. No es nada difícil, si se tienen en cuenta algunas cosas.

A continuación te ofrecemos una completa guía que abarca todos los aspectos básicos necesarios para el cultivo y el mantenimiento de los cactus. Hay que señalar que está enfocada sobre todo al cultivo del cactus San Pedro, pero se puede aplicar a muchas otras especies de cactus.

Los cactus forman parte de un grupo más grande de plantas denominadas suculentas, que generalmente crecen en climas áridos. Las suculentas tienden a ser gruesas y carnosas para conservar la escasa agua que se encuentra en estos ambientes cálidos. Muchas especies de cactus han evolucionado desarrollando una piel gruesa y cérea, y además producen pinchos y alcaloides amargos para protegerse de los depredadores y del sol del desierto. Aunque los cactus tardan bastante a crecer, su resistencia los convierte en unas excelentes plantas para el hogar, ya que necesitan de muy pocos cuidados diarios - ideal para el psiconauta con paciencia.

Cultivar cactus a partir de semillas

Lo primero que hay que considerar cuando se va a cultivar un cactus es el medio de cultivo. Es importante señalar que las condiciones ideales de cultivo para los catus no tienen por qué ser las mismas bajo las que producen la mayoría de alcaloides. Los cactus producen alcaloides como reacción al estrés, que a menudo se produce por una falta de agua o de un suelo adecuado. Si quieres cultivar cactus sobre todo por los alcaloides, las condiciones ideales para su cultivo no producirán necesariamente los mejores resultados.

Aunque cualquiera tierra para cactus comprada en tienda servirá, el suelo ideal es una simple mezcla 50/50 de abono rico (humus) y perlita para una buena aireación y drenaje. A menudo se sugiere el uso de suelo esterilizado, sin embargo, esto viene a expensas de las bacterias beneficiosas que viven en el suelo de forma natural. Como consecuencia, será necesario un uso abundante de fungicidas durante todo el proceso. Un medio enraizante estéril no será necesario si se utiliza un buen abono. Si surgen problemas de podredumbre o moho, cubre el cactus con un poco de arena o vermiculita, esto lo resolverá. Es importante asegurarse de que el sustrato sea aireado y tenga un excelente drenaje. El uso de fungicidas siempre debe ser la última opción.

Lo siguiente son los tiestos. Unos tiestos pequeños de cerámica de 5 x 5cm es lo mejor para germinar las semillas, ya que permiten que la tierra se seque rápidamente y así se evita la podredumbre de la raíz. Coloca una pequeña cantidad de algodón en el orificio de drenaje del tiesto, y saca unas pocas mechas del algodón por el agujero para que actúe como mecha para la absorción del agua. Llena los tiestos con la mezcla para cactus y coloca las semillas en la parte superior. Empuja suavemente las semillas hacia abajo, pero no las cubras con tierra o gravilla todavía. Cubrir la semilla con una capa de tierra o gravilla es una manera muy popular de evitar el crecimiento de algas, pero no se debe hacer hasta más adelante.

El siguiente paso es la creación de un ambiente cálido y húmedo para que germinen las semillas. Piensa en el clima de un invernadero, que también se puede reproducir en un pequeño propagador. Usa una fiambrera o un recipiente de plástico para poner dentro los tiestos. Con cuidado, vierte un poco más de medio centímetro de agua tibia en el fondo del recipiente, para que la parte inferior del tiesto alimente a la tierra y a la semilla. La alimentación desde el fondo estimula un crecimiento fuerte de la raíz y obliga al cactus a crecer hacia abajo para buscar el sustento. Es muy importante que el agua esté tibia - el agua caliente y fría puede matar a la semilla. Además de esta alimentación desde abajo, cuando se plantan por primera vez las semillas, también hay que regarlas desde arriba con un spray fino - aunque esto solo hace falta hacerlo una vez.

Coloca la tapa sobre el recipiente y ponlo en un sitio cálido y sombrío (pero no oscuro) para que comience la germinación. Abre el contenedor brevemente todos los días para ver cómo están las semillas y dejar que circule un poco de aire. Mientras que la tapa está abierta, limpia todo exceso de condensación que puedas sin molestar a los tiestos. Esto también ayudará a reducir la aparición de hongos.

Las semillas del San Pedro germinarán en 14 días, más o menos - deberán tener el aspecto de minúsculas esferas verdes. Una vez que han alcanzado este tamaño, coloca con cuidado una fina capa de arena o grava para acuario en la superficie del suelo. Esto ayudará a proteger a las plántulas de la aparición de hongos, así como a retener la humedad del suelo. Si ves un grupo de hongos creciendo sobre la tierra, los puedes quitar con la mano.

Una vez las plántulas se han establecido, retira la tapa del recipiente y sustitúyelo por un trozo de muselina atado con una banda elástica. Esto permitirá una mejor circulación del aire y además conservará algo de humedad en el recipiente.

Las plántulas de San Pedro son mucho más sensibles a la luz que sus homólogos adultos. Cuando broten, deberán tener un color verde oscuro. Si son rojizos o marrones, o cambian de color, es que están recibiendo demasiada luz. En ese caso, habrá que poner capas adicionales de muselina en la parte superior del recipiente. Si se vuelven amarillas es que no están recibiendo suficiente luz.

Deja que crezcan así durante unos 5 meses, vigilándolas y continuando con el suministro de agua desde abajo cuando el nivel del recipiente sea bajo.

Después de 5 meses se puede retirar la muselina y colocar el cactus en un alfeizar soleado lejos de corrientes de aire. En este momento ya puedes de dejar de alimentar a la planta desde abajo. Con una regadera pequeña, riega alrededor del cactus (no el propio cactus) dos veces a la semana. A partir de ahora deberán progresar hasta la edad adulta.

Cultivar San Pedro a partir de esquejes

El cultivo del cactus San Pedro a partir de un esqueje es un proceso mucho más simple que la germinación de una semilla. Para ello habrá que tener un espécimen vivo a mano.

Cómo obtener un esqueje

Asegúrate de que el cactus que vayas a cortar tenga al menos 46 cm de altura desde el nivel del suelo. Básicamente tienes que cortar el cactus en 3 trozos. Con un cuchillo afilado y esterilizado, corta primero un trozo del tercio superior del cactus. Haz un segundo corte en el tercio inferior del cactus a nivel del suelo.

Deberás tener 3 secciones cada una de ellas de al menos 15 cm de longitud. La parte de abajo que todavía está enraizada se puede dejar para que vuelva a crecer. El centro y la parte superior con la punta se pueden utilizar como esquejes. Es posible enraizar un esqueje más pequeño, pero no es aconsejable ya que las probabilidades de éxito se reducen.

Ahora, haz un pequeño corte poco profundo en cada trozo de esqueje en su superficie inferior expuesta, y coloca el esqueje en un lugar fresco y oscuro hasta que se endurezca y esté seco al tacto (esto puede tardar unas dos semanas). Una vez que el corte está seco al tacto el esqueje del cactus está listo para enraizar.

Cómo enraizar un esqueje de cactus

Coge el esqueje y sumerge el extremo con el corte en una hormona de enraizamiento, como se indica en las instrucciones.

Llena un tiesto con una mezcla de tierrra para cactus y coloca el esqueje a 7 cm de profundidad. Puede que haga falta una estabilización adicional con un palo de madera, para que no se vuelque el tiesto. Además, asegúrate de que no plantas el cactus boca abajo. El cactus se encuentra en la posición correcta cuando las espinas crecen hacia abajo.

Coloca el cactus en un lugar cálido y sombreado (lejos de la luz directa del sol), y vierte una pequeña cantidad de agua en el suelo - el suelo debe estar ligeramente húmedo para que permita vivir a las bacterias. Solo tienes que intentar que el suelo no esté seco como una pasa, se necesita muy poca agua. Si el cactus está demasiado húmedo antes de que se haya arraigado, se pudrirá.

No riegues el esqueje durante 2-4 semanas, y cuando lo hagas, que sea de manera muy ligera.

Es muy importante que este proceso se realice en un ambiente cálido (no menos de 20 grados centígrados) y luminoso (pero lejos de la luz directa del sol). Si se lleva a cabo en un sitio fresco o con un poco de luz del sol, las raíces no crecerán. Si vives en un clima particularmente frío, se puede enraizar un cactus San Pedro en un alfeizar de interior cálido e iluminado.

Después de unas 4-6 semanas, levanta el cactus con cuidado para ver si está echando raíces. Si no es así, entiérralo de nuevo y espera otras 2 semanas antes de volver a mirar. Los esquejes pueden tardar meses a enraizarse, dependiendo de distintos aspectos como la temperatura, la luz y un millón de otros factores - la paciencia es la clave.

Si las raíces han comenzado a crecer, vuelve a enterrar el cactus y sigue regándolo con moderación. Una vez que las raíces se han establecido, puedes empezar a regarlo con mayor regularidad.

Consejos para mantener cactus establecidos

Luz
Una vez que el cactus San Pedro se ha establecido plenamente, podrá tolerar un poco de luz solar directa. Sin embargo, las cactus se pueden quemar si se dejan bajo la luz directa del sol durante demasiado tiempo. El cactus San Pedro crecerá muy bien en un alfeizar cálido con al menos 4 horas de luz del sol filtrada - y cuanta más obtenga, mejor.

Agua
Los cactus se deben regar cuando la tierra esté seca al tacto. Por lo general, alrededor de dos veces a la semana. Riega alrededor del cactus, no sobre él.

Temperatura
El cactus San Pedro se debe mantener a una temperatura diurna por encima de los 20 grados centígrados, para que permanezca activo. Con temperaturas de entre 25 y 35 grados Celsius prosperan de verdad. Las temperaturas nocturnas no deben bajar de los 15 grados centígrados.

Nutrientes
Un cactus San Pedro adulto crecerá con eficiencia óptima con una alimentación regular. A algunas personas les gusta alimentar a sus cactus con una cantidad muy pequeña de fertilizantes cuando los riegan, y otras les suministran una cantidad un poco mayor cada 4-6 semanas. Ambas opciones están bien, siempre que no se sobrealimente al cactus. Un buen equilibrio nutritivo para el cactus San Pedro es 7-40-6 (nitrógeno, fósforo, potasio). Los fertilizantes no tienen que presentar este exacto ratio para que los cactus prosperen, pero es importante que el nivel de nitrógeno sea proporcionalmente bajo, ya que demasiado nitrógeno puede causar una quema de nutrientes de manera rápida. Otro popular ejemplo de ratio de fertilizantes es 1-7-6.

Sobrevivir el invierno
Durante los meses de invierno, el cactus San Pedro está latente, lo que significa que tanto su crecimiento como sus necesidades de sustento caerán de forma drástica. Dependiendo de donde vivas, y de si tienes el cactus al aire libre, tendrás que pensar en meterlo en casa para que esté caliente. Si lo colocas en un alfeizar con luz, seguirá creciendo muy lentamente. Durante esta fase no necesitará mucha agua y solo hay que regarlo lo suficiente como para impedir que se seque - un exceso de agua podría causar putrefacción. Continúa regándolo cuando la tierra esté seca al tacto, pero utiliza menos agua de la que utilizarías cuando está activo.

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