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Historia de la Ayahuasca

La Ayahuasca probablemente se haya estado usando en el Amazonas occidental durante milenios.

En 1841 se aisló por primera vez la Harmalina a partir de unas semillas de Ruda Siria.
Los primeros informes occidentales sobre los efectos psicoactivos de la Banisteriopsis caapi se remontan a 1851 (en Perú) Durante la década de los 50 del siglo XIX se publicaron varios informes sobre el uso de la Banisteriopsis Caapi.

En 1922-1923, un video de una ceremonia tradicional Yage fue proyectado durante la reunión anual de la Asociación Farmacéutica Americana. A finales del siglo XX, la Ayahuasca adquirió más y más popularidad, lo que condujo a un verdadero “enteogenoturismo” – muchos europeos y norteamericanos viajaron a América del Sur para experimentar los efectos de la Ayahausca en un entorno “tradicional”. Y fue esta industria la que influyó en cómo vemos y clasificamos a la Ayahuasca en sus regiones nativas.

El Perú amazónico, Ecuador, Colombia, Bolivia, Brasil occidental y ciertas regiones de la cuenca del río Orinoco, son conocidos como las zonas donde esta bebida se usa de manera muy extendida hoy en día.

El aumento de movimientos religiosos sincréticos y organizados como Santo Daime, União do Vegetal (UDV) y Barquinia, promueven el uso de la Ayahuasca y por ello está ganando popularidad por toda América del Sur.


La Ayahuasca es la base de la medicina tradicional de al menos 75 tribus indígenas diferentes de la región amazónica, pero la historia de la Ayahuasca es relativamente desconocida. Debido a una falta de datos y pruebas, nadie sabe dónde se originó el uso y la preparación de la Ayahuasca, aunque diversos hallazgos arqueológicos como vasijas de cerámica, figurillas, bandejas y tubos, indican más o menos que las plantas alucinógenas se han utilizado en la Amazonía ecuatoriana desde 1500 - 2000 a.c. Una copa ceremonial encontrada en Ecuador y que se cree que tiene más de 2.500 años, contenía trazas de Ayahuasca. No hay registros escritos de aquella época y se sospecha que los conquistadores españoles que invadieron la región del Amazonas en el siglo XVI destruyeron toneladas y toneladas de libros de las tribus indígenas por su contenido blasfemo (lo mismo que hicieron con la literatura Maya).

Los Jesuitas que viajaron por el Amazonas fueron los primeros europeos en mencionar la Ayahuasca y en un informe que data de 1737, se describe como una poción embriagadora que es ingerida para ponerse en contacto con los dioses y otros fines, y que tiene el potencial de desconectar a uno de todos sus sentidos y a veces, hasta de su vida. Otros exploradores también se refirieron a la Ayahuasca, Yagé y Caapi, pero no mencionaban más detalles.

En 1850, el botánico inglés Richard Spruce exploró la región amazónica y describió las fuentes y la preparación de la Ayahuasca y sus efectos en su persona. En 1851, mientras exploraba el alto Río Negro, observó que los indios Tukano usaban Yagé y recogió algunas muestras de la Banisteriopsis que luego envió a casa para su análisis químico. Dos años más tarde, en Perú, volvió a observar el uso de la Banisteriopsis dos veces más. En 1860 se encontró con el uso de Banisteriopsis entre los indios Guahibos de Colombia y Venezuela y, más tarde ese mismo año, descubrió que eran utilizadas por los indios Záparo de Perú. Viendo cómo se preparaba la "poción diabólica" Spruce sospechó que la mezcla de las plantas causaba los efectos psicodélicos del brebaje y se dio cuenta de que la Banisteria caapi (el nombre de la especie resultó estar equivocado; estudios botánicos posteriores demostraron que en realidad pertenecían al género Banisteriopsis) era considerada como un ingrediente activo de la Ayahuasca. Más de un siglo después de que hubiera enviado muestras de Banisteriopsis Caapi a Inglaterra, éstas fueron finalmente examinadas en 1966 y se constató que aún eran psicoactivas. Los descubrimientos de Richard Spruce no fueron publicados hasta 1873 y se tardaron otros 35 años a publicar sus notas de forma completa. También en el siglo XIX, diversos etnógrafos, botánicos y exploradores hablaron de sus encuentros con el uso de una bebida sagrada preparada por varias tribus indígenas de la región amazónica y mencionaron las "raíces" o "vides" utilizadas en este procedimiento, pero raramente recogieron especímenes de las plantas. Pero se estableció el hecho de que se utilizaban diversas mezclas para hacer Ayahuasca.

En 1905 y 1923 se aislaron dos alcaloides del "Yagé" y ambos fueron llamados "telepatina"; un equipo colombiano obtuvo otro alcaloide, al que llamaron Yageina. Yageina, Telepatina y Banisterine fueron los nombres dados a los alcaloides aislados entre 1926 y 1928, pero al final resultó ser siempre el mismo alcaloide e idéntico a la Harmine, un alcaloide aislado de Peganum härmälä en 1847. En 1939 se estableció que los diferentes términos Caapi, Yagé y Ayahuasca son nombres diferentes de la misma bebida y que el material de origen era (casi) idéntico: Banisteriopsis caapi o Banisteriopsis inebriens.

Richard Evans Schultes, más tarde profesor de la Universidad de Harvard y autor de numerosos libros, estudió la Amazonia Colombiana desde 1941 a 1953 y estudió los conocimientos sobre plantas de los pueblos amazónicos. Observó la importancia del uso de la Ayahuasca entre las culturas indígenas de la región superior de la cuenca amazónica y documentó el uso de más de 2.000 plantas medicinales, lo que le dio el título de "padre de la etnobotánica moderna". También documentó y sustentó que la mezcla de plantas variaba enormemente, mientras que el uso de Banisteriopsis caapi, o uno de sus parientes más cercanos, era una constante en las bebidas. Schultes y sus estudiantes publicaron sus conclusiones iniciales sobre las plantas con DMT en el brebaje de Ayahuasca en 1968 y 1969.

En 1955, el alucinógeno potente, pero de corta acción, N,N-dimethyltryptamine (DMT) fue obtenido de estas especies; una sorpresa, porque DMT ha sido conocido como un sintético desde 1931. Harmine, Harmaline y Tetrahydroharmine fueron aislados de Banisteriopsis caapi en 1957 y establecidos firmemente como los alcaloides activos de Banisteriopsis caapi y especies emparentadas en 1965. Los primeros informes detallados sobre el uso de una mezcla de plantas como frecuentes componentes de la Ayahuasca empezaron a surgir a finales de los años 60.

En los 80, Luis Eduardo Luna trabajó con los Mestizos de la región amazónica de Perú, cerca de las ciudades de Iquitos y Pucallpa. Luna fue el primero en enunciar la importancia de la dieta estricta que debían seguir los aprendices de los chamanes, así como la utilización de algunas mezclas insólitas de plantas. También informó del concepto de "plantas maestras", que es cómo ven a muchas de estas mezclas los Mestizos.

En 1984, Dennis McKenna (sí, el hermano de Terrance McKenna, el tipo que viajó por todo el planeta para explorar el mundo de las setas mágicas) y otros,publicaron los resultados de sus investigaciones etnobotánicas, químicas y farmacológicas, confirmando la teoría de que la substancia activa de la Ayahuasca es DMT, que de por sí es inactiva oralmente, pero hecha activa por el bloqueo via ß-carboline del MAO periférico.

En los últimos años el brebaje ha ganado popularidad en el mundo occidental para uso recreativo, tras ciertos informes sobre los efectos alucinógenos y estudios científicos que afirman que el uso ritual de la Ayahuasca puede mejorar la salud mental y física. En el 2008, el profesor de psicología Benny Shanon publicó una controvertida hipótesis de que a principios del Judaísmo se utilizaba una bebida parecida a la Ayahuasca y que los efectos de este brebaje fueron los responsables de algunos de los acontecimientos más significativos de la vida de Moisés, y en particular de su visión de la zarza ardiente que le habló.

 

Zamnesia

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