Cosecha y Manicura del Cannabis

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Cosecha y Manicura del Cannabis

La manicura no es solo algo que se hace en las uñas. Es un paso importante en la preparación del cannabis para el proceso de secado y curado, y además garantiza que los brotes tengan un bonito aspecto profesional.

La ,manicura del cannabis no es sólo un tratamiento estético - al separar los brotes de las hojas, la calidad del producto mejora notablemente. Se recomienda hacer la manicura al brote antes del secado, pero algunos cultivadores prefieren hacerlo al revés. El proceso es mucho más fácil cuando se realiza con la planta fresca.

En primer lugar, es aconsejable recolectar el cannabis por la mañana, antes de que se encienda la luz (o que salga el sol). Porque las plantas almacenan azúcar y almidones en las raíces durante la noche. Al encenderse la luz, estos nutrientes son transportados hacia arriba, a través de la planta, para prepararla para el día. No obstante, debes evitar esto, ya que los azúcares hacen que el humo sea más acre. Este movimiento hacia arriba, se puede evitar fácilmente cortando todos los tallos base cuando vayas a cosechar. Una vez cortados, ya puedes encender las luces para trabajar.

Una vez que hayas recolectado la planta, es el momento de pasar a la sala de secado para su manicura. Es una buena idea tener una zona bien ventilada y limpia, lista para colocar los recortes. Esto garantiza que todo el material vegetal esté limpio - las bolsas negras de plástico son ideales para ello. Se recomienda llevar guantes de látex, para que las manos no se cubran de resina.

Comienza por eliminar las hojas grandes de la base. Lo puedes hacer con los dedos, ya que se rompen con facilidad. Después de esto, empieza a quitar las hojas secundarias, colocándolas en otro montón. Una vez que las hayas eliminado, la planta comenzará a tener un aspecto pelado.

Manicura del brote

Cannabis

Ahora ya tendrás acceso a algunas hojas pequeñas, y las puedes ir quitando. Merece la pena invertir en una buenas tijeras de poda para este trabajo, hará que la labor sea mucho más fácil. Si ves que las tijeras se están embadurnando de resina, las puedes limpiar con alcohol.

Para comenzar con el trabajo delicado, coge la primera planta y elimina todas las ramas y hojas que no has quitado en la preparación - separándolas en montones para su posterior uso. Corta el resto de las ramas y tallos en tamaños viables y cómodos. Esto hará que el siguiente paso sea más fácil. Repite el proceso con todos el cannabis.

A continuación, coge las ramas restantes y corta los brotes del tallo. Se trata de una fase mucho más precisa que te permitirá separar lo bueno del resto. Lo mejor es cortar entre el brote y la hoja, cortando por la base de la hoja. Si no puedes llegar a la base de la hoja, corta por la hoja tanto como puedas. El tallo y la hoja cercanos al brote, se van a cubrir de tricomas llenos de resina. Esto es excelente para hacer hachís, o como parte de material seco para fumar - no deseches los recortes.

La cantidad de materia cortada depende de si buscas cantidad o calidad, si se elimina todo excepto el brote, te quedarás con un brote de la mejor calidad posible. Si dejas recortes de hojas en el brote, se reducirá la calidad total, pero aumentará la cantidad después del curado. Claro, que todavía tienes todos los recortes para usar. Una vez que se haya hecho la manicura a todo, lo único que tienes que hacer es colocarlo en las redes de secado.

Consejo extra

Intenta salvar toda la resina que se pegue a tus herramientas, guantes y bolsas. La resina se puede congelar y raspar y desmenuzar en un momento posterior. Es un material de primera, y potente, y puede ser excelente para una pipa. Lo mejor es poner estos recortes en otra bolsa de plástico antes de congelarlos, para que la resina no entre en contacto directo con el hielo.

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