Cómo Hacer Mantequilla de Cannabis

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Cómo Hacer Mantequilla de Cannabis

La mantequilla de marihuana, o "cannabutter", es la base de casi toda la cocina con cannabis. Saber cómo se hace es garantía de que todo lo que cocines tendrá el potencial de ofrecer un estupendo y vibrante colocón.

Hay que señalar que hay varias maneras de hacer mantequilla de cannanbis, la siguiente es sólo una de muchas.

En primer lugar, una advertencia. Cocinar con grasas y agua puede ser muy peligroso, si se es un poco torpe o no se está preparado. Es altamente recomendable que uses ropa con manga larga y guantes resistentes al calor. Si no, correrás el riesgo de quemarte - y no nos hacemos responsables.

Es posible hacer mantequilla de cannabis con los brotes, pero mucha gente ve esto como un desperdicio de material para fumar. Alternativamente, puedes utilizar los restos y recortes de tu cosecha. Esto te permitirá hacer una mantequilla de marihuana con un decente golpe, sin usar tus reservas personales. Cuando elijas los restos y recortes, es importante priorizar las hojas. Estas tienen un mayor contenido de cannabinoides que los tallos y las ramas, debido a que tienen una mayor concentración de tricomas. Esto no quiere decir que no se deben usar los tallos o las ramas. Se pueden añadir, no te perjudicará en absoluto y puede aumentar la cantidad producida.

Para preparar la hierba hay que triturarla lo más que se pueda. Esto aumentará la superficie y permitirá una mejor reacción a la hora de mezclarla con la mantequilla. La mejor manera de hacerlo es usando una batidora. Se pueden hacer bolsas enteras de recortes en una pasta fina en cuestión de minutos.

La forma en que la que funciona el proceso de hacer mantequilla de cannabis es mediante la combinación de los aceites de la mantequilla, por medio del calor - hace que las dos entidades se conviertan en una. Esta es la razón por la que es importante obtener la mayor superficie posible. Más superficie equivale a más aceite de cannabis, lo que significa una mantequilla mejor.

A continuación, elige una olla que se llenará hasta 1/3 de su capacidad con la mezcla de marihuana. Si vas a hacer un lote pequeño, elige una olla pequeña; si vas a hacer uno grande, elige una olla grande/varios potes. La importancia de esto se explicará más adelante, pero es algo que hay que hacer. A continuación, añade barritas de mantequilla y agua en la cazuela en un ratio de 1:4. Así, por cada barrita de 250g de mantequilla, añade un litro de agua (1000 ml). Hazlo hasta que todas las ollas que uses estén llenas hasta 2/3 de su capacidad.

Es importante usar las medidas anteriores (1/3 y 2/3 respectivamente) porque vas a añadir calor a esta mezcla muy pronto. Una vez que la mezcla comience a hervir, tendrás grasas burbujeantes y aceite por todas partes. Si llenas las ollas demasiado es probable que pongas en uso la advertencia que te habíamos colocado en la parte superior de este artículo. La grasa hirviendo y el aceite van a estar por todas partes, quemándote y ensuciando toda la cocina.

Ahora que ya tienes una "sopa" de mantequilla y hierba en la olla, es hora de empezar a calentarla. Hay dos opciones opuestas, que se debaten acaloradamente. Puedes llevar el agua a una temperatura muy alta, lo que provoca una rápida y violenta ebullición, o puedes ponerla a 100 grados centígrados y hervirla lentamente. La ebullición violenta es mucho más rápida, pero corres el riesgo de perder el THC y el CBD en la evaporación acelerada. La ebullición lenta tarda mucho más, pero lo más probable es que pierdas menos THC y CBD (ver nuestros artículos sobre la vaporización del cannabis para obtener más información sobre este proceso y las temperaturas que lo causan). Los defensores del método más rápido te dirán que la pérdida es mínima o inexistente, mientras que los que prefieren una lenta ebullición sostienen lo contrario. Te recomendamos experimentar y hacer lo que creas que te da los mejores resultados.

Al hervir la mezcla, remuévela regularmente y sigue echando agua cuando se reduzca a la mitad del volumen original. Dependiendo de la velocidad con la que hierva, se indicará la frecuencia con la que se tiene que rellenar. Sabrás que la mantequilla está lista cuando veas una separación en el líquido, con una buena capa de aceite flotando en la superficie. Esto puede tardar de 3 horas a un día entero.

Una vez que esto ocurre, cuela el líquido, separando la mezcla la marihuana. Toma la marihuana y, con unos guantes, apriétala con la mano en el recipiente y usa otro colador para sacar más aceite. Habrá bastante en la hierba que has sacado - serás capaz de obtener grandes cantidades. Una vez que has terminado con la mezcla de la marihuana, se puede poner a un lado para usarla en actividades futuras, (si lo deseas). Se puede usar como parte de un aderezo para ensaladas o una pasta para extender como complemento de otros alimentos. Aún tendrá una pequeña cantidad de cannabinoides, por lo que puedes usarla si te gusta sacarle el máximo partido a tu cultivo de cannabis.

Lo que tienes ahora es un recipiente con una capa de aceites de mantequilla de cannabis encima de una capa de agua. Coloca el recipiente en la nevera toda la noche. Esto solidificará los aceites en la cannabutter final. Al día siguiente, saca con cuidado la capa de mantequilla de cannabis del recipiente. Ten cuidado de no derramar el agua o de que se te caiga la mantequilla, puede ser un desagradable desastre.

Ahora que ya tienes tu mantequilla de marihuana, la puedes almacenar en la nevera. Durará unas 2 semanas o así, antes de que empiece a ponerse mala. Si quieres que dure más, puedes guardarla en el congelador y utilizarla cuando te convenga. Pero ten en cuenta que tendrás que dejar que se descongele antes de usarla, por lo que es mejor cortarla en trozos antes de congelarla. Esto significa que no tendrás que descongelar todo cuando necesites usar un poco.

¡Ya está! Ya tienes mantequilla de cannabis lista para usar como base para todas tus otras recetas de cocina con cannabis, o simplemente para utilizarla como mantequilla para extender.

Consejo adicional: También es posible darle sabor a tu mantequilla de cannabis para una mayor utilidad y gusto. Se puede realzar con todo tipo de cosas, desde fruta y azúcares, hasta especias y sabrosas hierbas, dependiendo de cómo vayas a utilizarla. Algunos extras favoritos para darle sabor son el ajo, el tomillo o la albahaca. Aquellos que buscan un toque picante pueden agregar chile en polvo, pimienta, salsa picante o de 5 especias. La mantequilla de cannabis de frutas se puede hacer agregando naranjas, limones o manzanas. Si quieres convertirla en una mantequilla dulce, considera la posibilidad de añadir azúcar, cacao en polvo o incluso caramelos triturados.

Las posibilidades son infinitas, y como vas a hacer tu mantequilla de cannabis con trocitos de cosas que de otra forma hubieran acabado en la basura, no tienes nada que perder - ¡no tengas miedo a experimentar y a hacer la má sabrosa de las mantequillas!

Comida de marihuana