Por Qué la Guerra Contra las Drogas en Una Guerra Contra los Pobres

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Por Qué la Guerra Contra las Drogas en Una Guerra Contra los Pobres

Se podría pensar que las políticas de drogas son las mismas para todos, ¿no? Pues resulta que no es así.

Ya seas rico o pobre, perteneciente a una minoría étnica o desempleado - no debería importar, ¿verdad? Independientemente de si las leyes en materia de drogas tienen algún sentido - la ejecución de la ley debería basarse en el principio de igualdad. Las leyes son leyes, y todos deberíamos ser tratados de la misma manera.

Pues para la policía del Reino Unido la justicia imparcial parece ser un concepto desconocido. Según un informe no publicado de la organización sin ánimo de lucro sobre la política de drogas, Release, es mucho más probable que la policía detenga, registre y arreste a personas pertenecientes a un nivel social bajo.

El informe averiguó que es 3 veces más probable que a personas pertenecientes a un grupo demográfico de alto nivel socioeconómico, como médicos y abogados, se les deje ir con una reprimenda por un delito relacionado con drogas; y de las 200.000 personas detenidas y registradas en Londres por posesión de drogas, el 93% pertenece a un grupo socioeconómico de nivel bajo. Y antes de que pienses que quizás esto sea debido a que los problemas de drogas son más numerosos en grupos con un nivel socioeconómicos bajo, piensa otra vez. La gente rica, adinerada y bien educada consume drogas en igual proporción que la gente perteneciente a un grupo socioeconómicos más bajo, simplemente no se les molesta tanto.

El dedo del medio para los pobres

Según el Inspector Glynn, Vicepresidente de la Asociación Nacional de Policías Negros: "si se observa la demografía de los agentes de policía - sobre todo en sus niveles medio y alto, que toman decisiones - muchos de ellos se consideran clase media. Hay una tendencia a menospreciar a ciertas personas. Es una especie de clasismo institucional".

También es mucho más fácil perseguir a gente de una clase social inferior. En la policía de hoy en día hay una cultura de cumplimiento de cuotas, y existen incentivos para alcanzar estas cuotas. ¿Cuál es la manera más fácil de llenar tu cuota sobre drogas? Pues ir a por las clases más bajas. Lo que esto crea es una fuerza policial que queda muy bien sobre el papel - "luchando contra el crimen" y supuestamente haciendo su trabajo correctamente; pero la verdad es que simplemente acosan a personas para conseguir sus números, y no se asignan los recursos de la policía donde realmente importa - la lucha contra crímenes graves. Prefieren los puntos antes que los resultados reales e importantes.

Uno de los peores problemas de esto, es que un delito penal puede ser extremadamente perjudicial para alguien de bajo nivel socio-económico. Incluso una sola acusación relacionada con drogas puede destruir prácticamente todas sus esperanzas de encontrar un trabajo decente, con lo cual se perpetúa el ciclo de desgracias. Y si se tiene en cuenta la mayoría de estas acusaciones son por delitos menores, como la posesión de unos pocos gramos de hierba, la verdad es que algo anda mal en el sistema.

Impulsando la industria

Por desgracia, este mismo patrón no es exclusivo del Reino Unido - de hecho, es una imagen bastante universal de la injusticia y la guerra de clases. Especialmente en los Estados Unidos, esta misma división racial y socioeconómica está impulsando lo que se ha convertido en una industria de prisiones. El encarcelamiento de personas es un gran negocio, y alguien tiene que ocupar todas esas camas vacías. Elegir a los indefensos es la forma más fácil de hacerlo - es el mismo comportamiento que mueve al matón de la escuela.