La Mentira de Nixon: El Verdadero Motivo De La Guerra Contra Las Drogas

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La Mentira de Nixon: El Verdadero Motivo De La Guerra Contra Las Drogas

Nixon no fue precisamente el presidente más popular de EE.UU.; su reputación está empañada, y se acaba de manchar más al revelarse la verdadera razón de la Guerra contra las Drogas.

La Guerra contra las Drogas ha sido una de las mayores plagas de la sociedad mundial durante las cuatro últimas décadas, y la culpable de innumerables muertes, encarcelamientos y miserias. Todo comenzó con un hombre, Richard Nixon. A principios de los 70, el presidente estadounidense Nixon inició una campaña contra las drogas y la cultura de las drogas, nombrándolas enemigo público número uno. Entonces, muchos pensaron que lo hacía en beneficio de la sociedad, y nadie pudo prever el inevitable daño que iba a causar esta cruzada. Sin embargo, han surgido nuevas pruebas que indican que hasta las bases de esta devastadora parodia fueron creadas con mala voluntad y motivos ocultos... ¡vaya sorpresa!

Dan Baum, un escritor que acaba de publicar una investigación a favor de la finalización de la Guerra Contra las Drogas en Harper, ha revelado una impactante cita del asesor político de Nixon, John Ehrlichman, en la que se resume la verdadera razón por la que Nixon inició la Guerra contra las Drogas:

"En aquella época, estaba escribiendo un libro sobre las políticas de prohibición de drogas. Empecé a formular a Ehrlichman una serie de complicadas preguntas que él esquivaba impacientemente. "¿Quiere saber de qué se trataba realmente?", preguntó, con la crudeza de un hombre que, tras la humillación pública y una condena en una prisión federal, tenía poco que proteger. "La campaña de Nixon de 1968, y después la Casa Blanca de Nixon, tenía dos enemigos: los izquierdistas que se oponían a la guerra y los negros. ¿Entiende lo que estoy diciendo? Sabíamos que no podíamos ilegalizar estar contra la guerra ni ser negro, pero haciendo que el público asociara a los hippies con la marihuana y a los negros con la heroína, y penalizándolos a ambos fuertemente, podríamos desbaratar esas comunidades. Podríamos detener a sus líderes, asaltar sus hogares, interrumpir sus reuniones, y denigrarlos noche tras noche en las noticias. ¿Sabíamos que estábamos mintiendo sobre las drogas? Claro que sí.'

Debí parecerle escandalizado. Ehrlichman se encogió de hombros. Miró el reloj, me entregó una copia firmada de su novela de espionaje, The Company, y me acompañó a la puerta".

Es una de las revelaciones más abrumadoras sobre la Guerra Contra las Drogas que jamás hemos visto. Sólo en Estados Unidos se encuentra el 25% de toda la población carcelaria del mundo, y la mayoría de ellos están allí por delitos de drogas. El nivel de encarcelamiento de delincuentes no violentos es tan alto que el sistema carcelario se ha convertido en una industria, y la policía depende de arrestos relacionados con drogas para asegurarse el presupuesto. Todo por un hombre y su retorcida ambición.

Pero al mismo tiempo, aunque chocante, esta noticia no nos sorprende. No hace falta tener mucha imaginación para darse cuenta de que los elementos más conservadores de la sociedad usan las drogas de forma táctica como chivo expiatorio para promover su agenda. En lo que respecta a Nixon, esto no es ninguna sorpresa, teniendo en cuenta que era un racista.

¿Qué droga está a la cabeza de esta guerra y es seguramente la menos perjudicial de todas? El cannabis, por supuesto. El uso generalizado del cannabis ha sido una excelente herramienta para sembrar el miedo y llevar a cabo maniobras políticas. Sin su condición ilegal, la Guerra contra las Drogas se desmoronaría - la gente no consume tanto otras drogas como para considerarlas una amenaza. Como dice Ira Glasser, ex presidente de la Unión Estadounidense por la Libertades Civiles:

"Sin la marihuana, el consumo de drogas sería insignificante y no justificaría todo el aparato legal y gasto penitenciario con las otras drogas. Su consumo es muy escaso. Siempre he pensado que si se corta la cabeza de la bestia que es la marihuana, la guerra contra las drogas no sería sostenible".

La perspectiva prohibicionista que ha dado forma a la sociedad moderna de los últimos 40 años, es una mentira. Esta última prueba contundente es el último clavo en el ataúd de esta anticuada ideología. Es hora de terminar con la guerra. Esperemos que haya un cambio a la vuelta de la esquina.

 

         
  Josh  

Escrito por: Josh
Escritor, psiconauta y aficionado a la marihuana, Josh es el experto de Zamnesia. Se pasa todo el día en el campo, investigando todo lo que tenga naturaleza psicoactiva.

 
 
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