Cómo secar y curar correctamente un brote de cannabis

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Cómo secar y curar correctamente un brote de cannabis

El secado y curado del cannabis es un proceso fundamental si se desea obtener el mejor brote posible. El curado permite el refinamiento de la fragancia y la potencia del cannabis, sintonizándolo hasta la perfección.

La hierba propiamente secada y curada puede llegar a ser muy diferente al mediocre material que se encuentra en la calle. La mayoría de las veces, los brotes baratos no se han secado ni curado adecuadamente, ya que al cultivador le interesa más un rápido plazo de entrega que la producción de la mejor calidad posible. En muchos lugares, esto se facilita aún más por el hecho de que muchos de los que confían en los productos callejeros, no conocen otra cosa. Se sabe cuando un cultivador ha economizado esfuerzos cuando la hierba está seca en el exterior, pero húmeda y difícil de quemar en el interior.

El primer proceso es el secado del cannabis. Esto elimina gran parte del contenido de agua del brote, y lo hace mucho más fácil y agradable de quemar y de fumar.

Secado

El proceso de secado es bastante sencillo, pero toma mucho tiempo.

Lo primero que se necesita es un cuarto oscuro. Ya que la luz degrada el THC, por lo que al secar la marihuana en una habitación oscura, se garantiza que la potencia no se vea afectada de manera negativa.

Cuelga los tallos de tus plantas de cannabis boca abajo, de modo que la parte superior de la planta esté mirando hacia abajo. También, asegúrate de que las plantas no se toquen entre sí. Con ello se garantiza que el aire pueda pasar alrededor de todas las plantas, con lo que se maximiza la superficie y se previene la aparición de moho.

La temperatura de la habitación deberá ser de unos 20 grados Celsius durante los 3 primeros días, y luego se debe reducir a unos 17-18 grados. Así se logrará que el exceso de agua se evapore rápidamente, y también causará la evaporación de otros compuestos de la planta. El proceso completo debe durar entre 10 - 20 días.

Mientras se seca la marihuana, se debe mantener una humedad relativa del 50 por ciento. Esto provoca que el agua deje la marihuana a una buena velocidad, sin hacer que se seque demasiado. Se puede usar un higrómetro para medir la humedad relativa de la habitación, y humidificadores y deshumidificadores para controlar la ventilación.

A la vez que se mantiene una humedad relativa estable, es importante conservar una ventilación adecuada. Un suministro de aire fresco minimiza el riesgo de moho. Hay que señalar, sin embargo, que la marihuana recién cortada huele muchísimo, sobre todo durante los primeros días de secado. Se recomienda tomar las precauciones necesarias para evitar la atención no deseada - como hacer el secado en un lugar discreto o en el cuarto de cultivo con el filtro de aire encendido. Que es el lugar ideal; el único inconveniente es que al tener que estar a oscuras, no se puede utilizar para cultivar durante ese tiempo.

Sabrás que el cannabis está bien seco cuando los tallos sean fáciles de romper. Al doblarlos, deberán quebrarse de inmediato, si se doblan sin romperse, probablemente necesitan un poco más de tiempo.

Como es lógico, este proceso puede ser un poco aburrido, pero en cualquier caso - no trates de acelerarlo por otros medios, como con un ventilador de aire caliente o un microondas. Ya que hará mucho más daño que bien a la calidad del producto final. Porque no es sólo agua lo que se evapora. La clorofila, el compuesto orgánico con que las plantas convierten la luz del sol en energía, también se evapora, pero a un ritmo mucho más lento. Si el cannabis se seca demasiado rápido, no le da a la clorofila el tiempo necesario para dejar la marihuana. La clorofila contiene magnesio - si este no se elimina correctamente de la hierba, resultará en un humo muy fuerte y amargo.

Curado

Una vez que el brote está bien seco, es el momento para el siguiente paso - el curado. Aunque se puede encontrar cannabis bien secado en la calle, el cannabis bien curado es mucho más difícil de obtener. Es una especie de arte y puede ser bastante difícil de dominar, pero con la práctica, puede mejorar de verdad la calidad de la hierba. El curado le proporciona al brote ese pulido final que saca el mejor aroma y subidón posibles.

El proceso de curado hace que ocurran dos cosas importantes. En primer lugar, le da tiempo a la bacteria para descomponer la clorofila restante. Como ya se ha mencionado, la clorofila contiene magnesio, lo que puede dar un sabor desagradable. Al proporcionarle a la bacteria el medio y el tiempo necesarios para descomponer adecuadamente cualquier resto de clorofila, se mejora de forma drástica el sabor y la experiencia final.

En segundo lugar, la curación de la hierba otorga control sobre el nivel exacto de humedad. Cuanto más seco esté el cannabis, más fuerte y fácil será de quemar. Sin embargo, cuanto más se seca, se vuelve más frágil y comienza a perder su sabor. Un maestro de la curación será capaz de determinar el equilibrio exacto en la humedad, y sabrá cuando es el mejor momento para pasar del secado al curado, y curarlo hasta el punto ideal.

Hay bastantes técnicas de curado disponibles. La siguiente es considerada a menudo como una de las que ofrece los mejores resultados.

El proceso completo de curación puede tardar desde 2 semanas a 2 años, pero la mayoría de los brotes estarán bien curados en 2-3 meses.

En primer lugar, se necesitan frascos hermético de vidrio - los mejores son los que tienen una junta de goma y un mecanismo de cierre. Llena los frascos hasta aproximadamente 2/3 de su capacidad. Para asegurarte de que haya suficiente aire para mantener vivas las bacterias, y para que circule eficientemente entre el cannabis. Si los brotes están muy compactos, puede haber problemas de control de humedad y moho.

Guarda los frascos en un lugar fresco y oscuro para evitar que la luz cause la degeneración del THC.

Abre la tapa de los frascos todos los días durante las 2 primeras semanas, durante un corto período de tiempo. Esto te permite comprobar si hay moho en los brotes, rotarlos y moverlos un poco para garantizar el flujo de aire, controlar los niveles de humedad, y reponer el suministro de aire de la bacteria.

Trata de aspirar el olor cada vez que abras el tarro. Si nada más abrirlo huele a amoníaco o a heno húmedo, hay demasiada humedad en el frasco, y la bacteria ha muerto - el intento de curado ha llegado a su fin.

Si pasan dos semanas sin oler a amoníaco, es probable que el intento siga siendo un éxito. Ahora se puede abrir el frasco con menos frecuencia, pero asegúrate de comprobar con regularidad que no hay señales de moho.

Aunque los beneficios del curado se pueden ver en 2 semanas, los mejores resultados se obtienen después de 4 semanas - pero el proceso de curado puede seguir hasta por dos años. Algunos entendidos solo fuman cannabis que se ha curado durante al menos un año.

Consejos para curar

Como ya se ha mencionado, el curado es una forma finita de control de la humedad. Como el curado puede ser bastante difícil de dominar, es posible que te encuentres en una situación en la que el cannabis esté demasiado seco. Hay un par de formas de "re-hidratar" el cannabis.

En primer lugar, se puede añadir cannabis nuevo en el frasco. Al continuar secándose, la humedad extra que se añade al aire del frasco equilibrará el resto de la hierba, agregando un poco más de humedad para restablecer su aroma y sabor.

En segundo lugar, algunos cultivadores de cannabis añaden trozos de fruta, como la naranja, cuando su hierba se pone un poco seca. Esto funciona de la misma manera que el método anterior, y además proporciona un sabor único a la hierba. Lo mejor es experimentar y comprobar qué es lo que funciona mejor para ti.

El proceso del secado y curado puede ser un poco complicado al principio, pero merece la pena esperar. Con el tiempo, se puede obtener una hierba de calidad de grado muy preciso. Una hierba propiamente curada es lo que distingue a la marihuana de nivel de entendido de la estándar - cuando la hayas probado, no volverás la vista atrás.

Después de la cosecha