Cómo Hacer Tinturas de Cannabis Sin Alcohol

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Cómo Hacer Tinturas de Cannabis Sin Alcohol

Las tinturas de cannabis son discretas, potentes y muy cómodas de usar. Con las siguientes recetas, es muy fácil hacer tinturas, incluso si quieres evitar el uso de alcohol.

Para hacer tinturas, el alcohol es el disolvente estándar. ¿Por qué? Porque el alcohol es muy eficaz para extraer los cannabinoides, haciendo posible la producción de una tintura muy potente. Además, el etanol ayuda a acelerar la absorción, lo que significa que los efectos se pueden sentir casi instantáneamente. Sin embargo, aparte de ser muy caro en forma pura, no todos quieren consumir alcohol. Si eres muy sensible, hasta unas pocas gotas de licor de alto grado te pueden afectar. Aquí es donde tendrían cabida otras alternativas al alcohol, que por suerte, existen. El disolvente no alcohólico más común es la glicerina, que es un ingrediente alimenticio y de consumo seguro.

La glicerina es de origen animal o vegetal, siendo esta última la elección preferida. Está disponible en farmacias y se vende como edulcorante en forma pura. Su sabor dulce es una ventaja, ya que hace que las tinturas sean ricas y agradables de consumir. Sin embargo, las tinturas de glicerina tienen una limitación, y esta es su potencia. Se ha averiguado que la glicerina solo retiene aproximadamente 1/3 de los cannabinoides que puede retener el alcohol, lo que hace necesario el consumir un poco más para obtener el mismo efecto. Al ser 290°C el punto de ebullición de la glicerina, es imposible reducir el líquido como se haría con el alcohol, con lo cual se aumenta la concentración. La única forma de hacer que las tinturas de glicerina sean más fuertes, es volver a usar el líquido con material fresco, pero esto tiene sus límites. Aunque no son tan potentes como las tinturas con base de alcohol, su potencia no es realmente un problema siempre que se consuma un poco más.

Extracción Caliente vs. Fría

El sabor dulce hace que las tinturas de glicerina sean ideales para usar con alimentos, así como por sí mismas en gotas. Básicamente, hay dos métodos para preparar tinturas de glicerina: con calor y sin calor. La de calor tiene la ventaja de acelerar muchísimo el proceso, sin embargo, viene con la desventaja de que se hierven algunos de los terpenos y de que se pierde un poco de sabor. Si quieres obtener un producto más completo, lo mejor es la maceración en frío. Si tienes prisa por obtener la tintura, la tendrás que hacer con calor.

Cómo hacer las tinturas

Ya que las tinturas se usan principalmente de forma oral, es necesario descarboxilar los cannabinoides para que sean oralmente activos. Incluso cuando se usa calor en una olla de cocción, puede no ser suficiente para descarboxilar la hierba por completo, por lo que es una buena idea cocinar la hierba en el horno a 120°C durante 30 minutos, antes de comenzar con la extracción. Esto destruirá algunos de los terpenos y le dará un ligero sabor a cocción, pero hará que los cannabinoides sean oralmente activos de forma casi total. Como alternativa, se pueden descarboxilar los cannabinoides una vez que se hayan infundido con la glicerina, de esta forma no habrá sabor a asado.

Esto es lo que vas a necesitar:

Glicerina de Grado Alimenticio
Brotes o recortes secos (cuanto mejor sea el material, mejor será la tintura)
Molinillo de café
Una olla de cocción (lenta) o frascos de vidrio
Un colador fino de malla o una Estopilla

El Método de la Olla - Con Calor

1. Pon la olla a fuego bajo. La temperatura ideal es de 80°C. Si es posible, mantén la olla a "fuego constante", algunas ollas quemarán la tintura incluso a fuego bajo, así que ten cuidado. Si te preocupa esto o te ha pasado, prueba con el método del Frasco Transparente (ver más abajo).

2. Tritura el cannabis lo más fino que puedas con el molinillo de café o una licuadora.

3. Coloca la hierba en el frasco y llénalo de glicerina hasta que toda la hierba esté cubierta. Pon el frasco en la olla.

4. Deja que repose durante 6 – 24 horas.

5. Retírala del fuego y deja que se enfríe durante unas cuantas horas o durante toda la noche.

5. Cuela con una estopilla (un filtro de café de papel se atascará). Esto será un proceso muy largo porque la glicerina se mueve muy despacio y es muy pegajosa. Un buen momento para practicar la paciencia.
6. Viértelo en un bote con cuentagotas y ¡a disfrutar!

El Método de la Maceración Fría

1. Muele el cannabis lo más fino que puedas con el molinillo de café o licuadora.

2. Pon la glicerina y el cannabis en un frasco de vidrio transparente. Una tapa con precinto es crucial.

3. Colócalo en la ventana o en cualquier otro sitio soleado y deja que repose durante 3-5 semanas como mínimo, aunque no hay límite. Si tienes tiempo, deja que se empape durante seis meses. Agítalo todos los días para ayudar a liberar los cannabinoides.

4. Cuélalo con una estopilla o un colador fino de malla (una vez más, un filtro de café de papel ¡no funciona!).

Aunque el método del frasco transparente es mucho más largo, sí que conserva mejor los terpenos. A la hora de almacenar la tintura de cannabis, se recomienda ponerla en el frigorífico, ya que ayudará a que dure más. Si se usa este método y no se aplica calor, la tintura no será oralmente activa. Para hacerla activa, descarboxila el material antes del empape o el líquido final calentándolo al baño maría durante media hora.

Dosis

Dependiendo de la cantidad de hierba y glicerina utilizadas, la tintura será más o menos potente. Experimenta con la dosis hasta que encuentres la cantidad adecuada, pero en general, comienza por abajo. Si una sola gota no funciona, prueba con dos, luego tres, etc. Las tinturas son estupendas para usarlas con alimentos - añade la cantidad deseada al plato elegido. También se puede utilizar tintura de glicerina en un cigarrillo electrónico, aunque los efectos no serán muy fuertes.

¡Haznos saber cómo te ha salido el experimento con glicerina en la sección de comentarios de más abajo!