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Ventilación del espacio de cultivo de cannabis

¿Por qué hay que ventilar?

Casi todos los seres vivos dependen del aire de más o menos calidad. Para las personas, significa que haya suficiente oxigeno y que no haya polución. Para las plantas, y para las de cannabis, significa suficiente dióxido de carbono (CO₂) y nada de (o no demasiada) polución. Además, la humedad relativa y la temperatura juegan papeles muy importantes en el crecimiento de las plantas. 

El aire exterior contiene alrededor de 0.03-0.04% de CO₂. La cantidad de dióxido de carbono se mide en partes por millón (ppm), por lo que 0.03% se traduce en 300ppm. Existen diferencias entre los requisitos de CO₂ por parte de distintas plantas. El crecimiento se puede acelerar aumentando el nivel de CO₂. Pero con ello se aplica la ley de los rendimientos decrecientes, por lo que el aumento del CO₂ tiene sus límites.

Su aumento a unas 1400 ppm (0.14%) suele dar buenos resultados (un crecimiento más rápido). A partir de las 1400 ppm los efectos del aumento de CO₂ disminuyen rápidamente. Una concentración alta de CO₂ es venenosa, incluso para las plantas – para la mayoría de ellas, más de 1800 ppm es fatal.

Un simple método para garantizar el nivel del dióxido de carbono es ventilar el espacio. Debe haber suficiente ventilación para que las plantas tengan un suministro constante de CO₂. Si crecen en el exterior, esto no es algo de lo que debamos preocuparnos, pues hay abundante aire fresco. Si estamos cultivando en el interior, necesitaremos otra forma de procurar este aire fresco que contenga ambos oxigeno y CO₂ para nuestras plantas, como un quemador de carbono o la ventilación.

Otra razón igualmente importante para la ventilación es la eliminación del calor. Si la temperatura aumenta demasiado, el crecimiento de las plantas se obstaculiza. Esto se refiere no solamente a la temperatura en el lugar de crecimiento, sino también a la temperatura de la planta misma. Si la temperatura de la planta es demasiado alta (lo que los humanos llamamos fiebre), la corriente de savia se reducirá, lo que llevará a un retraso en el crecimiento.

No hay una solución estándar para refrescar el aire. La necesidad de aire fresco depende, en gran medida, del espacio del recinto de cultivo en metros cúbicos. En principio, el aire de todo el espacio de cultivo se debería renovar cada 2-3 minutos.

Ventilación manual

Hablamos de ventilación manual cuando se trata de un espacio de cultivo donde las plantas tienen acceso a aire fresco durante algunas horas. Para que este cuarto tenga el suficiente aire fresco, todo lo que tienes que hacer es dejar la puerta o la ventana abierta durante un rato. Si no estás seguro de con qué frecuencia necesitas ventilarlo, puedes hacer la siguiente prueba: si al entrar en el cuarto huele a cerrado o no te sientes a gusto, es hora de volver a ventilar.

Ventilación eléctrica

Este método de ventilación implica la utilización de un aparato eléctrico, que puede ir desde el simple ventilador de baño hasta ventiladores industriales, dependiendo del tamaño de tu espacio de cultivo y del número de plantas.

Tipos de ventilación eléctrica:

  • Un ventilador de PC es adecuado para espacios de cultivo reducidos, pero si tus lámparas suman más de 250 vatios necesitarás otra alternativa.
  • Una campana de ventilación/extractor es adecuada para espacios de cultivo grandes.
  • La ventilación por tubos es adecuada para grandes espacios de cultivo.

Cómo calcular la necesidad de ventilación

Supón que tienes un espacio de 2.00 metros de largo, 1.00 de ancho y 3.00 de alto. Necesitarás el siguiente cálculo: L x A x Al x 100 = 2.00 x 1.00 x 3.00 = 6.00 x 100 = 600 m3

Suponiendo que el espacio de cultivo es de 3 metros de largo, 2 metros de ancho y 2 metros de alto (= 12 m3), esto significa que se necesita una capacidad de ventilación de 30 x 12 = 360 m3 por hora.

Ese es el volumen de aire que necesitas mover mediante la ventilación, y por medio de ella garantizar a tus plantas aire fresco todo el tiempo.



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