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NPK: cuál es la mejor proporción para cultivar cannabis

La Mejor Proporción NPK Para Cultivar Cannabis

¿Eres nuevo en el cultivo del cannabis o tienes problemas con deficiencias macronutricionales? ¿O puede que lo que esté dañando tu cosecha sea un exceso de fertilización? Sea cual sea el sustrato utilizado, las plantas necesitan los nutrientes adecuados en el momento adecuado. Elimina tus dudas y cosechas mediocres con esta información sobre NPK.

Una guía simple sobre las proporciones NPK para la marihuana

Los fertilizantes son un factor clave en el cultivo del cannabis. El trío de macronutrientes –nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K) – son el combustible para el motor de crecimiento de la marihuana. Estos nutrientes básicos se aplican en proporciones diferentes durante todo el ciclo de vida del cannabis.

Por otra parte, las diferentes variedades de cannabis requieren cantidades distintas de abono. Considerando todo esto, no es de extrañar que calcular la proporción correcta para dosificar a las plantas pueda ser complicado. Permítenos simplificar la fertilización de las plantas de cannabis para cultivadores de todos los niveles.

CAMBIOS EN LAS NECESIDADES NUTRICIONALES

  • CRECIMIENTO VEGETATIVO

En el inicio del ciclo de vida del cannabis, la necesidad de fertilizantes es mínima. Menos es más, definitivamente. Muchos cultivadores utilizan un abono rico en N. Durante el crecimiento, una proporción NPK de 3:1:1 es un abono de macronutrientes excelente para prácticamente todas las variedades de cannabis. Por supuesto, algunas variedades responderán mejor con alguna ligera modificación.

No se trata solo del nitrógeno, pero sus niveles siempre deberán ser proporcionalmente mayores a los de fósforo y potasio hasta la floración. Si se cultiva en tierra, los abonos ricos en nitrógeno no suelen ser necesarios, ya que la mayoría de tierras para marihuana de alta calidad ya contienen el fertilizante suficiente para las primeras 3-4 semanas. Simplemente, añade agua y estate atento a posibles bloqueos de nutrientes. Alternativamente, las pastillas estimulantes del crecimiento Vertafort liberan los nutrientes lentamente durante la fase de crecimiento.

Crecimiento Vegetativo

  • FLORACIÓN

Cuando las plantas de cannabis entran en la floración, las necesidades de macronutrientes cambian. Esto supone cambiar a fertilizantes de floración y ajustar la proporción NPK. Una fórmula de NPK efectiva es 1:3:2 desde el inicio hasta la mitad de la floración, seguido por una proporción 0:3:3 para la fase tardía de la floración. Durante la última semana, puedes hacer un lavado con agua pura y/o una solución de lavado, para mejorar el sabor. Y después ya habrá llegado el momento de la cosecha. El P y el K dictan la cantidad y el tamaño de los cogollos, respectivamente.

Por lo tanto, el principal objetivo del cultivador será reducir los niveles de N a la vez que se aumentan los de P y K. Demasiado nitrógeno al final de la floración echará a perder los cogollos. Su sabor será áspero y la fumada no será tan suave comparada con la de cogollos que hayan sido lavados correctamente. Durante los últimos 20-30 días, no añadas nitrógeno.

Cada variedad de cannabis tiene sus propios matices. Esto también se aplica en cuanto a nutrientes y fertilización. Independientemente de si usas abonos orgánicos o químicos, debes aumentar la dosis progresivamente; no puedes cambiar a abonos súper fuertes repentinamente. De nuevo, las pastillas para la floración de Verafort son una buena alternativa ya que liberan poco a poco los nutrientes durante la fase de floración.

Floración

FERTILIZACIÓN: MUCHA, POCA, O LA CANTIDAD JUSTA

Como hemos mencionado, cultivando en tierra realmente solo es necesario echar agua a las plantas durante la fase inicial. Normalmente, es suficiente con añadir enzimas y microorganismos beneficiosos. Esto ayudará a la formación de raíces y hará que los nutrientes del suelo estén disponibles. No obstante, si se cultiva en coco o en hidropónico, es recomendable empezar aplicando fertilizantes con una potencia del 25%, y desde aquí ir aumentando.

Algunas variedades, especialmente las índica, suelen responder mejor a dosis más altas de fertilizantes. En cambio, una mayor presencia de genética sativa suele corresponder con una menor necesidad de fertilizantes. Las variedades híbridas y autoflorecientes están en un punto intermedio: algunas prefieren dosis más altas y otras más bajas.

La experiencia directa en la sala de cultivo con una variedad en concreto es realmente la única forma de conocer con seguridad sus necesidades. Pero debemos mencionar que, normalmente, solo las variedades autoflorecientes XL tienen mayor necesidad de abono. Fertilizar la mayoría de híbridos ruderalis es como fertilizar una sativa en miniatura, a pesar de tener genética predominantemente índica.

Una fertilización fuerte, o en otras palabras, dosis completas de nutrientes para el cannabis, acompañados de dosis de potenciadores de la floración en el momento adecuado, puede hacer maravillas en la producción. Pero sólo si tienes una variedad que responda bien a un régimen intenso de fertilizante. En caso contrario, intenta adoptar un programa de fertilización con el objetivo de dosificar los nutrientes en la cantidad justa.

Cualquiera que haya intentado mejorar marihuana de mala calidad con potenciadores y pociones te dirá que es una pérdida de tiempo y dinero. Lo que determina la potencia y la cantidad de tu cosecha es la genética. Si haces todo correctamente, es probable que alcances el máximo determinado por la genética. Ve aumentando el abono lenta y firmemente, monitorizando el comportamiento de las plantas en cada paso. Lo sentimos, pero para esto no hay atajos.

Fertilización: Mucha, Poca, O La Cantidad Justa

EL pH Y LOS MICRONUTRIENTES

Los macronutrientes cubren las necesidades básicas de NPK de las plantas, pero eso no es todo. Los micronutrientes también se deben incorporar al programa de fertilización. Además, para que los nutrientes puedan estar disponibles para las raíces, el pH del medio de cultivo y de la solución de fertilizante deben estar en buena sintonía.

Es posible que en el futuro, el sílice sea clasificado como un micronutriente del cannabis, ya que es importantísimo para la salud de las plantas, al engrosar las paredes celulares. Y mejor aún, recientemente, cultivadores profesionales norteamericanos han asociado el sílice con un incremento de la producción de tricomas.

Todas las marcas de fertilizantes tienen una cantidad de suplementos que cubren todos los micronutrientes. Estos serán los productos con unos valores NPK de 0,1, 0,2, etc. La tierra de alta calidad debería contener la mayoría de oligoelementos que necesita la marihuana. Y si no, siempre puedes darles un té de melaza una vez por semana.

Principalmente, son los cultivadores en coco o sistemas hidropónicos quienes necesitarán la mayoría de estos productos. Una buena botella de Ca/Mg es esencial. No olvides ajustar el pH entre 5,5-6,0 para coco o hidropónico, y entre 6,0-6,5 para la tierra. Ajusta estos niveles con cada fertilización. Para asegurarte, puedes invertir en un medidor de pH o en un abono de pH perfecto. Ahora ya puedes ponerte manos a la obra con esa inmensa cosecha.

El PH Y Los Micronutrientes