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Tricomas

Los tricomas son unas excrecencias, uni o pluricelulares, de la epidermis de una planta, que forman pelos en su superficie. Estos pelos epidérmicos se encuentran en multitud de plantas especializadas en la defensa contra el ataque de insectos y ácaros. La manera en que se utilizan los tricomas viene determinada por su densidad, longitud, forma y dependiendo de si sobresalen o están incrustados en la superficie de la hoja. Estos pelos forman una barrera física entre la superficie de la planta y el atacante.

En el caso del cannabis, los tricomas segregan una resina que por un lado sirve para proteger a la planta de plagas y por otro también la protege de la sequía, el exceso de rayos ultravioletas, el moho y el calor. Las substancias químicas de las que disfrutamos son producidas por estos tricomas, en la superficie exterior de las flores (cálices), brotes de la hoja, hojas y tallos, al comienzo o alrededor de la cuarta semana del período de floración. A medida que la planta madura, se desarrollan más tricomas. Al mismo tiempo van apareciendo cada vez más flores (también llamadas cálices) que se agrupan en racimos apretados.

Los pistilos de las flores más jóvenes son blancos y se vuelven marrones con el tiempo. Los pistilos y las flores se desarrollan de abajo a arriba de los brotes. Los pistilos inferiores, más viejos, son los primeros en volverse marrones. En el caso de las Indicas básicas, esto normalmente ocurre alrededor de la sexta semana del período de floración. Es entonces cuando los cálices comienzan a crecer.

Hacie el final de la octava semana la mayoría de los cálices han crecido completamente y la mayor parte de los brotes están cubiertos de tricomas cuyo desarrollo se ha incrementado fuertemente. La paciencia es una virtud - y a menudo una disciplina.

Una vez más, el tiempo y la experiencia son los factores más importantes en este aspecto.

Cambios en la química de la marihuana

A medida que la planta madura, su química se modifica. Hacia el final de la floración, los componentes atractivos se descompondrán cada vez más en componenetes menos atrayentes. Para empezar, el THC se degradará a CBNs y CBDs. El período de máxima madurez es cuando el desarrollo de los tricomas y el nivel de producción de THC de la planta alcanzan su punto álgido, este es el momento propicio para la cosecha. Si eres paciente, podrás recolectar unos brotes fantásticos que te proporcionarán el tipo de subidón que estás buscando. La combinación concreta de las substancias químicas que más te atraigan es una cuestión de gusto y elección, desarrollada con tiempo y experiencia.

El cannabis produce THC y CBN en las raíces, tallos y la vegetación que rodea los brotes. Se crean en los tricomas, situados en la superficie de la mayoría de las partes de una planta. En los tallos y las hojas tempranas, los tricomas son pequeños y están cerca de la superficie. A medida que el período de floración continúa, las glándulas se desarrollan en la zonas más maduras de la planta, incluyendo las hojas pequeñas y los primeros cálices (que existen para el desarrollo de las semillas y para su nutrición una vez que el polen masculino ha fertilizado a la planta femenina). Estos son visibles, con aspecto de setas de tallo largo y cabezas redondeadas en la punta.

Otra indicación de la madurez de una planta es el color de los pistilos, los pelillos que crecen en el interior del cáliz. Su función es recoger el polen masculino para fertilizar el óvulo fememino del interior del cáliz, creando una semilla. Cuando no hay polen presente, los cálices se cierran sin una semilla en su interior, resultando en cannabis "sinsemilla". Justo al final del período de floración, los pistilos cambian de color, indicando la madurez de la planta. El cambio en el color de los pistilos es de un blanco claro a un naranja oxidado o marrón, anunciando el final del ciclo de vida de la planta.

La mayoría de los cultivadores novatos empiezan a arrancar las plantas apenas han transcurrido dos semanas desde del comienzo de la eflorescencia. Esto suele ocurrir porque los cultivadores inexpertos tienden a ponerse nerviosos ante el aspecto que presentan los brotes y no se dan cuenta de que estos seres pequeños e inmaduros aún tienen un largo camino por recorrer hasta alcanzar una madurez total y un nivel máximo de desarrollo de tricomas.