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Descripción general: Passiflora incarnata

Passiflora incarnata

La flor de la pasión, o Passiflora incarnata en latín, deriva su nombre de la teología cristiana relativa a la crucifixión de Jesús. La passiflora es una vid trepadora o seto perenne que se ha usado durante siglos con fines medicinales y entéogenos.

La flor de la pasión es originaria de las selvas tropicales de América Central y del Sur, aunque ciertas especies de passiflora son también indígenas del sudeste de América del Norte y el Caribe. En la época del Nuevo Mundo, los botánicos que se aventuraron en las Américas trajeron la Passiflora a Europa, y ahora se pueden encontrar varias especies en las zonas europeas más cálidas, como España e Italia.

La parte más llamativa de la planta es la insólita y bella flor que produce. Aunque varían según la especie, todas son impresionantes y extrañas en apariencia, con complejas combinaciones de tonos rojos, morados, azules y amarillos. Estas flores son bastante peculiares en cuanto a su estructura, y a menudo requieren para su polinización y reproducción de la ayuda de abejas grandes, murciélagos o colibríes. Por ejemplo, el Colibrí Picoespada ha co-evolucionado con ciertas passifloras y tiene un pico extremadamente largo que le permite llegar al néctar.

Aunque la flor es la característica más llamativa, son las hojas grades y verdes y las raíces de la passiflora lo que se utiliza por sus propiedades psicoactivas y medicinales.

 

Zamnesia

Passiflora