La farmacéutica irlandesa Teewinot patenta cannabinoides biosintéticos


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Teewinot patenta cannabinoides biosintéticos


A medida que se conoce más sobre los diferentes elementos de la planta del cannabis, se pone en marcha la carrera por biosintetizar cannabinoides concretos por separado e idénticos a los de la propia planta. La farmacéutica irlandesa Teewinot acaba de registrar una nueva patente en este ámbito.

Uno de los principales debates en el campo del cannabis terapéutico es el de "producto natural" contra producto farmacéutico, una cuestión que levanta ampollas en muchos gobiernos por todo el mundo. Mientras tanto, las compañías farmacéuticas siguen avanzando en las aplicaciones medicinales y registrando patentes de nuevos productos.

La empresa irlandesa Teewinot registró a finales del año pasado una patente para producir cannabinoides "biosintetizados", en otras palabras, cannabinoides elaborados con bioingeniería que simulan los compuestos naturales.

¿QUÉ ES UN CANNABINOIDE BIOSINTETIZADO?

Básicamente, la empresa ha diseñado un proceso para elaborar cannabinoides idénticos a los que podemos encontrar en la propia planta, pero son más "puros farmacéuticamente" que los producidos naturalmente. Es decir, este proceso permite también aislar cannabinoides específicos que el cannabis contiene de forma natural, para crearlos como compuestos independientes y adaptarlos mejor a cada caso médico concreto.

Sin embargo, el resultado de estos esfuerzos de Teewinot y la posición que adquirirán en el mercado, es otra historia. La interacción entre cannabinoides, así como los efectos de otros componentes de la planta, como terpenos y flavonoides, todavía se desconoce por completo. A diferencia de la producción sintética en laboratorio, la biosíntesis es, en realidad, capaz de reproducir tanto cannabinoides como terpenos en un proceso químico que resulta en un producto idéntico al natural aunque en cantidades a medida, y además haciéndolo con un coste mucho menor. En teoría, permitirá a la compañía replicar el efecto séquito que todos los compuestos del cannabis consiguen y que lo diferencian de las versiones farmacéuticas, además de poder adaptar su producto final a cada enfermedad. Pero la manera en que esto llegará al mundo real está por ver. El efecto séquito, por explicarlo de forma sencilla, es la interacción que se produce entre los diversos cannabinoides y otros compuestos activos del cannabis, que trabajan de forma conjunta para ofrecer un potencial terapéutico mayor a la suma de sus efectos por separado.

Precisamente por eso, empresas como Teewinot se están anticipando a un segmento del mercado que previsiblemente recurrirá voluntariamente o por imposición de las normativas legales, al producto manufacturado en lugar del natural.

EXTRACTOS FRENTE A PRODUCTOS BIOSINTÉTICOS

Los intentos de biosintetizar componentes del cannabis no son nuevos. El año pasado, investigadores de una universidad alemana consiguieron sintetizar compuestos del cannabis usando levadura.

Las implicaciones para el sector podrían ser importantes. Además de aislar cannabinoides presentes en la propia planta para nuevas medicaciones y tratamientos, la industria biotecnológica podrá además manufacturar y usar otros compuestos que no se generan en cantidades significativas en la planta para aplicaciones concretas. Un ejemplo de esto es el cannabinoide CBDV, que GW Pharma está estudiando para su utilización en medicamentos antiepilépticos.

¿PODRÍA ESTAR EL CULTIVADOR EN PELIGRO DE EXTINCIÓN?

Aunque el impacto de esta tecnología no se dejará sentir de inmediato, sin duda es una tendencia creciente en el sector. Por esa razón, cultivadores industriales que trabajan grandes superficies de terreno o utilizan medios y habilidades sofisticadas, podrían encontrarse tarde o temprano con la amenaza de una competencia que no viene de productores extranjeros, sino en forma de compuestos producidos naturalmente, aunque en laboratorio, y específicamente diseñados para aplicaciones terapéuticas concretas, algunas de las cuales no se habían tratado hasta ahora con extractos de la planta.

Es evidente que siempre existirá una demanda de cogollo de cannabis. Asumámoslo, no hay nada como probar tu hierba cultivada en casa y hacerlo tú mismo te da la libertad de elegir, en lugar de seguir aportando ingresos a una industria farmacéutica ya podrida de dinero. Sin embargo, está claro que el mercado se está volviendo más sofisticado rápidamente, a medida que las reformas avanzan. Y si los cannabinoides naturales se pueden replicar y combinar de forma que actúen igual que el propio cannabis, estamos seguros de que muchos gobiernos se apresurarán a calificarlo como una fuente "legítima".

 

         
  Marguerite Arnold  

Escrito por: Marguerite Arnold
Con años de experiencia escribiendo a sus espaldas, Marguerite dedica su tiempo a explorar el sector de la marihuana y los avances del movimiento por la legalización.

 
 
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